por Zofeen Ebrahim / Fotos: EFE
El asesinato del líder antiestadounidense presenta dudas, desafíos, ilusiones y temores con respecto al futuro y la paz a nivel mundial. No es una muerte cualquiera; de una u otra manera, a corto plazo, las consecuencias devenidas de este operativo militar serán visibles. Lo que se presenta como uno de los mayores éxitos del gobierno de Barack Obama puede llegar a ser, según los analistas, un arma de doble filo.
Shabbir Hasan, un empresario de 49 años, se despertó el domingo por la noche con el ruido de un helicóptero que volaba muy bajo en la tranquila ciudad rodeada de colinas de Abbottabad, conocida por sus instituciones educativas e instalaciones militares en la provincia Khyber Pakhtunkhwa, noroeste de Pakistán. "Vinieron a mi mente todo tipo de ideas horrorosas, pero ni en mi peor pesadilla me hubiera imaginado quién estaba escondido en mi barrio", dijo por teléfono.
Antes de que pudiera volver a dormirse, toda la familia se despertó, esta vez por una fuerte explosión. "Prendimos la televisión y decía que un helicóptero se había estrellado. Eso fue todo". Volvieron a dormir, pese a que a la distancia se oía el intercambio de disparos. A las 07:30 de la mañana (02:30 GMT), el canal de televisión privada Geo difundió la noticia de la muerte de un "objetivo de alto valor" en una operación militar en Abbottabad. Una hora más tarde, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo en un discurso que el domingo 1 de mayo fue un "día histórico". Osama bin Laden, de 54 años, había eludido durante años la mayor cacería humana del mundo. El domingo por la noche recibió un disparo en la cabeza y murió.
Su cuerpo fue llevado por tropas estadounidenses a la base aérea de Bagram, en Afganistán, y desde allí sería trasladado a Estados Unidos, aunque algunos reportes indicaron que había sido arrojado al mar. Ante esta especulación, el académico y pacifista Pervez Hoodbhoy expresó: "La eliminación de Bin Laden por fuerzas especiales de Estados Unidos en Abbottabad, a sólo unos 60 kilómetros de Islamabad y sede de una gran academia militar, es un enorme bochorno para las Fuerzas Armadas y las instituciones civiles de Pakistán. Han negado enérgicamente la presencia de Bin Laden en Pakistán por más de una década. ¿Cómo el hombre más buscado del mundo podía vivir en ese lujo y tranquilidad por tanto tiempo, fuera del alcance de nuestros poderosos y omnipresentes servicios de inteligencia?. Esto puede convertirse en un momento de transformación: ya no sería posible seguir condenando de palabra el ‘yihadismo’ (promoción de la guerra santa musulmana) y apoyándolo tácitamente".
Además del ataque con aviones civiles contra el World Trade Center de Nueva York, que dejó casi 3 mil muertos el 11 de septiembre de 2001, a Bin Laden se lo responsabiliza también de las bombas en la embajada de Estados Unidos en Kenia y en Tanzania, en 1998, y de la explosión del buque de guerra USS Cole en Yemen, en 2000.
"Las teorías conspirativas se reproducen por doquier en Pakistán. No compro esta noticia", aseveró la veterana periodista Najma Sadeque. "Según los reportes que venimos siguiendo desde hace años, él debió haber muerto hace tiempo porque era un hombre enfermo. Estados Unidos se luce en esta puesta en escena, que no es más que un ejercicio para salvar la cara. Washington necesita una salida respetable de Afganistán y una excusa para reducir su presupuesto militar. Ahora el gobierno tiene una excusa para abatir los gastos bélicos, puesto que ya se logró el principal objetivo".
Poco después del 11 de septiembre de 2001, Estados Unidos invadió Afganistán con el pretexto de capturar a Bin Laden, protegido por entonces por el grupo extremista islámico Talibán, que controlaba buena parte del país. Esa ocupación continúa hasta ahora, reforzada por una fuerza militar multinacional. "La guerra contra el terrorismo" desatada entonces por Washington, dio pie en 2003 a la invasión y ocupación de Iraq y a una serie sin precedentes de acciones militares abiertas y encubiertas en muchos lugares del mundo.
