DONALD TRUMP, FOX NEWS Y LA NRA: UNA TRÍADA INFAME

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Con noviembre cada vez más cerca, el candidato a la presidencia por el Partido Republicano, Donald Trump, manifestó que “se arrepiente” de algunos de los comentarios que ha realizado. Trump atacó a la familia Khan, cuyo hijo murió en Irak, y dio a entender que quienes defienden la Segunda Enmienda deberían dispararle a Hillary Clinton; muchos consideraron las palabras de Trump como un llamado a asesinar a la candidata a la presidencia por el Partido Demócrata. Y desataron la indignación generalizada aquí y en el mundo. El periódico New York Daily News advirtió: “Esto ya no es una broma. Cuando Trump insinuó que los simpatizantes de los derechos a la posesión de armas de fuego le disparen a Hillary, pasó de ser ofensivo a ser insensato. Debe dar por terminada su campaña”. Analizamos los últimos movimientos de un hombre sin ningún tipo de tapujos.

Texto: Amy Goodman & Denis Moynihan / Fotos: Mary Anne Holmes / Mils Furman

Cuando Theodore Roosevelt acuñó la expresión “bully pulpit” para expresar que la Casa Blanca era una formidable tribuna de acción política, no imaginó que muchos años después la retórica de campaña de un candidato a la presidencia de su mismo partido podría cambiar radicalmente el sentido de la expresión, haciendo que se tiña de los sentidos más recientes y negativos de la palabra “bullying”. Sin embargo, es lo que parece estar haciendo Donald Trump, a juzgar por el cada vez más irracional y peligroso espiral discursivo de su campaña, a la que bien podría considerarse como una formidable tribuna de intimidación y amenazas.

Semanas atrás, en Carolina del Norte, Trump dijo acerca de Hillary Clinton y la Segunda Enmienda de la Constitución, que es la que garantiza el derecho a portar armas: “Esencialmente, Hillary quiere abolir la Segunda Enmienda. Y por cierto, si logra designar a los jueces que quiere, no hay nada que puedan hacer, amigos. Aunque los muchachos de la Segunda Enmienda tal vez sí. No sé”. La sugerencia por parte de Trump de que sus seguidores y defensores de la libre portación de armas podrían asesinar a Hillary Clinton o a los jueces que ella pudiera designar ha provocado indignación, no solo a nivel nacional, sino también alrededor del mundo.

Trump es un peligroso demagogo que incita a la violencia y el momento de detener todo esto es ahora.

Sin embargo, las palabras agresivas y demagógicas de Trump no producen el alejamiento de todos. Si bien cada vez más dirigentes republicanos condenan sus expresiones, aún goza del ferviente apoyo de algunas personalidades en el seno del canal Fox News de Rupert Murdoch y de la Asociación Nacional del Rifle (NRA, por sus siglas en inglés). Esta tríada infame conformada por Trump, Fox y la NRA podría fácilmente provocar violencia política en este último tramo de la campaña electoral.

 

El cambio climático: una de las peores amenazas a la seguridad nacional

Texto: Amy Goodman & Denis Moynihan

Se va el segundo. Cuando restaban once semanas para las elecciones, Donald Trump despidió a su jefe de campaña, Paul Manafort.

Se va el segundo. Cuando restaban once semanas para las elecciones, Donald Trump despidió a su jefe de campaña, Paul Manafort.

En un flamante artículo, la revista médica británica The Lancet dio a entender que para el año 2085 casi todas las ciudades que podrían ser anfitrionas de los Juegos Olímpicos serán demasiado calurosas para realizar eventos al aire libre. Kirk Smith, catedrático de salud ambiental mundial de la Universidad de California, Berkeley, encabezó el equipo que redactó el texto. El científico observó que las temperaturas extremadamente elevadas ya han provocado que se cancelaran maratones, como ocurrió con la de Chicago en 2007. Durante las pruebas de clasificación para elegir al equipo olímpico estadounidense que fue a los recientes Juegos Olímpicos de Río, realizadas en Los Angeles, el 30% de los corredores abandonaron la carrera debido al calor. El informe indica que: “En 2085, solamente 8 de las 543 ciudades fuera de Europa occidental con capacidad de ser anfitrionas de los Juegos entrarían dentro de la categoría de bajo riesgo. Es decir, solo el 1,5%”.

