EMMY ROSSUM: LA ANTIHEROÍNA MÁS ATRACTIVA

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De it girl a actriz dramática. De cantar el Feliz cumpleaños en todas las tonalidades posibles y ganarse un lugar en el universo de la ópera, a ser parte de todo tipo de red carpet alrededor del mundo. Así fue cambiando la vida de Emmy Rossum en sus 29 años de existencia. Después de conquistar definitivamente a Hollywood con su rol en The Day After Tomorrow, la actriz neoyorquina hoy es una de las más buscadas por las cámaras y las revistas de moda. Pero es gracias a su rol en Shameless, la serie televisiva que estrenará su sexta temporada el 10 de enero, que su vigencia sigue incólume.

Texto: Gonzalo Paz / Fotos: Gentileza Showtime

Como si fuera la hermana pequeña de la actriz francesa Marion Cotillard, Emmy Rossum (Nueva York, 1986) se las ha ingeniado para no dejar nunca de sorprender tanto con su atuendo como con su maquillaje y su cabello, pero también para forjar una carrera que excede lo superficial en base a grandes actuaciones. La hemos visto en Mystic River (2003), The Day After Tomorrow (2004), Poseidon (2006), Dragonball: Evolution (2009), Beautiful Creatures (2013) y Before I Disappear (2014), entre otras.

La clave del éxito: seis jóvenes muertos de hambre convencidos de que ser pobres juntos es mejor que no serlo separados.

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La joven que hoy divide su vida entre Manhattan y Los Ángeles es una de esas actrices que encandila en los primeros planos: sus inmensos ojos castaños y ese allure delicado que respiran sus movimientos la dibujan como una belleza de otro tiempo. Tanto es así que la protagonista de la versión estadounidense de la serie televisiva británica Shameless evoca la feminidad más coqueta, el estilo clásico y ladylike de los años 50, pero siempre con un pellizco de chic contemporáneo.

Allí, en la serie de televisión de la cadena Showtime que arrasa en Estados Unidos, encarna a Fiona, un personaje desolador y atractivo en dosis iguales, que se encarga de sus hermanos y pelea diariamente para que su casa permanezca, incluso dentro del caos, con un determinado orden. Su mirada taciturna y sus manierismos desbordados la convierten en una de las presencias femeninas más ineludibles de la televisión actual.

Rossum nació para ser estrella y su aura resplandece a cada paso que da. Su condición de celíaca no le ha impedido detener su marcha que excede lo actoral. Embajadora de YouthAIDS; vocera de Pinkitude –una campaña desarrollada para crear conciencia sobre el cáncer de mamas–; miembro activa de Global Green USA y de The Best Friends Animal Society, la última gema de Hollywood –que recientemente se comprometió con el director y guionista Sam Esmail– continúa a pie firme en su camino a figurar en los grandes libros del cine.

En cuanto a la serie que le ha dado una visibilidad única, se viene su sexta temporada. El domingo 10 de enero Shameless estará de vuelta en el aire, con su disparatado elenco y la sombra de una pregunta que sigue siendo la misma: ¿es posible que los Gallagher puedan evolucionar hacia algo bueno?

“Si pones energías positivas en lo que haces, eso te va a volver de la misma manera.”

ALMA MAGAZINE: El hecho de criarse en una familia disfuncional, y no tener tiempo para pensar en lo que una chica de su edad debería pensar, ronda la pregunta sobre qué es lo que en verdad quiere hacer Fiona con su vida.

EMMY ROSSUM: Esa es la pregunta que todos nos hacemos. ¿Quiere salir del vecindario? ¿Quiere ir más de ella misma? Fiona ha tenido muchas oportunidades de dejar a la familia, pero las ha saboteado. Actualmente está tomando decisiones apresuradas. A su edad, todavía muchos están luchando con el contexto de sus padres, con el suyo propio y del mundo a su alrededor.

AM: ¿Cuál es su relación con el personaje? La vida de Fiona difiere mucho de la de cualquier estrella de Hollywood.

E.R.: Fiona se ha descarriado un poco, estoy un poco decepcionada por sus decisiones. Por supuesto que sólo soy consciente de esa decepción entre temporadas, porque cuando estamos rodando, defiendo todo lo que el personaje hace y dice. Lo más interesante de ella es que su devenir no es lineal. Ama a su padre, quiere cuidarlo, aunque está empezando a ver cosas de él en ella misma y eso es parte del proceso de conocerse introspectivamente. Debe preguntarse si ella puede ser otra persona, si puede cambiar eso que no quiere ser.

AM: ¿Y qué es lo que más le sorprende de Fiona?

