ALEKSANDAR VUCIC: PERCIBIMOS QUE EN EUROPA NO SE NOS RESPETA

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Es un país nacido de una violenta fragmentación. Historias de genocidio, odio étnico y guerra civil que resonaron en todo el mundo. En aquel momento, hubiera sido difícil haber imaginado a Serbia como parte de la Unión Europea. A pesar de que aún quedan por superar muchos obstáculos y de que es difícil olvidar el pasado, veinte años más tarde el país está trabajando para convertirse en un nuevo miembro comunitario. En este encuentro en Belgrado, el primer ministro Aleksandar Vučić habla sobre el camino que queda por recorrer.

Texto: Isabelle Kumar (Euronews) / Fotos: Gentileza Presidencia Serbia

Aleksandar Vučić se unió al ultranacionalista Partido Radical Serbio en 1993. Fue ministro de Información entre 1998 y 2000 en el régimen de Slobodan Milošević. Rompió con su formación en 2008 para entrar en el Partido Progresista Serbio. Fue elegido primer ministro de Serbia en abril de 2014 prometiendo reformas económicas y la entrada en la Unión Europea.

ALMA MAGAZINE: Primer ministro, se ha marcado la meta de entrar en la Unión Europea, ¿cuándo cree que ocurrirá esto?

ALEKSANDAR VUČIĆ: No es una cuestión de tiempo, sino de contenido, y estamos haciendo todo lo posible para mantener con firmeza nuestro camino hacia la Unión Europea, cumplir todas nuestras obligaciones y aceptar más valores europeos en nuestro país.

AM: Ha habido cierto agotamiento en la Comisión Europea, pero al mismo tiempo ustedes parecen bastante cansados del proceso y han llegado a afirmar que no se sienten particularmente respetados por la Unión Europea, ¿por qué?

A.V.: Eso es porque soy muy honesto y sincero, y no me escondo ante nadie. Hay un grupo de políticos en esta región y en el este y el sur de Europa que siempre halagarán a los responsables comunitarios, yo simplemente digo lo que pienso.

AM: ¿Qué le está molestando?

A.V.: Usted ha dicho algo sobre un agotamiento creciente, también hay cierto agotamiento de la paciencia en este país. Sí, hemos hecho muchos esfuerzos, no sólo hemos invertido mucho tiempo, sino toda nuestra energía política en los procesos que empezamos con reformas económicas más severas dentro de lo posible en Serbia. Y después hemos conseguido mucho en el diálogo con los albaneses de Kosovo, pero percibimos que no se nos respeta, que es algo que pensamos que sería normal.

AM: ¿Y sobre la normalización de las relaciones con Kosovo? Porque ese es uno de los grandes asuntos, y las relaciones parecen de todo menos normales. ¿Va a ser un obstáculo infranqueable para su gobierno?

A.V.: Creo que realmente hemos conseguido mucho, a pesar de que no era una cuestión fácil para nosotros. Fue muy duro, muy difícil, aunque hemos continuado dialogando con los albaneses de Kosovo, recientemente hemos finalizado el acuerdo sobre la justicia y el poder judicial. Hemos firmado una implementación del plan, hemos resuelto el tema de la protección civil y de los presupuestos municipales para cuatro distritos serbios en el norte de Kosovo. Todavía estamos negociando sobre energía y telecomunicaciones.

“Serbia nunca ha tenido unas relaciones mejores con sus vecinos.”

AM: Pero un reciente informe de la Comisión Europea resaltaba sobre Serbia, y cito aquí, “es importante que el diálogo de alto nivel continúe”. Se puede pensar que no existe ese diálogo porque recientemente el ex primer ministro de Kosovo y ahora ministro de Exteriores Hashim Thaçi iba a ir a un encuentro en Serbia para la reconciliación regional y no ha podido porque descubrió que sería arrestado.

A.V.: Hay un diálogo de alto nivel dos o tres veces al mes. Pero él sabía que eso pasaría porque tenía el veredicto desde 1999 y no era nada nuevo para él, era una especie de juego político que ha nadie sorprendía. Pero hemos hablado el uno con el otro. Creo que me he reunido con él unas 32 veces.

