BOLIVIA: EL SOL DE EVO SIGUE ASOMANDO

0

Los indígenas han estado otra vez en el corazón de las elecciones bolivianas. Evo Morales destacó su tercer triunfo consecutivo al frente del Poder Ejecutivo de Boliva como el “de todos los anticolonialistas y antiimperialistas”. El presidente reelecto proclamó su victoria rotunda, por encima del 60% de los votos, en el balcón del Palacio Quemado de La Paz y amplió su discurso para toda América Latina.

Texto: Franz Chávez / Fotos: Fernando Del Aguila / Flavio Núñez

Evo Morales

Morales resultó electo con cómodo margen para el período 2015-2020 en los comicios celebrados el pasado 12 de octubre.

Con avances en la inclusión política y el renacimiento cultural de los pueblos indígenas en una Bolivia diversa, pero con temas cruciales pendientes de resolución en profundidad, como la pobreza y el respeto a territorios habitados por pueblos originarios, Evo Morales llegó como indiscutido favorito a ganar su tercera elección presidencial consecutiva el pasado domingo 12 de octubre.
“Se ha hecho mucho”, manifestó la ex ministra de Justicia, Celima Torrico, a favor de los 36 pueblos indígenas que colocan a Bolivia como el quinto país latinoamericano en población originaria, después de Brasil, Colombia, Perú y México, según datos de la Comisión Económica para América Latina (Cepal). Torrico, una mujer quechua de un pequeño pueblo del central departamento de Cochabamba, emergió como comunicadora popular y como la primera mujer en ocupar el despacho de Justicia después de que Morales llegara a la presidencia en enero de 2006, con el 53,7% de los sufragios a su favor. El censo de población y vivienda de 2012 señaló que 2,8 millones de un total de 10 millones de habitantes ha declarado su pertenencia a uno de los 36 pueblos indígenas reconocidos por la nueva Constitución Política, promulgada en febrero de 2009, que declara a Bolivia como un Estado plurinacional.
Torrico, quien dejó el ministerio en 2010, destacó la importancia de esa Constitución ya que “visibiliza a los pueblos indígenas que antes estaban olvidados”, durante su diálogo con este cronista en una de sus agitadas jornadas en la recta final para la segunda reelección del presidente. Y citó como ejemplo la elección de siete congresistas en igual número de circunscripciones especiales para los pueblos indígenas como una de las conquistas alcanzadas por “una movilización permanente para conseguir reconocimiento constitucional”.
Los representantes indígenas fueron elegidos en los departamentos de La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, Oruro, Tarija, Beni y Pando. En tanto los departamentos de Potosí y Chuquisaca no tienen embajadores indígenas. La Ley del Régimen Electoral otorga representación a siete congresistas que representan a los pueblos indígenas originarios campesinos.

Cocalero de pura cepa
La sostenida buena marcha de la economía, impulsada por la bonanza energética, y la reducción de la pobreza, gracias a un paquete de programas sociales, son los principales vectores que han conducido a Evo Morales, un líder campesino cocalero, a convertirse en la figura política que más tiempo ha gobernado este país sudamericano, un récord que ya alcanza una década.
“Dedico este triunfo a quienes luchamos por la liberación boliviana. Es un triunfo del pueblo y de la democracia”, sostuvo Morales desde el balcón del Palacio Quemado de La Paz, frente a la Plaza Murillo, ante una multitud. Y extendió su victoria para “todos los países de Latinoamérica anticolonialistas y antimperialistas”. “Patria sí, colonia no”, vivaban desde la plaza como respuesta.
Morales profundizó en la idea de comenzar a “pensar en grande, no en pequeño”, ya que anunció como objetivo de su nuevo mandato que Bolivia sea “el centro energético de Sudamérica”. Para ello, adelantó profundizar la inversión y la investigación en “energía nuclear con fines pacíficos”. Y remarcó que la “próxima responsabilidad estará en la parte tecnológica” y ejemplificó con la apuesta por satélites de comunicación.
Acompañado por su vice, Alvaro García Linera, representantes de la Central Obrera Boliviana y otros sectores sociales, en el tramo final de su discurso, Morales, de 55 años, afirmó que es necesario “gobernar obedeciendo al pueblo”, al recordar una frase del Subcomandante Marcos. Y dedicó su victoria a la memoria de “Hugo Chávez y a Fidel Castro”, al tiempo que confesó sentirse “sorprendido, contento y feliz” por gobernar su país hasta el año 2020.

Bolivia en cifras

* El pasado 12 de octubre, cerca de seis millones de electores se encontraban habilitados por el Tribunal Supremo Electoral para escoger presidente, vicepresidente, 27 senadores y 130 congresistas, que cumplirán su mandato de cinco años desde enero de 2015.

* Tras ser reelegido en 2009, con el 64,2% de los votos, Evo Morales logró ahora el 61,04%, lo cual representa 37 puntos por encima de su rival más cercano, el empresario Samuel Doria Medina.