E.R.: Me gusta que luce un poco demacrada, como si fuera una eterna trasnochada. No tiene tiempo para pensar en la belleza o la perfección, su aspecto es parte de la historia que tiene para contar. Hasta las logísticas de filmación están pensadas con ese fin. Vivimos en una burbuja durante ese período. No tenemos choferes, llegamos en nuestros autos al set. Ni siquiera tengo mi propio tráiler. Así y todo logro identificarme con ella y no la siento tan alejada de mí.

AM: Usted fue criada por una madre soltera. ¿Cuáles fueron las enseñanzas que le inculcó durante su infancia?

E.R.: Mi mamá siempre me crió bajo el lema: “Mantén el foco y diviértete”. Me gusta recordar cómo me sentía cuando tenía 5 años, cuando no tienes miedo a nada, no sabes qué es la timidez y estás convencida de que nadie te va a juzgar. Por eso ahora le agrego mi propio lema: “Lo que tiene que ser, será”. De verdad, creo que si pones energías positivas en lo que haces, eso te va a volver de la misma manera.

AM: Aunque ahora está focalizada en su carrera actoral, usted también es cantante. ¿Qué recuerda de sus inicios en la ópera?

E.R.: Creo que mi experiencia en la ópera siendo una niña me brindó mucha imaginación y hasta supuso una especie de escapismo. Subes al escenario y dejas el mundo de Manhattan atrás para adentrarte en un universo increíble de vestuarios diferentes y música que fue escrita siglos atrás. Era exactamente lo que quería ser y donde quería estar. Creo que fue un gran entrenamiento, no sólo porque me enseñó a respetar el material extraño sino también a la persona que lo escribió. Por eso respeto mucho a mis guionistas y mis directores.

“Si los espectadores se van del cine siendo mejores personas, creo que entonces mi trabajo está hecho.”

Presente. Rossum ha conseguido un gran reconocimiento con su interpretación de Fiona Gallagher en la serie Shameless.

Presente. Rossum ha conseguido un gran reconocimiento con su interpretación de Fiona Gallagher en la serie Shameless.

AM: A los 12 años usted dejó la ópera y dio sus primeros pasos como actriz. Debe haber sido un gran cambio…

E.R.: (Suspira) Sí, dejé la ópera porque para la edad que tenía era demasiado alta y el vestuario de los niños me quedaba pequeño. Además, por alguna razón, en las óperas tradicionales los hombres tienen más oportunidades que las mujeres y entonces todo es muy desparejo. A las niñas nos excluían de las audiciones para solista muy seguido y no siento que eso sea para nada justo. Entonces decidí que me convertiría en actriz. Y me puse a estudiar y aprender mucho, leía cuanto libro de método actoral para niños encontraba. Analizaba escenas y cómo acceder a mis propias emociones y dotar a los personajes de mis propias experiencias de vida. Trabajar con artistas de la talla de Gena Rowlands y Sean Penn me ayudó muchísimo. Además, fue enorme el cambio de pasar de grandes teatros y un entorno grandilocuente a una escena independiente y mucho más pequeña. Cuando conseguí papeles en grandes producciones fue como cerrar un gran círculo. Al mismo tiempo, fue muy importante el compromiso y la honestidad que adquirí al trabajar en el mundo independiente. Eso ha sido todo un gran desafío, pero también es un gran orgullo estar a la altura.

AM: Y ahora es una celebrity…

E.R.: Sucede que no me veo a mí misma como una estrella, sino como una actriz. Pero antes que nada soy una persona. Es decir, soy una mujer que está creciendo como persona y como artista. En el sentido que se quiera de la palabra “artista”. Porque la música y la ópera siguen siendo una gran pasión para mí.

AM: ¿Se han transformado sus gustos musicales con el correr del tiempo?

E.R.: Definitivamente. Ahora tengo un gusto musical mucho más ecléctico. Estoy muy influenciada por Evanescence, Sarah McLachlan y Jewel, ese tipo de artistas. Incluso hasta Eminen. Todo eso suena en mi iPod. Pero sigo viéndome a mí misma como una artista, primero y principal. No reniego de la ópera, todo lo contrario, es algo que marcó mi vida y me sigue gustando, porque también me interesa la filosofía y en cierto punto están muy conectadas ambas disciplinas. Todo me influencia y me ha hecho crecer como persona, lo cual termino por volcar a los personajes que interpreto y me hace contar con más herramientas para explorar la psiquis de cada uno de ellos. En última instancia, actuar también es enseñarle algo al público. Uno quiere que la gente vaya a ver tus películas y que se divierta y les resulte entretenidas, y se vaya sabiendo algo que antes no sabían, para eso están las películas. Si los espectadores se van del cine siendo mejores personas, sabiendo cómo tratar mejor a los otros, creo que entonces mi trabajo está hecho.