AM: ¿Así que fue una provocación?

A.V.: Sabe, cuando me hablan, es un estilo de diferente del que uso yo. No critico a todos los demás de la región. No lo hago incluso aunque necesite responderles, siempre intento evitarlo.

Visita inédita. El mandatario nacionalista se ha convertido en el primer ministro serbio en visitar oficialmente Albania.

Visita inédita. El mandatario nacionalista se ha convertido en el primer ministro serbio en visitar oficialmente Albania.

AM: Políticamente es obvio que es un tema complicado para Kosovo, pero creo que también para los serbios es un asunto emotivo, y eso es algo que pudo comprobar todo el mundo en octubre del año pasado durante el partido de clasificación para la Eurocopa de 2016 entre Serbia y Albania, cuando una persona del público lanzó un dron con la bandera albanesa.

A.V.: Eso fue una terrible provocación contra nosotros y lo hicieron aquí a propósito, pero creo que reaccionamos muy bien. Protegimos a los jugadores albaneses y a sus seguidores, nadie resultó herido.

AM: Lo que demuestra que es un tema emotivo para los serbios.

A.V.: Demostró que alguien quería provocarnos. Pero demostró también que éramos tranquilos y en absoluto agresivos. Después de eso, por primera vez en 70 años un primer ministro albanés, Edi Rama, vino a Belgrado y le recibí y le vi una segunda vez aquí y a fines de mayo fui a Tirana, en lo que fue la primera visita de un primer ministro de Serbia en ochenta años o algo así.

AM: ¿Pero apoyan los serbios su tregua con Kosovo?

A.V.: No puedo decirle eso, pero para ser sincero, mi trabajo es cuidar de los intereses de este país y hacer algo en nombre de nuestra gente, y no importa si eso entra en la forma de pensar de todo el mundo aquí o si todos están de acuerdo en algo o no. Somos responsables de negociar y obtener resultados reales para este país y lo que queremos ver es una región tranquila y estable, eso es lo que necesitamos.

AM: Este año se cumple el veinte aniversario de los acuerdos de paz de Dayton y también de la masacre de Srebrenica. ¿Cuándo cree que será posible para la región olvidar todo esto?

A.V.: Le puedo decir que es el primer pilar de la política del gobierno serbio, la estabilidad política y regional, y hemos invertido mucho en esto. En primer lugar, por vez primera en 70 años hemos establecido unas relaciones con Albania que no son demasiado malas, ni siquiera malas. Hemos hablado los unos con los otros no sólo en Bruselas, sino también en Belgrado. Ahora continuaremos nuestro diálogo con Tirana. Haremos todo lo posible para apoyar la integridad territorial y la soberanía de Bosnia-Herzegovina, pero por supuesto respetando que la República Srpska es una entidad de Bosnia-Herzegovina, y también para comenzar el diálogo con Bosnia, que consideramos clave para la estabilidad en la región. Tenemos muy buena relación con Montenegro, la mejor en nuestra historia desde que se separaron de Serbia. Tenemos buenas relaciones con Macedonia, con Hungría, con Bulgaria y Rumania, creamos el grupo de Krayova. Serbia nunca ha tenido unas relaciones mejores con sus vecinos.

AM: Pero esa tensión étnica sigue creciendo y ha explotado…

A.V.: Por supuesto, es por lo que estoy enfatizando todo esto, porque no se puede acabar con las emociones de la gente pero hay que hacer algo contra eso.

AM: ¿Y estos aniversarios que acabo de mencionar? ¿El veinte aniversario de los acuerdos de paz de Dayton y de Srebrenica?

A.V.: Y el veinte aniversario de la operación Tormenta, en la que cientos de miles de serbios fueron expulsados de Croacia, también se conmemora este año.

AM: Usted era el ministro de Información de Slobodan Milošević. Cuando mira a aquella época, ¿se siente incómodo? ¿Se siente avergonzado por su papel en aquel período de la historia?

