RICHARD BRANSON: EL HOMBRE DE LA AVENTURA

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El británico Richard Branson es uno de los más célebres emprendedores del mundo. Vive en un sueño, o al menos eso parece desde fuera. Felicidad, una familia maravillosa, éxito, una isla en el Caribe y más dinero del que pudiéramos imaginar. A la vez, es una persona que centra todo su esfuerzo en la filantropía, en ayudar a los demás. En esta entrevista, el fundador del grupo Virgin nos adentra en los pasillos de una vida de aventura.

Texto: Isabelle Kumar (euronews.com) / Fotos: Alan Baker / Julie Gordon

ALMA MAGAZINE: Parecía ser que los más ricos asumen cada vez mayores responsabilidades en materia filantrópica. ¿Ve usted esta tendencia?

RICHARD BRANSON: Así es como debería ser. Si uno tiene éxito en la vida y posee una fortuna descomunal que acompaña ese éxito, la responsabilidad es también enorme. Y es una responsabilidad utilizar, como emprendedor, los recursos que uno tiene para resolver los problemas de la sociedad; y además, usar ese poder económico para resolver algunos de esos problemas que tiene el mundo.

AM: Es una nueva moda, ¿hay una nueva generación de filántropos?

R.B.: Creo que es una tendencia positiva. El capitalismo parece ser el único sistema que funciona. Y me refiero al capitalismo cuando tienes a gente joven que llega con una idea que marca la diferencia para cambiar las vidas de otras personas, y si su idea tiene éxito, la idea crece y ellos consiguen ganar dinero. Pero el error del capitalismo es que produce dinero, un tipo de dinero que resulta completamente innecesario.

AM: Estando en uno de los extremos de la desigualdad global, ¿qué opina de la crítica de que resulta injusto que las 85 personas más ricas del planeta –y supongo que usted se va a manifestar en esa línea– tengan mucho más dinero que los 3.500 millones más pobres?

R.B.: Un tiempo atrás almorcé con Bill Gates, quien quizá sea el hombre más rico del mundo, y con otros sesenta líderes empresariales que tienen mucho éxito. Todos están de acuerdo en donar la mayor parte de su fortuna –bien en vida, bien a su fallecimiento–, y no que se quede únicamente para las próximas generaciones. Pienso que están en su derecho de hacer esto. Una cosa importante de todas estas personas es que ellas tienen la mentalidad de los emprendedores, pueden ver también qué problemas hay en el mundo e intentar hacer frente a esos problemas utilizando su fortuna y su capacidad de emprendimiento.

“Poner en marcha una empresa puede ser muy duro, pero la recompensa del éxito es enorme.”

AM: Como parte de este compromiso, ¿usted también ha prometido donar la mitad de su fortuna?

R.B.: Sí, al menos la mitad. Pienso que los emprendedores pueden ver los problemas, quizá de forma diferente a la percepción que tienen otras personas. Por ejemplo, como ha pasado en Uganda con una ley contraria a los derechos humanos que establecía pena de cadena perpetua a quienes no denunciaran a una persona homosexual. Una ley increíblemente peligrosa, homofóbica, horrible. Al final un grupo de hombres de negocios que teníamos contacto con el presidente pudimos hablar con él, y el mandatario cambió su punto de vista y vetó la ley. Los hombres de negocios tenemos bastante influencia en el mundo y si la utilizamos de forma positiva podemos hacer un mundo mejor.

AM: Los jóvenes emprendedores tienen dificultades para afrontar los desafíos que este tipo de vida comporta. ¿Cómo se puede prosperar en este mundo en el que las oportunidades son limitadas? ¿Cuál es su consejo para estos jóvenes? ¿Les ayuda?

