BARACK OBAMA: EL INTREPIDO

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A fines de febrero, el periodista de la cadena de televisión ABC Leon Harris junto a John Harris, editor de Político, le realizaron una entrevista al senador Barack Obama, en donde éste se define como el candidato de la gente común, en contra de la “vieja política”. Aquí, repasa desde su conflictiva puja contra el matrimonio Clinton a las distintas propuestas que han cimentado su maratónico crecimiento: las mejoras en las áreas de salud, educación y justicia, la falta de trabajo y la política exterior, entre otras. Su deseo: “Unir a la Norteamérica rural y la urbana, centrarnos en un sueño norteamericano y crear un camino hacia el éxito para todos.”

Texto: Leon Harris / John Harris, Gentileza ABC y www.politico.com / Fotos: AP / AFP

Reproducida con permiso del sitio www.thepolitico.com, esta entrevista al senador Barack Obama y precandidato a presidente del Partido Demócrata fue realizada a mediados de febrero. Tras la encarnizada batalla vivida en las primarias, otra tan reñida amenaza extenderse. Hillary Clinton ya no pude conseguir la mayoría de los 4.049 delegados elegidos por las bases del partido ni siquiera venciendo todos los próximos encuentros. Por eso, ambos bandos se lanzan ahora a alcanzar la fidelidad de los 795 superdelegados. Aunque muchos se acercaron a Obama, el clan Clinton siempre sabe cómo reunir a sus viejos conocidos. Teniendo en cuenta este panorama, consideramos que el valor de esta entrevista es enfrentarnos con las propuestas de la campaña de Obama. Indudablemente su figura carismática y la retórica elegante de sus discursos han generado un nuevo canal en el que muchos norteamericanos que descreían del poder del voto, se han acercado al hombre que vino a cambiar las reglas de la política nacional.

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Barack Obama.

ALMA MAGAZINE: ¿Cuáles son los logros de su campaña?

BARACK OBAMA: Parte de lo que nuestra campaña ha logrado es generar enorme interés en el pueblo norteamericano de tener un gobierno que responda, que trabaje en la mesa de la cocina temas cotidianos. Como los que deben enfrentar todos los días: pagar la educación de los niños, asegurarse de que tengamos un plan de salud, de que haya trabajo en Estados Unidos, que el trabajo no se mude al exterior, la crisis del sistema hipotecario que preocupa a la gente… De modo que parte de la razón por la que nos está yendo tan bien no sólo es que nos dirigimos a esos problemas específicos, sino que también decimos: “Debes comprometerte con este proceso si quieres generar una diferencia, si quieres cambiar cómo se hacen las cosas en Washington”.

AM: Una de las claves de su candidatura está en el carisma de su figura. Si usted gana, ¿cuál es el simbolismo de ese resultado? La gente se pregunta cuál es la diferencia que eso va a provocar en la calle. ¿Puede decir cómo serán afectadas o cambiadas sus vidas en términos prácticos si usted llega a la Casa Blanca?

B.O.: Por supuesto. Hablemos de lo que hay que hacer en nuestras escuelas. Hablamos de poner 18 mil millones de dólares en las escuelas primarias, de modo que los niños se preparen y se acorte la brecha entre los que lo logran y los que no. Pagar mayores salarios a nuestros maestros, darles mayor apoyo y preparación. Asegurarnos de que la educación esté garantizada para superar los estándares. Asegurarse de que los jóvenes que salgan de la enseñanza secundaria puedan pagar la educación universitaria, impulsando un crédito de 4 mil dólares. Asegurarse de que tengamos un Departamento de Justicia que trabaje junto a la Policía, de modo que el sistema de justicia criminal se administre con justicia. Eso es algo en lo que he trabajado como legislador e implementado primeramente en Illinois para prevenir la sospecha racial. Asegurarse de que se reduzcan las penas adjudicadas erróneamente. Asegurarse de que tengamos programas para escuelas de horarios extendidos y programas de escuelas de verano, para sacar a los jóvenes de las calles y asegurarnos de que el negocio de las drogas no sea la única opción para ellos, para ubicarlos en el camino hacia el éxito. Asegurarse de que todo el mundo tenga seguro de salud, incluidos los niños, de modo que no tengamos niños yendo a las salas de emergencia por enfermedades como el asma. De modo que hay una cantidad de temas que se dirigirán específicamente a las comunidades urbanas, en los que tenemos que trabajar. Pero si uno va a las comunidades rurales, en áreas como Maine, ve que la gente está atravesando las mismas dificultades. Por eso es importante para nosotros unir a la Norteamérica rural y la urbana y centrarnos en un sueño norteamericano y crear un camino hacia el éxito para todos.