A.V.: Sobre haber sido ministro de Información, para mí es muy fácil responder. Me siento incómodo con la ley de información que propuse en aquel tiempo, esa es la cuestión. Me siento muy incómodo, pero fui muy sincero con mis ciudadanos. Fue una ley de información muy estúpida y se lo he confesado a mi gente, lo he dicho miles de veces.

AM: Hubo represión con los medios extranjeros.

A.V.: La ley lo permitía en un sentido. No fue hecha con ese propósito y no fue intencionado, aunque en cualquier caso, tuvo consecuencias para nosotros y por eso lo dije abiertamente y públicamente y no lo escondí.

AM: ¿Y sobre sus discursos de la época en el Parlamento? Hay un video suyo provocando a la comunidad internacional en el que advierte de que por cada serbio asesinado cien musulmanes serían asesinados…

A.V.: Eso fue sacado fuera de contexto. Por supuesto, tengo muchas declaraciones estúpidas, pero no esa, que fue completamente sacada fuera de contexto.

AM: Así que, ¿no dijo usted eso?

A.V.: No en ese sentido, no en ese contexto, aunque en cualquier caso no estaba escondiendo nada. Por supuesto que dije cosas estúpidas.

AM: ¿Cómo considera las libertades de prensa ahora en comparación con cuando usted era ministro de Información?

A.V.: Es algo que siempre me perseguirá. Creo que es muy fácil decir algo contra mí, aunque le puedo decir que hay una libertad de prensa total en este país. Por supuesto, siempre puede ser mejor, y haré todo lo posible para asegurarla, pero me pueden criticar, cualquier persona en el momento que quiera y de la forma que quiera en todos los medios, y no hay problema en absoluto.

AM: ¿Entonces por qué en un reciente informe de la Unión Europea hay preocupación “sobre las deterioradas condiciones para el completo ejercicio de la libertad de expresión y sobre la caída de 13 puntos de Serbia en el índice de libertad de prensa”?

A.V.: Digan lo que digan, lo hemos hecho de conformidad y hemos armonizado tres leyes diferentes, tres leyes de medios, con la Comisión Europea, las hemos aprobado en el Parlamento.

AM: Pero aprobar leyes es una cosa, aunque sobre el terreno, ¿los medios son libres aquí?

A.V. Eso es lo que pienso, por supuesto mucha gente puede no estar de acuerdo. Siempre estoy dispuesto a escuchar todos los comentarios y también los suyos, y si es posible establecer mejores condiciones. No me da ningún miedo.

AM: ¿Por qué entonces usted ha acusado alguna vez a los medios de comunicación de aquí de ser unos mentirosos?

A.V.: No. Se lo he dicho a alguien, cuando se dice algo de mí que no es verdad, simplemente respondo, creo que eso es la democracia. Tengo mi propio derecho a decir lo que realmente pienso, ¿o está prohibido? Creo que no…

AM: Otra parte integral del proceso de adhesión a la Unión Europea es evidentemente alinear la política exterior serbia con la comunitaria. Hay una preocupación entre los 28 miembros sobre las sanciones a Rusia por el conflicto de Ucrania. Serbia decidió no hacer lo mismo. ¿Su país armonizaría su política exterior para que fuera la misma que la de la Unión Europea?

A.V.: Serbia está haciendo eso. Todavía no somos un miembro de la Unión Europea y tenemos que cuidar nuestros propios intereses. Apoyamos la integridad territorial de Ucrania. Creo que hemos actuado con mucha responsabilidad. Hablé con el presidente Petró Poroshenko y ellos también apoyan nuestra integridad territorial.

AM: Pero todo esto se refería a ir más lejos en la cuestión de las sanciones…

A.V.: Tenemos que cuidar nuestra supervivencia económica y si digamos Holanda impone sanciones a Rusia, tendrá miles de millones de apoyo de la Unión Europea. ¿Nos apoyaría a nosotros con mil millones para nuestros productos agrícolas? No creo, lo que significa que tenemos que pensar en nuestros campesinos, nuestros agricultores y también en nuestro presupuesto estatal.