Estados Unidos ha sido el mayor emisor de gases de efecto invernadero en la historia de la humanidad. Hemos quemado combustibles fósiles en forma desenfrenada a lo largo de siglos. Según la Administración de Información Energética (EIA, por sus siglas en inglés): “Más del 80% del consumo total de energía en Estados Unidos durante los últimos 100 años han provenido exclusivamente de tres fuentes de combustibles fósiles: petróleo, gas natural y carbón”. Si bien el uso de fuentes renovables, principalmente la energía solar y eólica, están aumentando, siguen representando una pequeña porción de lo que deberían para cumplir las promesas realizadas en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático llevada a cabo en París en diciembre último.

El presidente Barack Obama anunció días atrás lo que probablemente será su última orden sobre estándares de vehículos eficientes. Su legado climático es considerablemente limitado (teniendo en cuenta, por supuesto, que tuvo que enfrentar en estos asuntos la firme oposición de los negadores del cambio climático del Partido Republicano). No obstante, ¿qué hay de los dos posibles sucesores de Obama? Hillary Clinton reconoce que el cambio climático es un problema urgente, aunque ha dado una señal antagónica al poner al frente de su equipo de transición a Ken Salazar, ex secretario del Interior y ex senador de Estados Unidos por Colorado. Salazar ha promovido con entusiasmo la fracturación hidráulica y apoya la construcción del oleoducto Keystone XL y el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP, por sus siglas en inglés).

Por su parte, Donald Trump ha descrito el cambio climático como un “engaño”. Mientras Trump asistía semanas atrás a su primera reunión ilustrativa sobre información clasificada de seguridad nacional de Estados Unidos, el Golfo de México estaba siendo azotado por lluvias torrenciales e inundaciones. Cuarenta personas han muerto y más de 20 mil fueron evacuadas de sus hogares en Baton Rouge y las zonas aledañas. En el sur de California, los incendios forestales provocados por las graves sequías consecuencia del cambio climático, obligaron a más de 82 mil personas a dejar sus casas. Julio fue el mes más caluroso de la historia desde que se llevan registros. Como parte de la información clasificada, a Trump le deberían mostrar las conclusiones del Pentágono, que durante años ha identificado el cambio climático como una de las peores amenazas a la seguridad nacional.

Amigos son los amigos

Horas después de efectuar esos dichos, Trump hizo su primera aparición en el programa Hannity de Fox News. En la entrevista, Sean Hannity se adelantó a Trump y compartió su propio razonamiento retorcido para contribuir a mitigar la catástrofe que se profundizaba: “Obviamente, lo que usted está diciendo es que existe un fuerte movimiento político de defensa de la Segunda Enmienda y que si la gente se moviliza y vota se puede impedir que Hillary tenga ese impacto en la Corte Suprema”.

Trump coincidió amablemente con esa versión revisionista de su llamado a las armas. Pero la maniobra retórica se desvaneció en el aire. Trump no estaba abogando por un movimiento político que impidiera a Hillary Clinton llegar a la presidencia, sino que estaba sugiriendo que “los muchachos de la Segunda Enmienda” podrían tomar medidas si eso sucede, si ella gana las elecciones. La NRA también salió rápidamente en defensa de Trump y publicó en Twitter: “Donald Trump está en lo cierto. Si Hillary Clinton logra designar a magistrados de la Corte Suprema contrarios a la Segunda Enmienda, no hay nada que podamos hacer”.

