CATE BLANCHETT: NO ME INTERESA IMPONER MIS PENSAMIENTOS O LO QUE OPINO

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Desde que ganó el segundo Oscar con Blue Jasmine, Cate Blanchett ya le ha dado el gusto a sus tres hijos, trabajando en el dibujo animado How To Train Your Dragon 2, la última entrega de The Hobbit y la nueva versión de Cinderella. Luego de tomarse un año entero en Australia, para dedicarle más tiempo a la familia y el teatro, regresó a Hollywood con un estilo de cine mucho más serio. Al lado de Robert Redford, en Truth contó la polémica investigación periodística sobre el servicio militar del ex presidente George W. Bush. Y en Carol, se embarcó con Rooney Mara en una prohibida historia de amor durante la década de 1950. Encuentro con una diva multifacética.

Texto: Fabián W. Waintal / Fotos: Gentileza Romar Media

Amor igualitario. En Carol, la actriz australiana experimenta el despertar homosexual de su personaje junto a Rooney Mara.

Amor igualitario. En Carol, la actriz australiana experimenta el despertar homosexual de su personaje junto a Rooney Mara.

ALMA MAGAZINE: ¿Podemos señalarla como un buen ejemplo para demostrar que realmente no escasean tanto los buenos roles femeninos en Hollywood?

Cate Blanchett: Supongo que es un tema que igual deberíamos tener presente en cualquier conversación. En un periódico de Estados Unidos, hace poco publicaron que 2015 fue el año de la mujer. Solo espero que no pasemos de moda, pero cuantas más historias ricas y variadas haya, mejor para el público, tanto para los hombres como para las mujeres.

AM: ¿Cómo se genera un cambio para lograr una verdadera igualdad para la mujer en Hollywood?

C.B.: Lo importante es seguir hablando, porque si lo quitáramos de la agenda, creo que perderíamos terreno. Es maravilloso trabajar con productoras mujeres que quieren hacer películas inteligentes y muy entretenidas. Después de todo, es lo que todos quieren hacer, ¿no?

AM: Luego de haber dejado el cine por un tiempo para hacer teatro en Australia, y más allá de ser dos medios tan diferentes, ¿el trabajo como actriz sigue siendo el mismo?

C.B.: Cuando actúas en un teatro grande frente a 2 mil personas es como si hicieras un plano largo en el cine. Y cuando trabajas en un espacio grande, en un set de filmación, los planos cortos te dan cierta intimidad que también se logran en espacios grandes del teatro. Por eso, a nivel personal, los dos medios alimentan y expanden el trabajo de una actuación.

“El teatro tiene un ritmo que me apasiona.”

AM: ¿Qué es lo que tanto le gusta del teatro?

C.B.: El teatro tiene un ritmo que me apasiona. Primero, la exploración con el proceso de los ensayos, donde a las tres semanas todo se cae y necesitas reconstruir los mismos impulsos que tenías el primer día, con mucha más información. Y a su vez el hecho de salir al escenario todos los días tratando de reparar lo que has hecho mal la noche anterior. Y a medida que pasa el tiempo, se nota el crecimiento.

AM: ¿Y del cine?

C.B.: En el cine, hay que capturar el momento que se consigue en una sala de ensayo. Y creo que siempre tenemos el terror de que nunca vamos a poder conseguirlo. Cada vez que termino una película, ese último día me doy cuenta de cómo debería haberlo hecho todo. Ni hablar de ver una película mía en medio de un festival de cine como Cannes. Es una pesadilla, me afloran muchos nervios al verme en una pantalla gigante donde no puedo cambiar nada.

AM: ¿Alguna técnica secreta para conservar el misterio de la actuación?

C.B.: En todo lo que hago trato de encontrar momentos tranquilos. Ahí es donde creo que se cuenta mejor una historia, cuando hay cierto silencio o espacio entre cada palabra.

AM: ¿Hay algo en particular que ayuda a mejorar una buena interpretación?

Blanchett ha ganado dos de los cinco Oscar a los que ha sido nominada. Se llevó la estatuilla por The Aviator y Blue Jasmine.

Blanchett ha ganado dos de los cinco Oscar a los que ha sido nominada. Se llevó la estatuilla por The Aviator y Blue Jasmine.

C.B.: Tal vez trabajar con un director que no se sienta que está realmente, con alguien que no pida demasiados ensayos; un director generoso que permita que los actores se concentren en su trabajo. Eso sólo es increíble como ayuda, y hace mucho más fácil el poder concentrar la energía.

