AHORA, ANTES Y DESPUES: UNA CONTRIBUCION IMPARABLE

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Como es costumbre, del 15 de septiembre al 15 de octubre se celebra en todo Estados Unidos el Mes de la Herencia Hispana. Dentro de la infinidad de eventos que recuerdan la influencia de la comunidad hispana, hemos destacado dos acontecimientos culturales que hablan del pasado, el presente y el porvenir de una identidad que continúa mutando: Portraiture Now: Staging the Self en The National Portrait Gallery, Washington; y Manuel Carrillo – Mi querido México, en el Museum of Latin American Art (MOLAA).

Texto: Florencia Rolón / Fotos: Gentileza The National Portrait Gallery, Washington; y Museum of Latin American Art (MOLAA), California.

Karen Miranda

Manuel Carrillo, el maestro mexicano
La muestra Mi Querido México del fotógrafo Manuel Carrillo (Ciudad de México, 1906), que se exhibe hasta 30 de noviembre en el Museum of Latin American Art (MOLAA), invita a conocer las tradiciones que configuran la iconografía mexicana posterior a la revolución. Ante un panorama que exteriorizaba grandes cambios y esfuerzos orientados a la instauración de una identidad cultural mexicana unificada, la fotografía ejerció un rol decisivo en lo que se refiere al establecimiento de una forma de lenguaje visual que contribuyó al afianzamiento y formación de una identidad.
En ese México posrevolucionario, el interés de Carrillo se enfocó en la clase campesina y los vendedores de mercado; hombres y mujeres sencillos, integrantes del pueblo trabajador. Sus primeras publicaciones las realizó para la revista National Geographic. La obra fotográfica de Carrillo sirve como una fuente fundamental de documentación social y de interpretación de la cultura de un país en busca de su identidad. Las interpretaciones poéticas de Carrillo, mediante su creencia en una conexión universal de la experiencia humana compartida, como lo manifiestan sus representaciones de la vida cotidiana en el México rural, acentuaron su preocupación acerca de la relación del hombre con la naturaleza. La voz visual de Carrillo desnuda la voz de la gente común.
El fotógrafo mexicano recibió una fuerte influencia de los fotógrafos y artistas modernistas norteamericanos de su tiempo, tales como Ansel Adams, Edward Steichen, Edward Weston, Paul Strand. El vínculo de Carrillo con sus temas constituye una posición basada en su propia identidad cultural como mexicano de nacimiento y como norteamericano por proceso, a raíz de que su cruce continuo entre países llevó a la Photographic Society of America a nombrarlo ciudadano honorario de El Paso, Texas, en 1980.

Mi Querido México se exhibe hasta el 30 de noviembre en Museum of Latin American Art (MOLAA), 628 Alamitos Ave., Long Beach, California.
www.molaa.org

Mozman

El retrato ahora: ponerse en imagen
The National Portrait Gallery presenta Portraiture Now: Staging the Self, una muestra que rescata el trabajo de seis artistas estadounidenses de origen hispano: David Antonio Cruz, Carlee Fernandez, María Martínez-Cañas, Rachelle Mozman, Karen Miranda Rivadeneira y Michael Vasquez. Son 59 obras –fotografías, pinturas, obras con técnicas mixtas– que estarán expuestas hasta el 12 de abril de 2015. La puertorriqueña Taína Caragol se encarga de la curaduría, y según ella, los seis artistas exhiben la elaboración de una identidad como un proceso que está en transformación permanente y que en ciertas ocasiones es ambiguo: “Algo que los artistas tienen en común es que hacen autorretratos o retratan a personas cercanas a ellos. Usualmente el retrato se concibe como un género clásico del arte, que tiene como misión plasmar la identidad de una persona. Pero ese proceso de moldear la identidad es bastante complicado. En él influyen el modo en que el sujeto retratado se proyecta, la manera en que el artista percibe a ese individuo y cómo el público lee ese retrato desde su contexto cultural”.
También en conjunto con la exposición, la The National Portrait Gallery brinda la oportunidad para conocer a los artistas en animados debates. Por un lado, Michael Vasquez trató a mediados de septiembre el tema del “código” de las pandillas callejeras que investiga en sus pinturas y collages. Al respecto, expresó: “Partiendo libremente de mi experiencia personal, investigo el encanto y los códigos de una pandilla callejera a través de la perspectiva de un niño que carece de una figura paterna. Represento a la pandilla como una familia extendida, con sus propios valores que transmiten e inculcan un nivel de masculinidad y dureza más allá de la capacidad de una madre soltera. Me interesa mucho la dualidad existente en estos valores y los sentimientos subyacentes”.
Por otro lado, María Martínez-Cañas hablará sobre la relación entre el mundo percibido y el mundo físico (el sábado 18 de octubre). Martínez-Cañas parece haber nacido con una cámara fotográfica: a los ocho años ya estaba trabajando con una Polaroid Swinger y luego con una Rolleiflex Doble Lente que su madre le trajo de Cuba. Su serie Identidad dúplice consta de nueve imágenes en las que la artista superpone una fotografía de sí misma sobre otra de su padre en la misma pose, tomada aproximadamente a la misma edad. Martínez-Cañas luego crea mezclas digitales de ella y su padre en escalas de 10 al 90%, confundiendo sus identidades en una.

Portraiture Now: Staging the Self se exhibe hasta el 12 de abril de 2015 en The National Portrait Gallery, 8th and F Sts NW, Washington.
www.npg.si.edu


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