El héroe del sentimiento antiestadounidense
Muchos en Pakistán consideraban a Bin Laden un héroe y ahora están de duelo. "Será un héroe aún más grande porque murió luchando y no fue capturado", dijo el periodista Rahimullah Yusufzai. "Al Qaeda usará su imagen para promocionarse, aunque con Bin Laden muerto, el segundo al mando, Ayman al- Zwahiri, no logrará despertar el mismo apoyo".
El analista militar y de defensa Hasan Askari Rizvi observa varias consecuencias: "Los grupos seguidores de la filosofía de Bin Laden pueden echar mano a la violencia. Intentarán golpear a Pakistán por colaborar en esta operación". Yusufzai coincidió aunque hizo una salvedad afirmando:” ya lo estaban haciendo, así que no habrá tregua".
Según Rizvi, la muerte de Bin Laden prueba que Pakistán aportó información a Estados Unidos. “Pero lo más problemático es que se probó que estaba escondido en nuestro territorio y ahora Estados Unidos ejercerá más presión sobre nosotros para atrapar a otros objetivos". Asimismo Yusufzai evaluó: “La arrogancia estadounidense no hará más que crecer ahora que mataron a su mayor enemigo. Eso se traducirá en una política exterior más inflexible hacia Pakistán. Washington pedirá a Islamabad que coopere en los ataques a la red Haqqani, un grupo considerado terrorista y aliado de Al Qaeda. Si bien no había dos opiniones sobre la necesidad de derrotar y eliminar a Al Qaeda, no estoy seguro de que Pakistán esté listo para esto".
Al mismo tiempo Rizvi se manifestó perplejo por el silencio de Islamabad. "Es muy extraño y decepcionante. Me preguntó qué historia están cocinando para darle al pueblo". El brigadier Asad Munir, ex jefe de inteligencia militar y del servicio secreto ISI en Khyber Pakhtunkhwa (ex provincia de la Frontera Noroccidental) y en las Áreas Tribales bajo Administración Federal, sostuvo que la muerte de Bin Laden "probó que las relaciones bilaterales no son tan tensas como se las ha retratado en medios locales e internacionales. Ésta fue una operación conjunta del ISI y de la estadounidense CIA (Agencia Central de Inteligencia) y si bien hay tensión entre ambos, no se ha llegado al punto de ruptura que algunos suponían". Y añadió que Pakistán no puede combatir el terrorismo sin ayuda de Estados Unidos, y éste no puede abandonar Afganistán sin la cooperación pakistaní. "Necesita que Pakistán limpie de Talibán las zonas tribales”.
Como Askari y Rizvi, Munir también prevé erupciones de furia entre los grupos que apoyaban a Bin Laden, para las cuales el gobierno debe prepararse. "Ante la muerte de este símbolo histórico del sentimiento antiestadounidense y del Islam militante, habrá un renacimiento inmediato del movimiento. Será un mártir para mucha gente, aunque el antiamericanismo no germinará. Ese sentimiento requiere de una organización que pueda propagarlo constantemente. Con Bin Laden muerto y los otros huyendo, también eso tenderá a apagarse".
De multimillonario a terrorista más buscado en el mundo
Osama Bin Laden, líder de Al Qaeda, nació el 10 de marzo de 1957 en Yeda (Arabia Saudí), en el seno de una familia multimillonaria. Es el decimoséptimo de los 52 hijos de Muamar Bin Laden, campesino saudí de origen yemení que se convirtió en magnate de la construcción. Estudió Religión y Ciencias Económicas y se graduó en la Universidad Rey Abdul Aziz.
En 1979, tras la invasión soviética de Afganistán, luchó con los muyahidin contra el ejército de la URSS y organizó el reclutamiento de miles de voluntarios en el mundo musulmán. En 1988 creó la organización Al Qaeda (La Base), en referencia a la base de datos donde apuntaba a los combatientes. Su objetivo era "la guerra santa contra los judíos y los cruzados".
Tras la retirada soviética en 1989, regresó a su país, donde vertió duras críticas contra la monarquía por el apoyo prestado a EE.UU. durante la Guerra del Golfo en 1991, lo que le valió la ruptura con el rey Fahd y con su propia familia. En 1991 se exilió en Sudán, donde dirigió una empresa constructora, considerada una tapadera. En 1994, el gobierno saudí le retiró la nacionalidad y en 1996, Sudán, presionado por la ONU, le pidió que se marchara.
