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Miércoles 8 de Abril de 2009

Guerra de minerales en Congo

Sangre, sudor y tecnología

por Marina Litvinsky / Fotos: Enough Project

África no solo es víctima de “los diamantes de sangre”; la guerra por el control de otros minerales que son  útiles para la fabricación de artefactos electrónicos tienen a la población del Congo inmersa en un mar de violencia imparable.

Según un informe de la organización humanitaria estadounidense Enough Project, divulgado el 1 de abril, el consumo mundial de teléfonos celulares, computadoras y otros productos electrónicos podrían formar parte de la violencia sexual en República Democrática del Congo (RDC). El informe, titulado ¿Puedes escuchar al Congo? Teléfonos celulares, minerales conflictivos y la peor violencia sexual del mundo, describe cómo insurgentes de RDC compran armas con dinero de la venta de valiosos recursos minerales; armas de las que se valen, entre otras atrocidades, para desparramar la peor violencia sexual del mundo en la actualidad.


El texto advierte: "El conflicto en el este de RDC, ha causado la mayor cantidad de muertes desde la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y está exacerbado en gran medida por el multimillonario comercio de recursos minerales". La fiebre económica parece imparable ya que a través de la venta de estaño, tantalio, tungsteno y oro, los grupos armados reciben 144 millones de dólares al año.

 

Sólo con el tantalio, utilizado para almacenar electricidad en condensadores de iPods, reproductores portátil digitales de audio y de vídeo, cámaras digitales y teléfonos celulares, los rebeldes obtienen unos ocho millones de dólares anuales. El tungsteno, que se usa para hacer vibrar los teléfonos celulares, les genera unos dos millones de dólares al año. Y con el estaño, usado como soldadura en placas base de computadoras, se calcula una ganancia de 85 millones de dólares. Por último, el oro, no solo es explotado en la industria orfebre, sino que también forma parte de los componentes en los productos electrónicos. A los grupos armados esto les genera entre 44 y 88 millones al año.


El Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo, Las fuerzas de Liberación Democráticas de Ruanda y las unidades escindidas del Ejército congoleño se quedan con la mayor parte de las ganancias del comercio.
Los minerales salen de RDC con destino a Asia pacífico donde son procesados y convertidos en materiales necesarios para la producción de la amplia gama de productos electrónicos.


Enough Project pidió a las grandes compañías de productos electrónicos como las estadounidenses Apple y Hewlett Packard, la japonesa Nikon y la finlandesa Nokia a que se comprometan, al igual que lo hicieron los joyeros y la industria de diamantes con los llamados "diamantes de sangre", a no fabricar sus productos con minerales provenientes de territorios en conflicto, y a someter su cadena de suministro a una auditoría transparente.


Pero la organización también llamó a la acción a los consumidores del mundo: "Pedimos a los consumidores que se pongan en contacto con las 21 compañías de productos electrónicos mediante nuestro sitio en Internet ‘Crear Conciencia sobre el Congo’ para presionarlas a que fabriquen sus productos sin metales conflictivos".


Y  Enough Project fue más lejos con sus pedido; John Prendergast, co fundador de la organización dedicada a la lucha contra los genocidios instó al presidente de los Estados Unidos, Barack Obama a tomar medidas concretas: "El presidente Obama debe romper de plano con la política anterior hacia la RDC, diseñada más bien para ocuparse, sin muchas ganas, de los síntomas del problema mediante asistencia humanitaria, acciones diplomáticas irregulares y fuerzas de paz”.


Los reclamos no dejaron fuera al Congreso legislativo estadounidense, “hay que aprobar leyes que obliguen a las compañías a revelar el origen de los minerales que emplean y fijen sanciones para las que sigan comprando metales conflictivos”, especificó Prendergast. El informe también mencionó la necesidad de que el gobierno estadounidense apoye a la Corte Penal Internacional en las investigaciones sobre los crímenes de guerra en La República Democrática del Congo, especialmente sobre los delitos sexuales como arma de guerra.

Durante los últimos 10 años, los grupos rebeldes armados y las unidades militares se disputan de manera sangrienta tanto el control de las áreas ricas en recursos minerales como la vida y sexualidad de sus habitantes, en tanto que la violencia sexual forma parte de la intimidación y la expansión del terror. Según la investigación de Enough, existen 1.100 denuncias de violaciones al mes. Esto significa “la mayor cantidad de casos de violencia sexual contra mujeres, adolescentes y niñas del mundo”.

 

Fuente: IPS

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