AM: En 2013 grabó su segundo disco, Sentimental Journey. ¿Es parte de su plan para mantenerse activa no centrarse en una sola disciplina?

E.R.: Realmente disfruto de cantar, y no soy el tipo de actriz que va de película en película y hace cinco por año. Es excitante tomarme un tiempo para aprender y convertirme en una mejor artista y mejor cantante. Además, estoy aprendiendo a tocar distintos instrumentos. Todo me divierte y es parte de transformarse en un mejor ser humano. El canto es mi primer amor y fue lo que primero me llevó a conocerme a mí misma. Creo que todos somos freaks de circo hasta que encontramos lo que estamos destinados a ser, y eso fue el canto para mí. En mi segundo disco logré tener mi estilo propio. Pero sé que el estilo cambia a medida que creces y te vuelves más grande, más experimentada y tu background cultural se acrecienta por todo lo que vives. Todo artista evoluciona, y eso es lo que estoy haciendo ahora.

“No me veo a mí misma como una estrella, sino como una actriz. Pero antes que nada soy una persona.”

AM: A diferencia de Fiona, en la vida real usted es considerada una de las actrices con más estilo de la actualidad. ¿Cómo hace para estar atenta a las tendencias?

E.R.: En realidad, nunca me preocupé mucho por ellas. Obviamente que me dejo llevar por las tendencias y dejo que me inspiren, pero no siempre me adhiero a ellas. Amo la ropa de la década de 1930 y todo lo que vino con la era del art déco, las joyas, el glamour… También me gustan las formas femeninas de los años 50, eran muy provocadoras y seductoras sin tener que mostrar en exceso. Siempre gravité en esas formas de pensar y sentir la moda. Por supuesto que trato de actualizarme a la época en la que vivo, pero muchos de mis peinados, mis maquillajes y todo lo que me pongo están tomados de fotos antiguas.

AM: ¿Y para conservarse en forma? ¿Sigue una rutina de ejercicios y cuidados especiales?

E.R.: Sí, claro. Amo los productos que son fáciles de llevar en una bolsa y que son simples de usar. Desde cremas hasta pañuelos refrescantes. Hay un spray que me encanta porque me ayuda a que mi cabello luzca brillante y como recién lavado, aunque me haya despertado hecha un desastre. Para estar en forma tomo muchas clases de baile. Crecí con el ballet y entonces me gusta bailar. También hago spinning, me encantan las actividades grupales. No quiero tener un personal trainer. Pero odio hacer flexiones de brazos, realmente las odio. (Risas) Llego a ocho flexiones y tengo que apoyar las rodillas en el piso. Siento que me estoy muriendo, es patético.

“Es excitante tomarme un tiempo para aprender y convertirme en una mejor artista y mejor cantante.”

Vuelta a la pequeña pantalla de la familia más bizarra de la televisión. Los Gallagher regresan con Shameless en enero.

Vuelta a la pequeña pantalla de la familia más bizarra de la televisión. Los Gallagher regresan con Shameless en enero.

AM: ¿Y estas actividades físicas las hace escuchando música o en completo silencio?

E.R.: Necesito hacerlas con música de fondo, o mirando programas del estilo de la serie Pretty Little Liars. Me ayuda a despejarme y olvidarme del mundo. También suelo escuchar a Rihanna, su música es sexy y a la vez me hace sentir fuerte mientras hago ejercicio.

AM: Dada su condición de celíaca, no puede comer alimentos que tengan gluten. ¿Siente que eso cambió mucho su dieta o no extraña tanto las harinas?

E.R: En realidad, me ayuda a mantener una alimentación sana. No puedo comer snacks ni ese tipo de cosas, y entonces me mantengo en mi peso con facilidad. Obviamente los fines de semana me doy mis gustos con alguna que otra crème brûlée, no puedo privar a mi cuerpo de ciertos placeres. Y para incorporar carbohidratos me gusta comer papas y quinoa, que también me ayudan a saciar el hambre fácilmente después de horas y horas en el set de filmación.

AM: ¿Está totalmente conforme con su cuerpo?

E.R.: No creo que sea posible estar 100% conforme con tu cuerpo. Es muy difícil cuando los medios proyectan tanto en vos y se crea una falsa imagen de que uno es inalcanzable. Cuando me miro en el espejo siempre encuentro algo que no me gusta. La perfección no existe.


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