Volvió a Afganistán, donde le acogió la milicia talibán que había conquistado Kabul con apoyo estadounidense. Se instaló en los montes afganos con un grupo de leales, los Muyahidin Jalq (Combatientes del Pueblo). Desde allí dirigió las operaciones de Al Qaeda en 33 países de Oriente Medio, Asia, Europa y América, y financió campos de entrenamiento en Afganistán, Sudán y Pakistán.
EE.UU. considera que financió o inspiró un primer atentado -en febrero de 1993- contra las Torres Gemelas de Nueva York (6 muertos); el derribo de tres helicópteros estadounidenses en Somalia en octubre de 1993 (18 muertos); el ataque de noviembre de 1995 contra el edificio de la Guardia Nacional saudí en Riad (7 muertos) y otro, en junio de 1996, que mató a 19 soldados norteamericanos en Arabia Saudí. Tras este atentado, Bin Laden señaló que era el principio de una guerra entre los musulmanes y EE.UU.
En agosto de 1998, dos atentados de Al Qaeda contra las embajadas estadounidenses en Kenia y Tanzania causaron 224 muertos (12 de ellos estadounidenses) y 4 mil heridos. Estados Unidos bombardeó varias bases afganas y una fábrica en Sudán. En noviembre de 1998, el gobierno norteamericano ofreció cinco millones de dólares por su captura, que elevó posteriormente a 25 millones de dólares y, en 2007, dobló a 50 millones (36 millones de euros).
En junio de 1999, fue incluido en la lista de los diez más buscados por el FBI y, en noviembre siguiente, entraron en vigor las sanciones de la ONU a Afganistán por ampararlo. Se cree que su fortuna superaría los 250 millones de dólares (una pequeña parte del patrimonio familiar, de 5 mil millones) y que llegó a controlar más de 60 empresas en el mundo.
El 11 de septiembre de 2001 (11-S), 19 terroristas de Al Qaeda perpetraron en EE.UU. el mayor ataque terrorista de la Historia, con unos tres mil muertos. Cinco días después, Bin Laden negó su implicación en un comunicado de la agencia Afghan Islamic Press. En octubre de 2001, la televisión qatarí Al Yazira mostró imágenes de Bin Laden junto a su segundo, el egipcio Ayman al Zawahiri. Días después, tras atacar EE.UU a Afganistán, Al-Jazira difundió un mensaje en que Bin Laden alababa el 11-S, aunque sin reivindicar su autoría.
En octubre de 2001 fue entrevistado en Afganistán por el periodista sirio-español Taysir Alony, que trabajaba para la cadena Al Yazira, aunque la cinta nunca fue emitida. Tras caer, el 9 de noviembre, la localidad de Mazar i Sharif, huyó con unos 200 leales y se refugió en las montañas fronterizas entre Afganistán y Pakistán. Desde entonces se desconoce su paradero. En diciembre de 2001, EE.UU divulgó un nuevo vídeo en que se congratulaba por los ataques del 11-S.
En el primer aniversario del 11-S, nombró en un mensaje sonoro a los 19 perpetradores y alabó su acción, en una aparente reivindicación de esos atentados. En octubre de 2003, en una nueva grabación, amenazó con atacar los países que participasen en la ocupación de Irak, entre ellos España. En abril de 2004, en una cinta magnetofónica, reivindicó implícitamente los atentados del 11-S y del 11-M en Madrid: "es vuestra propia mercancía, que os ha sido devuelta". En octubre siguiente, irrumpió en la campaña electoral de EE.UU con un vídeo (el último con imágenes suyas), en el que lee una carta al pueblo norteamericano. Por primera vez explica las causas y las consecuencias del 11-S: "fue ideado en 1982, cuando EE.UU permitió a Israel invadir el Líbano". También advirtió a los estadounidenses de que eran conducidos de forma errónea por el presidente Bush.