* Morales fue elegido originalmente en 2006 como el primer mandatario indígena de Bolivia. Con este tercer período presidencial será el que más tiempo ha estado en el poder en democracia en su país: 14 años.

La influencia de los pueblos indígenas

El sociólogo y profesor universitario Joaquín Saravia explicó que, desde 2006, los pueblos indígenas han protagonizado un proceso de transformación cultural con una fuerte influencia sobre la población urbana “con claras opciones de ganar en una negociación o imponerse ante otros actores”. También destacó la presencia indígena en la representación territorial y social expresada en la Asamblea Legislativa Plurinacional, en la designación de autoridades departamentales y nacionales y en una activa presencia en los movimientos sociales que respaldan la gestión de Morales. Sin embargo, subrayó una desigual distribución de la riqueza entre poblaciones rurales, “donde unos resultaron más favorecidos que otros”.
El investigador del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario Carlos Arze lamentó la “presentación de un gobierno como indígena, pero con acciones contrarias a los intereses de los pueblos originarios, que siguen marginados pese a que en las normas constitucionales sean reconocidos como actores del Estado nacional”. Y cuestionó el incumplimiento de la legislación que otorga a los pueblos indígenas el dominio del territorio, la riqueza natural y el espacio aéreo, y sus formas tradicionales de gobierno. Ello se refleja, adujo, en la permanente disputa entre líderes que cuestionan la exploración petrolera o la construcción de carreteras en medio de parques naturales.
El ex parlamentario y analista de temas políticos Roger Cortez fue más allá y pronosticó que durante el nuevo mandato de Morales se producirán nuevos atropellos a los pueblos indígenas. Como argumento, recordó que el propio Morales “ha anticipado que se propone revisar el derecho de los pueblos indígenas a la preservación de las tierras comunitarias de origen (TCO), lo que supondría, a su juicio, una contrarreforma agraria para recortar estos territorios”.

Morales confesó sentirse “sorprendido, contento y feliz” por gobernar su país hasta el año 2020.

El conflicto central entre comunidades originarias y el gobierno plurinacional gira en torno a la carretera en construcción entre los departamentos de Cochabamba y Beni, que cercena por la mitad la riqueza acuífera, forestal y natural del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis). Contra ese trazado se mantienen en pie de lucha las poblaciones originarias afectadas, que en 2011 y 2012 se movilizaron en largas marchas desde los llanos orientales hasta las alturas de La Paz, capital política de Bolivia. La ex ministra Torrico defendió la instalación de esa carretera debido a que será un medio de acceso para llegar con servicios de salud y educación a poblaciones aisladas por extensos bosques, ríos y selvas, un conjunto natural altamente valorado por ambientalistas.
“Se ha violado el paradigma de defensa de los recursos naturales a través de una arremetida contra el Tipnis”, afirmó Arze, quien denunció un juego de intereses vinculados a otros pueblos originarios, empresas transnacionales y compañías interesadas en extraer petróleo y minerales de la rica zona localizada en el centro geográfico del país. De hecho, la construcción de la polémica vía está por llegar a la frontera del parque, por lo que se anticipan próximos enfrentamientos entre el gobierno y las comunidades indígenas. Saravia observó este entorno de conflicto como la falta de una capacidad política “para armonizar los factores económicos y políticos, a diferencia de la valoración cultural. En lo económico están postergados”.
Evo Morales declaró que la pobreza rural agraria era del 68,5% cuando él llegó al gobierno y que este año se redujo al 40,9%, en un esfuerzo que ha sido puesto como ejemplo mundial por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), en un informe divulgado en septiembre último. El estatal Instituto Nacional de Estadística anunció que la pobreza extrema rural descendió de 62,9% al 41,3% entre 2005 y 2011, según una encuesta de hogares de 2011.
Ante esto, Arze examina con cuidado los indicadores y advierte que regiones productoras de cereales como la quinoa influyen en el promedio general, pero esconden realidades dramáticas de poblaciones que habitan en zonas tropicales y donde los ingresos son muy escasos o incluso nulos. “En momentos en que el gobierno destaca un estado de bonanza económica, la distribución igualitaria de ingresos en las zonas rurales es una tarea pendiente, con la finalidad de romper una concentración de riqueza en otras regiones”, comentó Saravia. Por su parte, Torrico admitió la existencia de tareas pendientes y aseguró que el plan de gobierno para el decenio 2015-2025, que supera el próximo mandato, responderá a las expectativas de los sectores empobrecidos, a través de un trabajo de coordinación entre los gobiernos municipales, departamentales y el gobierno nacional.
Según la Constitución de 2009, la reelección inmediata sólo es posible una vez, de modo que para continuar al frente del Poder Ejecutivo más allá de enero de 2020, Morales tendría que promover una reforma.

 


Compartir.

Dejar un Comentario