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Lunes 20 de Abril de 2009

Cumbre de las Américas

Buenos modales

por Silvina Batallanez / Fotos: EFE

Gracias a los buenos augurios llevados hasta Trinidad y Tobago por el presidente Barack Obama, la V Cumbre de las Américas concluyó con el calificativo de "histórica". A pesar de que no se llegó a un acuerdo unánime, el encuentro marcó un punto de inflexión en las relaciones entre Estados Unidos y América Latina.

La V Cumbre de las Américas inauguró una nueva forma de relación entre Estados Unidos y el resto del continente. Más pragmática y respetuosa que las anteriores, esta celebración fue abordada en un ambiente de amabilidad y confianza en donde el presidente estadounidense Barack Obama fue el centro de atención. Seducidos por su afable personalidad y su discurso preelectoral que lo diferencian notoriamente con su antecesor, más su reciente estrategia política de liberar algunas "restricciones a Cuba", los representantes de los países restantes lograron disipar las controversias en cuanto a los términos de la declaración final.


Ni siquiera las advertencias de los mandatarios del ALBA (Alternativa Bolivariana para las Américas) de no firmar la declaración final del encuentro en Puerto España, logró obnubilar el clima de cordialidad presente en el encuentro.


El presidente de México, Felipe Calderón calificó a esta reunión como “histórica” al subrayar en sus declaraciones a la prensa: "No habíamos asistido a una cumbre con tal nivel de franqueza y cordialidad. Existe un convencimiento general de que están puestas las bases para relanzar una nueva etapa, con más cooperación y entendimiento recíproco", remarcó.


En este panorama de respeto mutuo y espíritu de franqueza el mismísimo Hugo Chávez, quien desde hace meses mantiene una escasa y tensa relación con Estados Unidos, se mostró amable con Obama. El presidente venezolano lo saludó afectuosamente e incluso le regaló un libro, limitó su habitual retórica antiimperialista y anunció la designación del diplomático Roy Chaderton como nuevo embajador en Washington, con lo cual espera normalizar las relaciones bilaterales suspendidas desde septiembre pasado.
En palabras del líder bolivariano: "Todo terminó como debía ser, el encuentro fue todo un éxito que derivó en un conjunto de compromisos tácitos y otros expresamente definidos".


Según Obama: "Aprovechar esta oportunidad no será siempre fácil. Habrá desacuerdos, pero vamos a trabajar con nuestros respectivos equipos para alentar la puesta en marcha de esta nueva relación y todo lo que conlleva”; y subrayó que a partir de ahora "lo importante son los hechos, no las palabras".
Por su parte, el presidente hondureño, Manuel Zelaya, anotó que Obama "ha venido a abrir una puerta de diálogo que no existía" y que en esta convocatoria "América Latina ha salido con su dignidad en alto y Estados Unidos también".


En este clima ameno, la declaración final fue firmada por el primer ministro de Trinidad y Tobago, Patrick Mannig, en nombre de todos los participantes. Aunque no hubo vetos, sí existieron expresiones de reserva por parte de Venezuela, Bolivia, Brasil, Nicaragua y Argentina.


Sobre esta característica del encuentro, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, fue explícito: "Los que pensaban que esto iba a ser una pelea y una gritería han salido defraudados; se ha notado un nuevo espíritu muy positivo".


El presidente brasileño Lula da Silva, afirmó que se fue de Puerto España “extremadamente sorprendido por las cosas positivas que ocurrieron en la reunión ya que Estados Unidos y los demás países del continente crearon una nueva forma de vencer las divergencias y debatirlas con madurez”.


Para el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, durante la V Cumbre de las Américas, los gobernantes centroamericanos lograron establecer canales de comunicación con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, no obstante aclaró: "Hay voluntad de parte de Obama hacia América Latina y el Caribe de trabajar en una nueva dirección. Hemos compartido esa visión dentro de un marco de respeto y cordialidad, pero no podemos perder de vista que Obama está montado sobre la estructura del imperio que tiene una política diseñada y definida por la anterior administración (de George W. Bush)".


La gran ausente más presente que nunca
Más allá de los 97 puntos reflejados en el documento final, los más significativos fueron la necesidad de capitalizar el Banco Interamericano de desarrollo (BID) para garantizar el acceso al crédito, afrontar la crisis global con diferentes herramientas de las utilizadas hasta ahora, el cambio climático, la cooperación energética y la interacción en materia de seguridad pública y gobernabilidad. Sin embargo, el problema de Cuba, que estaba fuera de la agenda y único ausente durante el simposio, logró colarse con notable protagonismo en los discursos de varios presidentes latinoamericanos.


Los mandatarios expresaron su deseo de que Cuba vuelva a ser parte de la OEA, y que además tenga presencia en la próxima Cumbre, cuya sede aspiran a organizar Colombia, Venezuela y Paraguay, entre otros.


Su titular José Miguel Insulza anunció que propondrá a la XXXIX Asamblea General de la OEA, que se celebrará los próximos 2 y 3 de junio en San Pedro Sula (Honduras), que debata la derogación de la resolución que expulsó a Cuba en 1962, aunque luego corresponderá al gobierno cubano solicitar formalmente su reingreso.


El presidente venezolano, también aprovechó la ocasión para tratar por Cuba: "Le hemos pedido (a Obama) todos los gobierno de América Latina y el Caribe que desmonte el bloqueo a Cuba" y envió un saludo "al pueblo y al Gobierno" de La Habana, que distinguió como "ejemplos de dignidad y de resistencia".


Cooperando en poner un marco positivo a la gestante relación bilateral de EE.UU. y Cuba, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que está convencido de que Barack Obama, conseguirá vencer las resistencias internas en su país y avanzará en el restablecimiento de relaciones con Cuba y el fin al embargo. "Pienso que Obama va a avanzar. Sé que hay problemas culturales, problemas políticos y que no es fácil vencer a los sectores conservadores en cada país, pero pienso que Obama tiende a avanzar y tiende a comprender que ya no existe necesidad de ese embargo a Cuba".


En ese sentido, Lula anunció que los presidentes de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) aprovecharon la reunión paralela que tuvieron con Obama para afirmar que no es posible pensar en otra Cumbre de las Américas sin Cuba. Y enfatizó:"Es importante que Cuba esté presente. Cuba forma parte de nuestro continente y creo que Cuba contribuye para el proceso de discusión de Latinoamérica. La Cumbre de las Américas necesita rescatar a Cuba como un país importante de la región. Si los Estados Unidos lo desean, ellos tienen la posibilidad de abrir un nuevo capítulo en la historia, no de injerencia sino de asociación, de construcción de cosas positivas con los países de América Latina y del Caribe.”


Fuente: EFE.

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