CAPITALISMO DE CASINO: DEMOCRATAS Y REPUBLICANOS SE JUEGAN LA DEMOCRACIA

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En el primer debate del Partido Demócrata para la campaña 2016, se enfrentaron cinco precandidatos en Las Vegas: la ex secretaria de Estado Hillary Clinton, el senador por Vermont Bernie Sanders, el ex gobernador de Maryland Martin O’Malley, el ex senador de Virginia Jim Webb y el ex gobernador de Rhode Island Lincoln Chafee. Fue el primero de sólo seis debates previstos por los demócratas en este ciclo electoral. El debate incluyó temas polémicos, como el control de las armas de fuego, el cambio climático y la votación del año 2003 para invadir Irak. Hagan sus apuestas: bienvenidos al capitalismo de casino.

Texto: Amy Goodman y Denis Moynihan (Democracy Now!) / Fotos: Rick Lewin / Patricia Witz

“Buenas noches a todos. Estamos en vivo en el hotel Wynn Resort de Las Vegas para el debate presidencial demócrata de CNN y Facebook. ¡Bienvenidos!” Con estas palabras se dio inicio al primer debate de precandidatos demócratas a la presidencia de cara a las elecciones generales de 2016. Sí, la sede del evento fue un casino hotel de Las Vegas.

Cinco candidatos demócratas tuvieron un lugar reservado en el escenario: la ex secretaria de Estado Hillary Clinton, el senador de Vermont Bernie Sanders, el ex gobernador de Maryland Martin O’Malley, el ex senador de Virginia Jim Webb y el ex gobernador de Rhode Island Lincoln Chafee. CNN, la cadena que emitió el debate, tenía preparado un sexto podio con la esperanza de que el vicepresidente Joe Biden entrara al cuadrilátero a tiempo para aumentar sus índices de audiencia. Pero Biden declinó la invitación.

El candidato demócrata Larry Lessig estaba dispuesto a utilizar el sexto podio, pero se le prohibió participar. Lessig es docente de la Universidad de Harvard y un reconocido intelectual que se postula a la presidencia por el Partido Demócrata con una plataforma que incluye un único punto: eliminar el dinero de la política. Según su campaña, Lessig recaudó un millón de dólares en 28 días gracias al aporte de unas 10 mil personas, obtuvo el apoyo de votantes de todo el espectro político, alcanzó el 1% en la primera encuesta nacional desarrollada por su campaña y habló en la Convención del Partido Demócrata en New Hampshire junto a otros candidatos. Aún así, el Comité Nacional Demócrata ha ignorado sistemáticamente su candidatura. El ex gobernador Chafee, por el contrario, recaudó poco menos de 28 mil dólares en el primer semestre de 2015.

Campañas multimillonarias

Los demócratas Hillary Clinton y Bernie Sanders han recaudado más dinero que cualquier otro candidato en los últimos tres meses. Clinton recibió 30 millones de dólares. Sanders embolsó 26 millones de dólares, a pesar de seguir negándose a aceptar donaciones de campaña de súper PACs o compañías. Ben Carson recaudó veinte millones de dólares, más que cualquier otro candidato republicano. En este punto, la campaña 2016 está superando significativamente los ciclos electorales recientes en contribuciones de campaña. La mitad del dinero recaudado hasta el momento proviene de grupos externos como súper PACs.

Bernie Sanders se ha convertido en el candidato sorpresa de este año al atraer a una cantidad sin precedentes de público a sus actos de campaña, recaudar millones de dólares en pequeñas donaciones y subir de manera sostenida en las encuestas en comparación con Hillary Clinton. Se describe a sí mismo como socialista, hecho en el que centró su atención desde el principio el moderador del debate de CNN, Anderson Cooper: “Senador Sanders, una encuesta de Gallup muestra que la mitad de la población no pondría a un socialista en la Casa Blanca. Usted se describe como un demócrata de orientación socialista. ¿Cómo podría ganar una elección general en Estados Unidos un socialista, del tipo que fuera?”.

Bernie Sanders se ha convertido en el candidato sorpresa de este año.

“Vamos a ganar, primero porque vamos a explicar qué significa esta visión socialdemócrata. Y esta visión demócrata de orientación socialista se trata de decir que es inmoral e incorrecto que el 1% más rico de la población de este país posea casi el mismo patrimonio que el restante 90% junto, que está mal que hoy en día, con un sistema económico fraudulento, el 57% de todo nuevo ingreso vaya a parar al 1% más rico”.

Cooper insistió: “Entonces, ¿usted no se considera capitalista?” A lo que Sanders respondió: “¿Si me considero parte del casino capitalista que hace que tan pocos tengan tanto y tantos tengan tan poco, el que permite que la codicia y la irresponsabilidad de Wall Street arruinen la economía de este país? No. Creo en una sociedad en la que a toda la gente le va bien, no sólo a un puñado de multimillonarios”.

Por supuesto que los demócratas no tienen el monopolio de la política de casino. Unos días antes del debate demócrata, el candidato republicano Marco Rubio hizo un peregrinaje a otro casino, el The Venetian Casino-Hotel de Las Vegas, para reunirse con su dueño, el magnate del juego Sheldon Adelson. Los candidatos republicanos hacen fila para “besarle el anillo” a este multimillonario que según la revista Forbes es la decimoctava persona más rica del mundo.