R.B.: No es fácil llegar a ser un emprendedor. Muchos fracasan a lo largo del camino, pero los buenos salen adelante por sí mismos y lo intentan una y otra vez hasta que tienen éxito. Lo primero que necesita un emprendedor es tener una idea que pueda cambiar la vida de las personas. Y cuando uno tiene esta idea que va cambiar la sociedad, uno cuenta con una oportunidad razonable para crear un negocio. Entonces es cuando uno necesita rodearse de un buen grupo de gente que crea en lo que intentas hacer para que digas: “¡Al diablo! ¡vamos a hacerlo!”. Parece más fácil decirlo que hacerlo y sé que es muy difícil. Empecé en los negocios con 15 años, repartía folletos fuera de los conciertos de una pequeña empresa de venta de discos por correo. Y conforme me llegaba el dinero de los pedidos, compraba los discos para luego venderlos. Por lo tanto poner en marcha una empresa puede ser muy duro, pero la recompensa del éxito es enorme. No todos van a triunfar como emprendedores, aunque vale la pena que tengan una oportunidad.

El sueño estrellado del turismo espacial

Empresario Richard Branson.

Empresario Richard Branson.

Richard Branson también participa en algunas aventuras excitantes. Si bien tienen algo de filantrópicas, no rompen con sus proyectos empresariales. La de Virgin Galactic era una de ellas, una compañía pionera en intentar llevar turistas al espacio; un proyecto en el que llevaba una década de trabajo y que debía culminar a finales del año pasado o en este 2015 con el primer vuelo privado al espacio. Pero no todas son rosas. La nave galáctica SpaceShipTwo se accidentó en octubre del año pasado en pleno desierto de Mojave: un piloto murió y el otro resultó gravemente herido. Un tiempo antes el excéntrico emprendedor había comentado: “Haremos posible que miles de personas se conviertan en astronautas. Espero ver en vida que somos capaces de ir desde Londres a Australia en poco más de una hora. Poniendo una nave en órbita a 18 mil millas por hora, será casi como despegar y aterrizar. Cuando uno mire por la ventanilla verá la Tierra, será como un viaje por el tiempo. Creo que algún día será un servicio muy popular”. Pero luego de la tragedia, el magnate de 64 años tuvo que admitir: “Mi pionera compañía de turismo espacial era un triunfo de las relaciones públicas asociado a una nave espacial no probada y potencialmente letal”.

AM: ¿Me equivocaría si dijese que uno de sus mantras es pasárselo siempre bien? Usted es bien conocido por ser un bromista.

R.B.: La vida es corta y debería ser divertida. Si el presidente de la compañía es divertido, todo el mundo se va a reír y se lo va a pasar bien; en mi caso, todos saben que si van a una fiesta voy a ser el primero en soltarme el pelo y tirarme a la piscina, no me voy a quedar en una esquina de la sala bebiendo una copa. Si el presidente de la compañía es el primero que se pone a bailar encima de la mesa, todo el mundo lo hará. Seguro que la fiesta será divertida. Así que hay que apostar fuerte, trabajar fuerte y seguir ciertos principios en la vida: se trata de querer a la gente, de asegurarse de hacer cosas positivas mientras uno esté en este mundo.

AM: Le gusta hacer reír a la gente. No quiero ponerle en el compromiso, ¿pero, si se acuerda, dígame una de las bromas favoritas que ha gastado?

R.B.: Vamos a ver. British Airways siempre ha sido el gran competidor de Virgin y ellos patrocinaron la construcción de la Noria del Milenio en Londres, frente a la Cámara de los Comunes. El día en el que convocaron a la prensa internacional para levantar la Noria, tuve una llamada a las seis de la madrugada que me advirtió de que había problemas técnicos. En aquella época teníamos una empresa de aviación a media hora de Londres, llamé y pusimos rápidamente una aeronave, un dirigible en el aire, con una pancarta que portaba el lema: “¡British Airways no puede levantarla!”. Con este tipo de cosas nos reímos bastante a costa de la competencia. Llenamos las portadas de toda la prensa y de muchas televisiones ese día.

AM: Usted ha llegado a estar tan intrínsecamente unido a la compañía Virgin que casi es una marca en sí mismo. Le preocupa que cuando usted ya no esté, en Virgin…

R.B.: Quiere decir: “Cuando usted muera”. Vamos, ¡dígalo, dígalo!

AM: ¿Cuando usted muera, morirá Virgin con usted?

