CINCO MUSICOS QUE CAMBIARON MI VIDA: JACK WHITE

0

Nadie lo conoce como John Anthony Gillis. Nacido en 1975 en Detroit, el guitarrista y cantante Jack White daría la impresión de ser un extraterrestre. No sólo por su aspecto que parece salido de un filme de Tim Burton, sino también por su avezada y tenaz afición al sonido vintage. Ahí está como gran ejemplo su sello Third Man Records, con estudio de grabación incluido, hecho a la vieja usanza, con equipos y máquinas preciados por su antigüedad. En su compañía de Nashville han editado desde rockeros y bluseros como The Shins, The Kills y Seasick Steve hasta artistas provenientes del hip hop como la megaestrella Jay-Z.

Promotor de proyectos tan heterogéneos como The White Stripes, The Dead Weather y The Raconteurs, White el año pasado fue homenajeado por referentes del soul y el rock. El trabajo se llamó Rockin’ Legends Pay Tribute to Jack White, un álbum con recreaciones de su obra a cargo de Wanda Jackson, Gary U.S. Bonds y Johnny Powers, entre otros. En el medio, hay que mencionar sus causas solidarias: donó 200 mil dólares a la National Recording Preservation Foundation; el dinero servirá para que la organización ponga en marcha sus programas de archivo y conservación, y pueda brindar becas. Además, salió al rescate del imponente templo masónico de Detroit. El artista pagó la deuda de 142 mil dólares en concepto de impuestos atrasados que la oficina del Tesoro del condado de Wayne County exigía al templo.

Lazaretto es su nuevo álbum y llegó a las tiendas a través de Third Man Records. Como curiosidad, el disco salió en una versión especial –para la serie Third Man Vault–, que incluye una edición ultra limitada del single con un libro de 40 páginas, fotos e ilustraciones, un póster y un 7″ de color azul y blanco con demos de canciones del disco como Alone In My Home y Entitlement. Son once títulos que se balancean entre el rock & roll de alto octanaje, el country folk pastoral y pasajes más oscuros, siempre con la debilidad de White por los sonidos extravagantes y misteriosos.

Aquí los cinco músicos que le cambiaron la vida.

 

Dylan y DiosBob Dylan

Tengo tres padres: el biológico, Dios y Bob Dylan. Nadie acusó a Dylan de robarle a Woody Guthrie. Sabían que lo estaba abrazando, que quería ser parte de esa familia de compositores y músicos nómades, esa familia que sigue transmitiendo hermosas canciones de generación en generación.

 

 

 

 

 

 

 

Son House un clasico del bluesSon House

Mi canción favorita de toda la vida es Grinnin’ In Your Face, un clásico del blues de Son House, cantado a capela y sin más acompañamiento que unas palmadas. Un momento mágico y emotivo que me pone los pelos de punta. Son House es una de la leyendas del Delta blues, contemporáneo de Robert Johnson.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Blind Willie Mctell el rock fue muy importanteBlind Willie McTell

El blues fue muy importante en mi adolescencia. Con mi amigo Dominic Suchyta nos encerrábamos en mi cuarto los fines de semana a escuchar las viejas glorias y grabábamos nuestras propias versiones de gente tan fundamental como Tommy Johnson, Mississippi John Hurt y Blind Willie McTell, uno de mis ídolos.

 

 

 

 

 

 

 

 

The Stooges y su disco Fun HouseThe Stooges

A los 16 años, trabajaba de cocinero en Detroit y hablaba con mi jefe sobre The Stooges todo el tiempo. Fun House es el mejor disco de rock and roll de la historia. Todo el álbum es para mí como una explosión gigantesca. Tiene los mejores gritos que se pueden escuchar en cualquier disco. Suena absolutamente demencial.

 

 

 

Hank Williams murio en 1953Hank Williams

A su muerte, en 1953, el gran Williams dejó unos cuadernos de notas con canciones inacabadas, básicamente letras e ideas para futuras composiciones. Fue un honor haber participado en el álbum The Lost Notebooks Of Hank Williams, donde junto a Dylan y otros músicos completamos aquellos bocetos.


Compartir.

Dejar un Comentario