Mientras iba en aumento la reacción negativa ante los comentarios de Trump, la NRA agregó, anticipándose a la versión de Hannity: “Pero SÍ hay algo que podemos hacer el día de las elecciones: ¡Ir a las urnas y votar por la Segunda Enmienda! Defiendan la Segunda Enmienda. Hillary nunca”. Pocas horas después, la NRA anunció una campaña publicitaria nacional por valor de tres millones de dólares en apoyo a Trump. La campaña incluye un aviso publicitario en el que se ataca a la candidata a la presidencia del Partido Demócrata, a quien se califica de hipócrita por contar durante sus viajes con la protección de agentes armados del Servicio Secreto.

Misoginia

La Coalición para Detener la Violencia con Armas (CSGV, por sus siglas en inglés) criticó inmediatamente las palabras de Trump y añadió: “Es un punto de vista que la Asociación Nacional del Rifle ha intentado transformar en mayoritario y que ha sido repetido incesantemente por candidatos a cargos políticos en el pasado”. La organización que trabaja por el control de armas lleva una amplia base de datos en línea de los comentarios efectuados por los líderes de la NRA llamada “NRA on the Record” (“Dichos públicos de la NRA”, en español). Al buscar en el sitio las entradas “Violencia Política” o “Vigilantismo” se pueden encontrar incontables justificaciones para la violencia armada cuyas fuentes han sido citadas de manera impecable.

En el sitio, aparecen gran cantidad de citas textuales de Ted Nugent, integrante del directorio de la NRA, guitarrista de rock de edad avanzada, incisivo defensor del derecho a portar armas y simpatizante de Trump. En relación a Hillary Clinton, Nugent comentó en Facebook el pasado mayo: “¡Tengo tu control de armas justo aquí, puta!”. La frase acompañaba un satírico video en el que Bernie Sanders está disparándole a Hillary Clinton en un debate en la CNN sobre el control de armas.

En buena parte de la retórica grandilocuente contra Hillary Clinton se refleja un patrón de misoginia, profundamente arraigado, que se evidencia en muchos de los tiroteos masivos, desde el agresor de Orlando, Omar Mateen, que golpeaba a su esposa, hasta Adam Lanza, que mató a su madre en su hogar antes de perpetrar la masacre de la escuela primaria Sandy Hook. En 2010, Glenn Beck, que era entonces presentador de Fox News Channel, inició una campaña para denigrar a la fundación filantrópica progresista Tides y a la Asociación Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés). En julio de ese año, Byron Williams, que dijo haberse sentido inspirado por Beck, se subió a un automóvil lleno de armas, municiones y chalecos antibalas e intentó matar a por lo menos once personas en Tides. En una entrevista mantenida en la cárcel, el periodista John Hamilton le preguntó a Williams si Beck había incitado a la violencia explícitamente. Williams le respondió: “Beck va a negar todo enfoque violento, va a negar todo acerca de conspiraciones, pero proporciona todas las razones para creer en esas cosas. Se protege a sí mismo y no se lo puede culpar por eso”.

Hillary Clinton señaló semanas atrás en un acto de campaña celebrado en Des Moines, Iowa: “Las palabras importan, amigos míos. Si uno es candidato a la presidencia o si es presidente de Estados Unidos, sus palabras pueden tener enormes consecuencias”. Donald Trump ha prometido pagar los honorarios legales de las personas que agraden físicamente a manifestantes opositores durante sus actos de campaña. Ha insultado a las mujeres, a los musulmanes, a los mexicanos y a los mexicano-estadounidenses. Se burló de un reportero discapacitado. Predijo que si es derrotado, será debido a que las elecciones fueron “manipuladas”. Uno de sus más cercanos asesores pronostica que su derrota provocaría un “baño de sangre”.

Trump es un peligroso demagogo que incita a la violencia y el momento de detener todo esto es ahora.

Traducción: Fernanda Gerpe


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