Dos meses después, afirmó en una grabación sonora que el jordano Abu Mosab al Zarqaui era el líder de Al Qaeda en Irak, e instó a los iraquíes a boicotear las elecciones de enero 2005. En enero de 2006, ofreció, en un mensaje sonoro "al pueblo americano", una tregua a largo plazo, mientras amenazaba con más ataques en territorio estadounidense.
Sobre el conflicto de Darfur (Sudán), pidió, en un mensaje sonoro en abril siguiente, que los muyahidin se preparasen para una "larga guerra contra los cruzados" y acusó a EE.UU de pretender "robar el petróleo sudanés". En mayo 2006, aseguró en una cinta sonora en internet, que el francés Zacarias Moussaui no tenía nada que ver con el 11-S. Dijo que él mismo había encargado a los 19 hermanos los atentados terroristas en Nueva York y Washington, y que "Mousaui no fue uno de ellos".
En otra cinta sonora, de junio de 2006, lamenta la muerte de Al Zarqaui, al que llamó "león de la yihad".
En septiembre de 2007, en el sexto aniversario del 11-S, Bin Laden emitió un vídeo de 30 minutos en que aparece con su habitual chilaba y turbante pero, a diferencia de los anteriores, tiene la barba completamente negra. Son las últimas imágenes filmadas del líder de Al Qaeda. Desde entonces, ha emitido una docena de mensajes, la mayoría sonoros y algunos montajes de vídeo sobre fotos fijas, en internet o en Al Yazira. En algunos, se refiere a acontecimientos políticos recientes.
En noviembre de 2007, instó a los europeos a concluir su participación en Afganistán y reafirmó su responsabilidad en los atentados del 11-S. En el quinto aniversario de la invasión de Irak, en marzo 2008, amenazó a Europa por su actitud ante las "caricaturas insultantes de Mahoma" y arremetió contra el Papa Benedicto XVI. La situación en la Franja de Gaza fue el tema principal de sus mensajes en 2008, en el 60 aniversario de la creación de Israel, y en 2009, cuando calificó de "holocausto" el ataque israelí contra Gaza de diciembre anterior.
El 3 de junio de 2009, acusó al presidente Barack Obama de "sembrar nuevas semillas de odio y de venganza siguiendo el camino de su predecesor". En su último mensaje, el 21 de enero de este año, el líder de la red terrorista amenazó en una grabación de audio emitida por la televisión catarí Al Yazira, con matar a los rehenes franceses que sean secuestrados por su grupo, si los soldados de este país no se retiran de Afganistán. "Nuestro mensaje a vosotros ayer y hoy es el mismo, y es que la liberación de vuestros rehenes de las manos de nuestros hermanos está condicionada a la salida de vuestros soldados de nuestro país", advirtió en la grabación emitida por la cadena y cuya autenticidad no pudo ser verificada.
Se cree que Osama Bin Laden tenía cuatro esposas y diecinueve hijos. En noviembre de 2008, su hijo Omar Osama solicitó asilo político en España, pero su solicitud fue rechazada.
Fuente: IPS
Calificar artículo
Pescadores de Alaska
El oficio más peligroso del mundoLas mujeres de los narcos
Tan fantástica no fue la fiestaLuc Montagnier
El descubridor del sidaSospechas de magnicidio en Bolivia
¿Quién quiere matar a Evo?Cumbre de la ONU sobre racismo
No te escuchoEn Kodinhi, India
Una aldea con 250 gemelosLe Corbusier
Maestro funcionalistaPedido de niños inmigrantes
No me dejes soloEl negocio de la biotecnología
Biopiratería y cambio climáticoAnn Wright
\"Soldados de EE.UU. deben ser castigados\"
Alemania Alemania Angela Merkel Arte Chino Arte Chino Banco Mundial Barack Obama Clark Gable Día Internacional de la Madre Tierra Día de la Tierra EDIFICIOS INTELIGENTES EN ESTADOS UNIDOS Estados Unidos Festival Buen Día Gripe Mexico discriminación latinoamerica Helmut Newton Huelga de hambre Huelga de hambre Irán Katharine Hepburn Obama vs. Osama Perú Rosa Parks Roxana Saberi arte arte moderno bancos citigroup estados unidos concierto concierto crisis económica crisis laboral Europa del Este