DIANE ARBUS: IN THE BEGINNING: EN MI CORAZÓN ESTA MI FIN

0

El Met ha puesto en el tapete los siete primeros años de trabajo de Diane Arbus, de 1956 a 1962, en los que la célebre fotógrafa pulió su estilo icónico para retratar la belleza de la marginalidad neoyorquina. Diane Arbus: In The Beginning podrá verse hasta el 27 de noviembre, con más de un centenar de fotografías dispuestas en pequeños murales individuales que destacan el valor de cada imagen. Además, la muestra encarna la gran renovación para el Met Breuer, el flamante espacio en la avenida Madison del museo.

Texto: Ulises Parigi / Fotos: Gentileza The Metropolitan Museum of Art

Magia instantánea y temprana. La centralidad, audacia e intimidad estaban presentes en sus fotos desde el principio.

Magia instantánea y temprana. La centralidad, audacia e intimidad estaban presentes en sus fotos desde el principio.

La segunda planta del antiguo museo Whitney cobija hasta el 27 de noviembre más de 100 imágenes –dos tercios de ellas inéditas– que procuran redefinir el trabajo y la percepción de una de las artistas más influyentes y provocadoras del siglo XX. La muestra Diane Arbus: In the Beginning se centra en los primeros seis años de su carrera (1956-1962), cuando a los 33 años desarrolló su inconfundible estilo y esa singular forma de aproximarse a los personajes por la que ha sido tan reconocida, copiada y criticada.

Las fotografías, que habían permanecido sin catalogar durante años en el archivo del museo, fueron halladas por la familia en el sótano de la calle Charles número 29, en el Greenwich Village, donde murió la artista. Todas fueron reveladas e impresas por la propia Arbus, lo que diferencia esta exposición de las llevadas a cabo hasta ahora tras su muerte en 1971. “Es un privilegio poco habitual poder presentar una exhibición tan reveladora, de una artista de la talla de Diane Arbus. Más de dos terceras partes de la exposición no han sido publicadas ni vistas antes”, indicó Thomas P. Campbell, director y CEO del Met. “Estamos realmente agradecidos a las herederas de Diane Arbus por confiar en nosotros para mostrar la parte desconocida del legado de este genio de la cámara”, añadió.

El ojo avizor

Fotógrafa, artista, suicida, amante, poseedora de una mirada capaz de revelar lo más desconcertante de la condición humana.

Fotógrafa, artista, suicida, amante, poseedora de una mirada capaz de revelar lo más desconcertante de la condición humana.

Después de su suicidio, a los 48 años –cortándose las venas luego de tragar un buen puñado de barbitúricos–, la vida de Arbus pronto empezó a convertirse en objeto de culto, como ya lo eran sus fotos. En 1972, el Museum of Modern Art (MoMA) de Nueva York organizó la primera gran retrospectiva de Arbus. En ella se expusieron ciento doce inquietantes imágenes cuyos protagonistas bien podrían encajar en el movimiento contracultural y revolucionario que sacudía Estados Unidos durante los turbulentos años que siguieron al inicio de la guerra de Vietnam. La exposición se convirtió en la más visitada de la historia del museo y el inventario de la muestra es, aun hoy, uno de los libros más vendidos en las tiendas de fotografía de todo el mundo.

Ha tenido que pasar casi una década desde que las herederas de Arbus –sus hijas Doon y Amy– donaran al Met el archivo completo de su madre para que esta muestra sea una realidad y descubrir así aspectos ignorados del legado de la artista. El museo se convirtió en diciembre de 2007 en el hogar permanente de la obra de la fotógrafa. Sus hijas cedieron al museo cientos de fotografías tempranas, negativos y hojas de contactos de 7.500 rollos de película, impresiones con anotaciones de la artista, su colección de fotos, biblioteca y escritos personales, correspondencia, diarios y cuadernos.

Diane Arbus: In the Beginning es uno de los primeros frutos de la labor de clasificación del archivo Diane Arbus en el Met, que también compró veinte de sus fotografías más famosas, como Woman with a veil on Fifth Avenue (1968), y que en 2005 presentó en la exhibición Diane Arbus Revelations muchos de los materiales originales del catálogo. “Guardamos muchísimas cosas, en parte por superstición y en parte por honrar la historia que sobrevive en cada uno de los objetos”, reconocieron sus hijas.

Entre las fotografías más ignotas figuran Lady on a bus (1957), Boy stepping off the curb (1957-58), The Backwards Man in his hotel room (1961) y Jack Dracula at a bar (1961); además, sobresalen otros tesoros inéditos como Taxicab driver at the wheel with two passengers (1956), Woman with white gloves and a pocket book (1956), Female impersonator holding long gloves (1959) y Man in hat, trunks, socks and shoes (1960).

Primeros y categóricos pasos

 “La divinidad existe en las cosas ordinarias”, escribió Arbus a los 16 años. Una sentencia que marcaría toda su vida.


“La divinidad existe en las cosas ordinarias”, escribió Arbus a los 16 años. Una sentencia que marcaría toda su vida.

Estas primeras instantáneas son tan cautivadoras y controvertidas como las icónicas imágenes que la hicieron célebre. Arbus (Nueva York, 1923-1971) disparaba en 35 mm hasta que se pasó a la Rolleiflex a principios de los años 60, una cámara réflex que le permitía tomar la imagen a la altura de la cintura, sin tener que taparse la cara, con la que erigió su reputación, sus inconfundibles fotos de formato cuadrado. Como admitió Jeff L. Rosenheim, responsable del departamento de fotografía del museo y comisario de la muestra: “Arbus nos pone frente a lo que veía desde su primera juventud: la divinidad de lo ordinario. Y a través de sus imágenes nosotros también empezamos a verla”.

A la artista le fascinaban las fotos antes incluso de comenzar a hacerlas. Trabajó junto a su marido durante quince años en un negocio de fotografía de moda. La pareja colaboró para las revistas Vogue y Glamour. Sin embargo, en 1956 –tres años antes de separarse de Allan– Arbus decidió establecerse por su cuenta. Durante los siguientes seis años evolucionó desde los encuentros fortuitos a los retratos en los que los protagonistas participaban en el resultado, como lo hacía la propia fotógrafa. Aquella fue la principal diferencia entre ella y sus contemporáneos. Helen Levitt, Garry Winogrand, Lee Friedlander o Walker Evans no jugaban ningún papel en sus instantáneas. Arbus buscaba el acercamiento directo y personal con sus personajes.

“Siento que tengo algo que mostrar, algo sobre cierta naturaleza de la cosas. Es algo sutil y embarazoso para mí, pero realmente creo que hay cosas que nadie verá a no ser que yo las fotografíe”, confesó en una carta cedida ahora por la familia al Met. Para el comisario de la exhibición, “las imágenes de Arbus te hacen sentir incómodo, te despiertan una sensación de trauma cultural que uno ha sentido antes frente a obras como los retratos de Francisco de Goya o la Madame Bovary de Gustave Flaubert”.

DianeArbus-fotografia-oldskull-01Diane Arbus. Kid in a hooded jacket aiming a gun, N.Y.C. 1957.Arbus.LadyBartenderexplore-diane-arbus-early-unseen-photographs-of-nyc-eccentrics-body-image-1464362039seven-years-of-unseen-diane-arbus-images-arrive-at-the-met-body-image-1468336242tumblr_oa5q013Vkd1qbatq8o1_1280

Diane Arbus: In The Beginning se exhibe hasta el 27 de noviembre en Met Breuer, 945 Madison Ave., Nueva York.

www.metmuseum.org/visit/met-breuer/


Compartir.

Dejar un Comentario