AM: Sin embargo, usted podría tener que elegir entre la Unión Europea y Rusia. ¿Puede ser el precio a pagar su amistad con Vladímir Putin?

A.V.: ¿De qué precio está hablando? Porque esa no es una posición equilibrada. Estamos en el camino hacia la Unión Europea y esa es nuestra meta estratégica, pero por otro lado nos gustaría preservar nuestras relaciones con Rusia. No es una cuestión de una relación personal o algo así.

AM: ¿Y cree que las dos son posibles? ¿Puede permanecer con un pie a cada lado en esta situación?

A.V.: No se trata de estar con un pie a cada lado. Estamos enfocados en nuestra meta estratégica que es formar parte de la Unión Europea, aunque sí, nos gustaría tener una buena relación con Rusia. He hablado sobre nuestras aspiraciones comunitarias en frente de Putin públicamente, abiertamente, también frente a Hahn (Johannes Hahn, comisario europeo de Ampliación) y a Angela Merkel. Me gustaría mantener las buenas relaciones también con Putin, esa es nuestra política.

AM: En términos económicos, Serbia ha estado sufriendo la crisis económica desde 2009. Usted ha impuesto duras medidas de austeridad. Hemos visto, si miramos la situación en Europa, que la austeridad no ha funcionado como se habría esperado. La crisis económica es prolongada. ¿Por qué cree usted que las medidas de austeridad funcionarán en Serbia?

A.V.: He visto los primeros resultados y he visto que el Fondo Monetario Internacional ha cambiado sus previsiones en cuanto a nuestro crecimiento. Primero era -1%, luego -0,5%, ahora es 0% y estoy seguro de que seguirá, saldremos de la recesión incluso este mismo año y cuando se hace en un año de medidas de consolidación fiscal es una especie de pequeño milagro y estoy seguro de que lo conseguiremos.

AM: Todo país en su situación necesita a su gente y hay malestar sobre la fuga de cerebros que está haciendo que los mejores y los más brillantes abandonen Serbia. ¿Qué medidas ha tomado para que los más preparados dejen de irse?

A.V.: Estamos haciendo todo lo que podemos. Es algo que pasa en Serbia, pero no sólo en nuestro país, también en Rumania, Bulgaria, Polonia y el resto de países del sudeste europeo. La mejor forma de luchar contra eso es asegurar un mejor entorno de negocios en este país para cambiar las perspectivas económicas y así dar ese tipo de esperanza a nuestra gente, y eso es lo que estamos realizando. Y espero que en dos, tres, cuatro o cinco años muchas personas vuelvan del extranjero porque tendrán aquí las mismas condiciones que en muchos otros países europeos.

AM: Luce muy cansado. Parece que el liderazgo es agotador. ¿Lo es?

A.V.: No, no quería parecer muy cansado. Pensaba que siempre estaba preparado para pelear y luchar por mis ideas, y quizá fui algo más lento de lo esperado. No obstante, siempre tengo mucha energía, estoy preparado para luchar por un futuro mejor para los serbios y no tengo problemas con eso.

AM: Como hemos mencionado, usted empezó con Slobodan Milošević y ahora ha conducido su país por un camino diferente. ¿Qué hace bueno a un líder en su opinión?

A.V.: Como solía decir Margaret Thatcher, no siempre las decisiones mejor recibidas son las mejores, y estas medidas de austeridad que hemos empezado a implementar mediante duras reformas económicas no han sido muy celebradas por nuestra gente. Y después de todo, estoy seguro de que los serbios verán que esas medidas eran las mejores que podíamos poner en marcha. Si se habla sobre la estabilidad regional, la reconciliación regional no sería muy atendida en este país, pero no me importa. Continuaré con ella porque creo que es una muy buena política y es la única que nos traerá unos resultados reales que se traducen en un futuro y una vida mejores para los serbios.


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