AM: ¿Le gustaría dirigir su propia película algún día?

C.B.: Después de haber trabajado con Martin Scorsese, Woody Allen, David Fincher o Todd Haynes, tendría que saber muy bien lo que hago para dirigir mi propia película. Pero como también dirigí varias obras de teatro, siempre me pregunté si ese sentido de perspectiva no tendrá que ver con la forma en que tomo en cuenta la actuación.

“Vivimos en tiempos profundamente conservadores donde hay gente que piensa que es una tontería pensar diferente.”

Mucho más australiana que Nicole Kidman y Russell Crowe –quienes realmente nacieron en Hawái y Nueva Zelanda, respectivamente–, Cate Blanchett (Melbourne, 1969) no viene de una familia de actores: la madre era maestra y el padre se dedicaba a la publicidad, hasta que falleció de un paro cardíaco, cuando Cate apenas tenía 10 años. Con la ayuda de la abuela, tuvo una infancia sin demasiados dramas, más allá de estudiar arte dramático en el National Institute of Dramatic Art donde se graduó en 1992. El teatro fue el siguiente paso, con la producción australiana Top Girls, justo antes de ganar el primer premio de principiante por la obra de teatro Kafka Dances. Además, la nominaron como mejor actriz por el rol de Ophelia en una producción internacional de Hamlet.

Sin embargo, el cine tuvo mucho más importancia en su vida, porque en su debut como actriz, con Paradise Road (1997), casi conquistó el paraíso. Es que en el set de filmación conoció a su actual esposo, Andrew Upton, en otra historia de película: al principio no se llevaban para nada bien, porque ella pensó que él era demasiado arrogante, pero finalmente la conquistó en una fiesta durante un juego de póker… donde los dos terminaron ganando. Tres semanas después, Upton le propuso matrimonio y se casaron justo antes de que Blanchet viajara a Inglaterra para filmar Elizabeth, con la que luego recibiría su primera nominación al Oscar.

AM: ¿Es verdad que en un principio se llevaba muy mal con su actual esposo, Andrew Upton?

C.B.: Es cierto. Nos conocíamos socialmente y no me llevaba para nada bien. Y no era yo sola, él también; yo misma podía sentir que era un sentimiento mutuo.

AM: ¿Cómo fue que él le propuso casamiento sólo veinte días después de estar de novios?

Actriz Cate Blanchett.

Actriz Cate Blanchett.

C.B.: Bueno, en verdad, al tercer día. Yo pensé que me iba a proponer matrimonio y lo único que me pidió fue algo para comer. (Risas) Pero es verdad, después de 20 días me preguntó si quería casarme con él, y le dije: “Sí”.

AM: ¿Cuánto tiempo llevan de casados?

C.B.: Mucho tiempo, 18 años.

Equidad de género en Hollywood

Las constantes denuncias de la falta de equidad de género en Hollywood, incluyendo el discurso de Patricia Arquette en la última entrega del Oscar comienzan a dar resultados y cada vez hay más papeles con mujeres protagonistas. El movimiento para empoderar a las mujeres en el cine tiene en la actriz Geena Davis a su principal vocera. En 2004 creó el Institute on Gender in Media, el cual realiza estudios de género en los medios y lucha por que existan más papeles para mujeres y niñas que no estén estereotipados o hipersexualizados. Uno de sus estudios arrojó que en las películas donde aparecen grandes multitudes sólo el 17% son mujeres y en las películas infantiles, uno de cada tres personajes son niñas, las cuales aparecen en papeles timoratos y aburridos.

La primera estatuilla del Oscar la ganó con la segunda nominación, cuando interpretó a Katharine Hepburn en The Aviator (2004) con Leonardo DiCaprio. Más adelante recibió otras tres nominaciones con Notes on a Scandal (2006), I’m Not There y la segunda película sobre la reina Isabel de Inglaterra Elizabeth: The Golden Age (las dos nominaciones, el mismo 2007). Y con Blue Jasmine (2013), de Woody Allen, Cate volvió a ganar un Oscar como mejor actriz. Y en el último 2015 nos regaló dos estrenos con una gran acogida del público y la crítica especializada: Truth con Robert Redford y Carol con Rooney Mara.

AM: ¿Intimidó en alguna forma trabajar con Robert Redford en Truth?

C.B.: ¡Ni siquiera sabía cómo llamarlo al principio! ¿Redford? No podía. Robert, tampoco, porque todos le dicen “Bob”. Pero yo no tenía tanta confianza para usar el apodo.