R.B.: No lo creo. Apple no ha muerto y Steve Jobs ya no está con nosotros. Creo que Virgin es una marca totalmente establecida a nivel mundial y va a continuar. Tengo a gente maravillosa trabajando en Virgin. Tengo dos fantásticos hijos, adultos, muy capaces y pienso que ninguno de ellos querrá ver malgastado el esfuerzo que supuso levantar Virgin. Queremos a Virgin, queremos que Virgin sea una compañía que se sienta orgullosa de sí misma, que sea la gran fuerza de una buena compañía en el mundo, diferente y que las personas que trabajen para Virgin puedan sentirse realmente orgullosas de ello.

AM: Ahora que usted hablaba de sus hijos me acuerdo de que cuando realizaba alguno de sus viajes en globo por el mundo escribía notas a sus niños porque pensaba que corría el riesgo de morir en el viaje. Supongo que como a la mayoría de los aventureros, ¿es más fuerte su deseo de aventura que el amor por sus hijos, por la vida?

R.B.: Es una muy buena pregunta si un padre o una madre responsables deberían quedarse más bien en casa viendo la televisión sin embarcarse en grandes aventuras. Si hubiera dicho eso, ahora que mis hijos han crecido…

AM: Sin embargo, en aquella época eran pequeños…

R.B.: Pero ellos han crecido, han escalado el Mont Blanc, hemos intentado batir juntos el récord de velocidad de navegación a vela transatlántica, hemos cruzado en kitesurf el Canal de la Mancha. Este espíritu de aventura es algo innato en nuestra familia y si algo le pasa a alguno de nosotros sabremos que nos hemos ido haciendo algo que queríamos hacer, algo que realmente supone un desafío para nuestras vidas, más que sufrir un accidente de tráfico o cualquier cosa por el estilo.

“Lo primero que necesita un emprendedor es tener una idea que pueda cambiar la vida de las personas.”

AM: ¿Hay alguna cosa que le provoque temor?

R.B.: Sí, amo la vida, y alguien que ama la vida no quiere morirse joven. He sido rescatado cinco veces del mar por los helicópteros durante mis travesías fallidas en globo. He tenido la fortuna de sobrevivir. Obviamente me odiaría si les pasara algo a mis hijos, que tengan salud es todo cuanto importa. Mientras mis amigos y mi familia estén bien, tengo pocos miedos.

AM: El dinero, ¿le hace feliz?

R.B.: Cuando empecé, no me veía a mí mismo como un hombre de negocios, pero sí como alguien que deseaba cambiar el mundo. Así que publiqué una revista contra la guerra de Vietnam, la guerra de Biafra en Africa, entonces el dinero era una necesidad; se trataba de intentar tener el suficiente para pagar la edición y asegurarme de que pudiera publicarse cada semana. Desde entonces he hecho cosas para cambiar la sociedad y, afortunadamente, cada año he tenido más ingresos para ir pagando las facturas. El dinero es útil si tus hijos están enfermos, si quieres una buena educación, si deseas hacer vacaciones todos los años. Para algunas cosas básicas se necesita el dinero. Pero una vez que este tipo de cosas están cubiertas, el desayuno, la comida, la cena, el dinero no es tan importante. Ahora bien, si tienes dinero debes utilizarlo de la mejor forma posible; es decir, para transformar la sociedad.

AM: Hemos empezado diciendo que usted es alguien increíblemente afortunado. Ha hecho muchas cosas en la vida, una vida de ensueño para la mayoría. Pero ese éxito se alcanza con el trabajo. Si usted se observa con detalle –y usted es modesto–, ¿qué diría que le hace diferente de los demás, en qué se destaca?

R.B.: No pienso que sea diferente de otras personas. Pienso que soy bastante afortunado por haber crecido en una familia querida, una familia que intenta hacer lo mejor para los demás. Además, me las he arreglado para rodearme de gente maravillosa, que también son excelentes en el trato con los demás, que tienen creatividad; un equipo maravilloso de personas que creen en mí, gente que está deseando trabajar duro para intentar conseguir el éxito y nos divertimos haciéndolo. Y vamos a seguir así hasta el final.


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