AM: Usted dijo hace poco que la senadora Clinton debía publicar su registro de impuestos. Y ha habido algunas notas en los medios acerca de los negocios de Bill Clinton. Parecería que usted tiene algunas preocupaciones específicas acerca de las finanzas de los Clinton. ¿Cuáles son?

B.O.: Yo no insistí en que publicaran sus finanzas. Los periodistas me preguntaron qué pensaba de que la senadora Clinton haya puesto 5 millones de dólares en su campaña y dije: “Mire, yo no tengo 5 millones para poner en mi campaña, creo que tiene todo el derecho de gastar su dinero”. Entonces me preguntaron si creía que deberían hacer públicas sus finanzas, y lo que dije fue: “Yo publiqué mi registro de impuestos”. Porque me parece que es apropiado, para quien es candidato a gobernar la oficina más importante de la Tierra, que la gente tenga idea de cómo uno gana su dinero. Creo que es un asunto de la senadora Clinton y del ex presidente Clinton si quieren seguirme o no en esto.

“Parte de lo que nuestra campaña ha logrado es generar enorme interés en el pueblo norteamericano de tener un gobierno que responda, que trabaje en la mesa de la cocina temas cotidianos. Como los que deben enfrentar todos los días: pagar la educación de los niños, asegurarse de que tengamos un plan de salud, de que haya trabajo en Estados Unidos, que el trabajo no se mude al exterior o la crisis del sistema hipotecario que preocupa a la gente.”

AM: ¿Hay más cosas que usted quiera saber acerca de cómo ganan dinero?

B.O.: No es asunto de lo que yo quiera saber. Es un asunto acerca de lo que el pueblo norteamericano merece conocer, que es cómo se manejan las finanzas de las personas. Esto ha sido una venerable tradición en la política presidencial, tanto como publicar el historial médico. Es parte de la base mediante la cual el pueblo decide si uno está apto para actuar como presidente.

AM: Senador, la presidencia no es un trabajo de inspiración. Es un trabajo ejecutivo donde los presidentes deben tomar decisiones duras casi todos los días. Ninguno de ustedes dos tiene experiencia ejecutiva.

B.O.: Tampoco el senador McCain.

OBAMA EN ESPAÑOL

Como todo candidato frente a una elección, Obama esbozó discursos minimalistas sobre sus planes para Latinoamérica y repitió gestos simpáticos para con la comunidad hispana. Esa táctica se debe al miedo a perder votos y a la escasa prioridad que el electorado da a la región, desconociendo el sinfín de consecuencias que afectan su vida por la suerte de los procesos latinoamericanos. Migración, drogas, pandillas, empleo e imagen exterior son algunos de los tópicos que se dirimen también al sur del Río Bravo. Apresurado por la renuncia de Fidel y la tensión en Colombia, Obama reconoció que jamás había pisado Latinoamérica y se difundieron las declaraciones donde prometía viajar a Cuba, Venezuela y Bolivia para hablar con sus líderes, demonizados por la actual gestión. Ante eso, Hillary Clinton lo tildó de ingenuo mientras otros predijeron que se focalizará más en el sur y menos en Oriente. “La vinculación entre Argentina y Venezuela complica las relaciones con Washington”, dicen sus asesores. Encomendado bajo el signo de John F. Kennedy, también se postuló para relanzar la “Alianza para el Progreso”, iniciativa en la cual el país se ofrecía para contribuir al desarrollo del resto del continente frente a la influencia de la Revolución Cubana. Esta postura lo equipara con JFK, y a Hugo Chávez con el Fidel Castro de los 60. Varios de los componentes que desactivaron la alianza son comparables a los que empantanaron al ALCA: el desinterés mutuo en modificar las políticas agrícolas y de protección industrial. Muchos sospechan que los tratados de librecomercio no tendrán viabilidad con Obama y en la Casa Blanca buscan ratificar en breve el pendiente tratado con Colombia. Para el electorado hispano, Obama habló elípticamente de la necesidad de una reforma al sistema inmigratorio y contra la deportación de los 12 millones de ilegales. Como en toda campaña, consiguió unos mariachis para que entonen una invitación a votarlo y degustó algunas comidas hispanas. En eso no parece haber cambio. Intentar ampliar todo análisis sobre el tema es una mera especulación o un relato de política-ficción.