AM: ¿Cómo lo llamó entonces?

C.B.: Bob. (Risas) Pero, primero, le pedí permiso.

En cuanto Carol, es una historia de amor entre dos mujeres. Y más allá de situarse en la conservadora década de 1950, muestra la reacción de un esposo que trata de terminar con ese romance a toda costa. No obstante, el filme está perfilado detrás del personaje de Rooney Mara, la joven que se enamora de Carol –con una interpretación sobresaliente de Blanchett–, la mujer casada. El otro gran tema es la decisión que debe tomar Carol: perder a su familia por un amor prohibido.

AM: ¿Cuál fue el desafío más grande en el rodaje de Carol?

C.B.: Supongo que el reto de interpretar un personaje tan misterioso y ambiguo, que en realidad fue creado por la más pura imaginación de una verdadera novela.

AM: La película narra la historia de amor de dos mujeres en la década de 1950, cuando era considerado un verdadero crimen. ¿Usted imaginaba, hace diez años, que el matrimonio igualitario podía ser posible?

C.B.: En principio, debemos aclarar que hay 70 países en el mundo donde la homosexualidad todavía es ilegal. Sí, estamos hablando del tema, pero sigue siendo un problema. Lo increíble es que la sexualidad es un tema muy privado y, hoy en día, los homosexuales tienen que discutirlo constantemente. No sé si respondí muy bien la pregunta, aunque es realmente asombroso que haya tantos países donde todavía es ilegal. Vivimos en tiempos profundamente conservadores donde hay gente que piensa que es una tontería pensar diferente.

“Hay 70 países en el mundo donde la homosexualidad todavía es ilegal. Es algo realmente asombroso.”

AM: ¿Qué hay de cierto que en otra entrevista usted llegó a comentar que tuvo relaciones con mujeres?

Cate Blanchett en la pelicula Carol.

Cate Blanchett en la pelicula Carol.

C.B.: Por lo que recuerdo, la conversación empezó con la pregunta: “¿Tuvo relaciones con mujeres?”. Y dije: “Sí, muchas veces. Pero si quieres decir que tuve relaciones sexuales con otras mujeres, la respuesta es no”. Obviamente, esa parte de la frase nunca se publicó. Pero estamos en siglo XXI: ¿a quién le importa? Siempre creí que el trabajo de una actriz es evitar el aburrido universo microscópico, para expandir el sentido del mundo y encontrar una empatía psicológica de la experiencia de otra persona para poder presentarle al público algo que está afuera de nuestro alcance. A nadie le interesa mi vida. Bueno, a lo mejor sí. No lo sé. Pero definitivamente no me interesa imponer mis pensamientos o lo que opino. Lo que me encanta de la actuación es la investigación, descubrir las experiencias de otras personas para transformarlas en algo hermoso frente a un público, esperando que pueda comunicar algo.

AM: Hablando de investigación, dicen que estuvo leyendo novelas eróticas de los años 50 para preparar el personaje de Carol…

C.B.: ¡Sí! Lo bueno de la película es que está basada en una novela muy personal que Patricia Highsmith escribió con un seudónimo (Claire Morgan) y en cierta forma fue la primera historia de lesbianas con un final feliz. Eso me llevó a leer muchas novelas parecidas. Pero, por otro lado, es importante recordar lo que era vivir en aquella época, comparando con la que nos toca vivir. Además, era un ambiente que mi personaje de Carol tampoco conocía. En aquel entonces no había etiquetas ni ambientes ni grupos ni comunidades homosexuales y como resultado había un completo aislamiento que yo necesitaba entender para transmitirlo en la película.

AM: ¿Qué tan incómodo fue el rodaje de la escena de amor con otra mujer? ¿Cambió en algo su forma de pensar sobre los desnudos?

C.B.: Especialmente desde que di a luz a mis hijos. (Risas) Es decir, muchos extraños te ven desnuda en esa experiencia. Y tampoco es muy diferente a una escena de amor con un hombre. Tengo mucho respeto y admiración por Rooney Mara, y en realidad fue muy gracioso todo. Era una escena muy importante para la estructura de la película, para contar la historia. Y el director estuvo fantástico al explicarnos cómo iba a filmarlo todo. Por eso terminó siendo una escena más aunque, por supuesto, al principio tuve mis nervios para filmarla, pero no por el hecho de que éramos dos mujeres; para nada.


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