Con la generosidad de su dinero puede lanzar o hacer caer una candidatura y los candidatos acuden a su casino en una competencia que fue apodada como “las primarias de Adelson”. Se dice que Rubio lleva la delantera en la carrera por ganarse el apoyo de este magnate de la industria del juego. En el ciclo electoral de 2012, Adelson gastó cien millones de dólares en apoyo a la causa republicana.

Y no nos olvidemos del favorito de los republicanos, el multimillonario Donald Trump. El también es un magnate de los casinos por méritos propios y tiene una escabrosa trayectoria en el rubro. Ha sido dueño y ha dirigido numerosos casinos, desde establecimientos en Atlantic City y Las Vegas, hasta un barco-casino en el río Mississippi, la mayoría de los cuales terminaron en la quiebra a lo largo de los años.

Muchas personas sospechan que las máquinas tragamonedas y otras opciones para realizar apuestas en Las Vegas son manipuladas. La misma crítica se ha hecho a los debates presidenciales. Los dos principales partidos conformaron una compañía privada en 1987, la Comisión de Debates Presidenciales, para quitarle el control de los debates a la organización independiente Liga de Mujeres Votantes. Dadas las reglas que establece esta compañía, los demás partidos prácticamente no tienen oportunidad de participar de los debates realizados en el marco de las elecciones generales. La Comisión de Debates Presidenciales está dirigida por un demócrata y un republicano: Mike McCurry, ex secretario de Prensa de la Casa Blanca durante la presidencia de Bill Clinton, y el ex presidente del Comité Nacional Republicano Frank J. Fahrenkopf.

Hasta 2013, Fahrenkopf dirigió además la Asociación Estadounidense de Juegos de Azar (AGA, por su sigla en inglés). Sí, dirigió el grupo de presión de la industria del juego. La AGA lanzó recientemente una iniciativa, llamada “¡Voto a favor de los juegos de azar!”, en apoyo a los candidatos partidarios de los juegos de azar en estados clave en los que la contienda está muy disputada, entre ellos, como habrán imaginado, Nevada. Según parece, a la AGA no le gusta correr riesgos, por lo que divide sus donaciones casi por partes iguales entre demócratas y republicanos.

El mundo arde en llamas. El clima está cambiando y se cierne sobre el planeta la amenaza de daños catastróficos e irreversibles. Mientras estallan guerras que obligan a millones de personas a huir desesperadamente, en Estados Unidos, la desigualdad alcanza su punto más alto en la historia. Hay mucho en juego en las elecciones presidenciales estadounidenses y su resultado no tendría que estar determinado solamente por aquellos que hacen las grandes apuestas. Nuestra democracia y el planeta merecen mucho más que eso.

Sanders, de Grecia a Puerto Rico

Donald Trump calificó de “comunista” y “maníaco” al senador Bernie Sanders, quien se describe a sí mismo como socialdemócrata.

Donald Trump calificó de “comunista” y “maníaco” al senador Bernie Sanders, quien se describe a sí mismo como socialdemócrata.

El precandidato presidencial por el Partido Demócrata Bernie Sanders participó recientemente de un panel de economistas en Washington, para analizar la crisis de deuda en Grecia y en todo el mundo. En el discurso de apertura Sanders habló de la crisis de deuda en Grecia así como en Puerto Rico. El senador por Vermont dijo que la austeridad ha empeorado la situación en Grecia. Esta es parte de su declaración. “No hay ejemplo más obvio del fracaso de las políticas de austeridad que lo que está pasando en Grecia. En lugar de resolver el problema, la austeridad ha convertido una mala situación en una mucho peor. Grecia ha visto su ratio de deuda en proporción al Producto Interno Bruto dispararse de un 120% a alrededor de un 175% en la actualidad. Y ahora para, entre comillas, “arreglar” el problema, la Troika quiere que Grecia pida prestado más dinero y que haga más recortes de salarios, pensiones y otros programas sociales. (…) Recordemos que una de las principales razones por la cual Grecia no pudo asumir tanta deuda era porque tuvo la ayuda de Goldman Sachs, que le ayudó a disfrazar la naturaleza de la deuda griega. Hoy en día, cuando hablamos de deuda, debemos apreciar que algo similar está sucediendo en Puerto Rico, donde el gobierno está luchando por hacer frente a una deuda insostenible, y un grupo de multimillonarios fondos de cobertura están exigiendo austeridad en Puerto Rico. Están exigiendo el despido de profesores, el cierre de escuelas, para que puedan cosechar enormes ganancias a causa del sufrimiento y la miseria de los niños y la gente de Puerto Rico. Es hora de que los acreedores se sienten con los gobiernos de Grecia y Puerto Rico y elaboren un plan de pago de la deuda que sea justo para ambas partes. El pueblo de Grecia y los hijos de Puerto Rico no merecen menos. Hace más de 70 años, los principales líderes económicos de 44 países se reunieron en un hotel en Bretton Woods, New Hampshire, para establecer reglas económicas y financieras internacionales. Como resultado de esa conferencia, fueron creados el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Creo que es evidente para cualquiera que haya echado un vistazo a esta situación que las reglas con respecto a nuestro sistema financiero internacional en la actualidad favorecen a los ricos y poderosos a expensas de todos los demás. (…) En mi opinión, tenemos que iniciar –y espero que este foro de hoy sea un comienzo en ese proceso– una discusión seria acerca de cómo cambiar nuestras normas financieras internacionales para expandir y ampliar las oportunidades económicas y reducir la desigualdad de ingresos y de riqueza, no sólo en Grecia y en Puerto Rico, sino en todo el mundo. La economía global es simplemente insostenible cuando tan pocos tienen mucho y muchos tienen tan poco”.


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