Barack and Michelle Obama

Barack Obama junto a su esposa, Michelle, nacida en 1964 en el South Side de Chicago, que estudió Derecho en la Universidad de Princeton y en Harvard Law School.

AM: Tampoco el senador McCain, es verdad. Lo que me pregunto es: desde que llegó a Washington, ¿cuál es la medida más dura que tuvo que tomar? ¿Qué la hizo tan dura? ¿Y qué nos dice eso de usted como presidente?

B.O.: Bueno, hay que tomar decisiones legislativas todo el tiempo. Quiero decir, una muy difícil fue la de votar contra el decreto de apropiaciones para la guerra. He dicho insistentemente que queremos asegurarnos que las tropas tengan el entrenamiento adecuado en la guerra, a pesar de que me opuse a la guerra en el momento en que el presidente decidió aumentar y enviar más tropas. Estaba claro que él no iba a sentarse y negociar algún tipo de estrategia de salida. Tuve que votar contra el fi nanciamiento como para volver a discutir el tema. Fue una decisión difícil para mí. Porque se oponía a mi idea, particularmente luego de visitar Irak y a las tropas que están allí. Uno quería darles una señal fuerte de apoyo. Pero en el tema más general de experiencia ejecutiva, es verdad que la mayor parte de la mía ha sido en el campo legislativo; algo que nos une a todos los candidatos que quedan. Pero tenga en cuenta, si mira cómo he conducido la campaña, que empecé de cero, y que estaba contra una operación que se fue construyendo en los últimos 20 años, por un ex presidente con el grueso del establishment del Partido Demócrata de su lado. Y luego de enfrentar una estrategia de millones de dólares, con cientos de empleados en todo el país, parece que llegamos a un empate hasta ahora. Creo que eso le da una idea de cómo llevamos la campaña. No ha habido mucho drama en ella, no se vieron muchos cambios de rumbo. Y la cultura de mi campaña es tal que todos sienten que forman parte de ella.

AM: Creo que está refiriéndose a algo que dijo también en el programa de TV 60 minutes. Dijo que usted ya había probado que se podía oponer a los republicanos porque se había opuesto a la “maquinaria Clinton”. Y también afirmó que los Clinton pueden “jugar fuerte”. ¿A qué se refería?

B.O.: No creo que sea algo que esté necesariamente fuera de los límites. Pero creo que la noción de que los republicanos me habían subestimado de alguna manera y que los republicanos son estos señores grandes y malos que tienen una operación de investigación diferente a la de los Clinton no es así. Quiero decir, están compitiendo activamente por la candidatura, como estoy seguro de que lo harán los republicanos. Creo que es justo decir que cualquier demócrata compitiendo con otro demócrata estará de alguna manera más limitado en algunas de las cosas negativas de la campaña, sólo por nuestro carácter. Pero también me parece que mostramos que podemos tolerar un golpe, que podemos soportar una pérdida. Nadie esperaba que llegásemos hasta acá. Y si no hubiéramos tenido confianza en la calidad de nuestra operación y, más aun, si no hubiésemos confiado en que el pueblo norteamericano necesitaba desesperadamente un presidente que esté escuchándolos en los problemas que están atravesando, y quisieran a alguien en quien puedan confi ar; que no acepte dinero del Comité de Acción Política, y no acepte dinero de lobbistas federales; y esté dispuesto a luchar en su nombre contra las compañías de seguros y las compañías farmacéuticas, que haga que el seguro de salud sea aprobado; o que se elaboren leyes sobre las compañías petroleras y de gas que tengan sentido para los norteamericanos… Eso es lo que quieren. Y el motivo por el que estamos acá es que estamos viendo el surgimiento del apoyo por este nuevo tipo de política.


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