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Martes 2 de Marzo de 2010

Hoteles de alta gama

Elegancia atemporal

por Florencia Rolón / Fotos: Archivo ALMA MAGAZINE

Con el sublime estilo colonial y las idílicas playas del trópico como denominador común, el Fisher Island Hotel & Resort –a minutos de South Beach– y el Graycliff Hotel de Nassau, Bahamas, renovaron sus instalaciones y eligieron conservar su impronta histórica al tiempo que se mantienen a la altura de los viajeros más exigentes.

La isla de la fantasía

 

A sólo tres millas y menos de 10 minutos de Miami Beach, Fisher Island es un mundo aparte. Un remanso privado y exclusivo, conocido como "el código postal más rico de Estados Unidos", desde que el Censo de 2000 determinara que alberga los pobladores con el mayor ingreso per cápita en todo el país.

 

Un enclave de ensueño al que se puede llegar vía ferry, helicóptero o yate, pero sólo con invitación de alguno de sus residentes -se cuenta que Oprah Winfrey, Julia Roberts, Boris Becker, Robert De Niro, Sylvester Stallone y poderosos ejecutivos que prefieren pasar inadvertidos han tenido todos, en algún momento, una casa allí-, o haciéndose de una reserva en el Fisher Island Hotel & Resort.

 

Como parte de la comunidad de 750 propiedades, en su mayoría viviendas secundarias, este selecto complejo de 216 acres y 45 habitaciones ostenta el estilo elegante de los condominios del Mediterráneo y las mansiones de lujo en su decoración; y ofrece una experiencia excepcional, henchida de historia a la vez que celebra el confort de la vida moderna, sobre todo a partir del ambicioso proyecto de remodelación que acaba de completar su primera etapa, con una inversión de 60 millones de dólares.

 

Llamada así por el fundador de Miami Beach, Carl Fisher, su propietario original fue Dana Dorsey, el primer millonario afroamericano del sur de Florida. En 1925, Fisher Island pasó a manos de William Kissam Vanderbilt, miembro de una de las familias más ricas de Estados Unidos, y cuyo heredero construyó la "ciudad de invierno", el edificio principal del complejo, que incluye encantadoras casas de campo y cabañas para alojar a sus huéspedes.

 

Miembro de Leading Small Hotels of the World, Fisher Island Hotel & Resort anuncia su "Renacimiento" (Renaissance of Fisher Island) que había comenzado en 2007 para llevar al icónico e idílico hotel a la altura de los turistas más exigentes del mundo. En este proyecto han sido renovadas todas las habitaciones y cabañas; su campo de golf The Links at Fisher Island junto al Golf Clubhouse con su restaurante The Grill; su complejo deportivo The Tennis Center, con dos canchas de césped más otras de arcilla y cemento, que lo convierten en destino elegido de los competidores del torneo Sony Ericsson, incluso para sus vacaciones; una nueva playa privada, a media milla de la playa tradicional; su puerto privado, con capacidad de 131 amarras para embarcaciones de hasta 250 pies; y su restaurante a cargo del chef Tom Parlo.

 

En su fase dos, la restauración continúa con el spa y otras instalaciones, para proporcionar a los visitantes la oportunidad única de disfrutar de una isla privada, célebre por su exclusividad y sus residentes notables, tanto en el pasado como en el presente.

 

www.fisherislandclub.com

 

 

Bahamas victoriano

 

Emplazado en una emblemática construcción de 260 años de antigüedad, ubicado en el corazón del casco histórico de Nassau, el Graycliff Hotel tiene el único restaurante de cinco estrellas en todo el Caribe. Pero no es su único atributo. Rodeado de jardines tropicales y el mar Caribe un poco más allá, esta mansión convertida en hotel de lujo por Enrico Garzaroli en 1973, fue construida en el 1700 por el corsario John Howard Graysmith y establecido en 1844 como el primer hostal de Nassau.

 

En un escenario tranquilo y resplandeciente, invadido por sensaciones y recuerdos de épocas pasadas, el edificio de estilo colonial británico, rejuvenecido con gran elegancia, conjuga historia y belleza, con vista a la residencia del gobernador de Nassau. Luce una fachada salmón y blanca, detalles arquitectónicos insuperables y habitaciones repletas de hermosas antigüedades. Su presencia en el Registro Nacional de Lugares Históricos atestigua su verdadera herencia.

 

Cada una de las habitaciones de estilo victoriano ostenta su personalidad propia, con accesorios blancos o rojos, muebles de madera noble y lujosos cuartos de baño. Después de un paso por el gimnasio, están a disposición de los huéspedes dos piscinas paradisíacas, cuando no elijan escaparse a las famosas playas de arena blanca a sólo unos minutos, o al celebérrimo mercado de paja de Nassau, los jardines botánicos, la Catedral de la Iglesia de Cristo o el muelle Prince George. Además, los taxis marítimos pueden llevar a los visitantes a Paradise Island al mismo tiempo que les proporcionará una vista de la isla, de las casas coloridas y del Puerto de Nassau. En el mar de agua turquesa y verde-esmeralda del Caribe, 700 islas e islotes forman el archipiélago de Bahamas.

 

El Graycliff asimismo es famoso por su bodega, una de las más grandes del mundo, provista de 250 mil botellas; lo que la transforma en la favorita de Wine Spectator desde 1988. Con el sello Graycliff también figura una reputada empresa de puros, de igual forma galardonada con varios premios por sus habanos artesanales. Mientras que el mentado restaurante presume de brindar todo un festín gastronómico, en comedores climatizados o en el exterior acondicionado. Todo a unas pocas millas del aeropuerto internacional de Nassau, casi a la vuelta de la esquina.

 

www.graycliff.com

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