ESPECIAL VERANO 2007: LA VUELTA AL MUNDO

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Se acercan las vacaciones y es tiempo de elegir. Una tarea nada sencilla, en especial por la gran variedad de alternativas posibles: paseos culturales en Europa, playas centroamericanas, o travesías en sitios exóticos de Africa. Aquí, ALMA MAGAZINE le propone los mejores destinos y consejos para hacer de su descanso un viaje para no olvidar.

El verano ya apura el calendario y el globo terráqueo empieza a girar: las alternativas se multiplican a la hora de elegir el lugar donde pasar las vacaciones, y es difícil dejar de lado tentadores recorridos por los lugares más fascinantes del mundo. Excitantes paseos culturales, o auténticos recorridos por la historia, travesías al corazón de la naturaleza, o el descanso en playas paradisíacas. Solo, acompañado, en familia o con amigos, hacia los cuatro puntos cardinales, en los cinco continentes, se pueden combinar los circuitos más atractivos. El arte londinense, las románticas calles parisienses, playas inverosímiles en México, Dominicana y Jamaica, la arquitectura de Barcelona, el tango y la bohemia de Buenos Aires, los enigmas egipcios o la cosmopolita Montreal son algunas de las opciones que ALMA MAGAZINE le propone para esta temporada. Aquí, todo lo que no se puede perder.

Barcelona, España

Barcelona seduce por su particular arquitectura. Los sitios más visitados son el barrio Gótico y el edificio La Pedrera, creado en 1905 por Antonio Gaudí, quién también diseñó las imponentes torres del templo de la Sagrada Familia.

Edificio La Pedrera

Una vida no alcanza para conocer Barcelona, suelen decir los catalanes. Es muy difícil armar un plan de recorrido sin sentir que, terminado el viaje, quedaron demasiadas cosas sin conocer. La ciudad, se sabe, es sinónimo de arquitectura con la impronta del modernismo, y sin dudas Antonio Gaudí es el referente más importante. Basta subirse a uno de los tres ómnibus turísticos que recorren Barcelona para sumergirse en el increíble mundo de este artista. La Sagrada Familia es quizá su obra más deslumbrante. Este templo, que quedó sin terminar debido a la repentina muerte de Gaudí, quedaría listo en 2020 cuando se levanten sus 18 torres inconclusas. Otras de las obras de Gaudí que no pueden dejar de verse en Barcelona son el Parque Güell, la Casa Milà, también denominada La Pedrera, y la Casa Batlló. Claro que el modernismo de Barcelona no se agota en las obras de Gaudí.

Sagrada FamiliaLa ciudad cuenta con otras joyas de este arte tan catalán, como el Hospital de San Pablo y el Palacio de la Música Catalana de Lluís Domènech i Montaner, o el Palacio Macaya y muchas otras obras de Josep Puig i Cadafalch. Las Ramblas son otros de los atractivos. Hasta el momento en que Barcelona rompiera el cerco de sus murallas, hacia 1860, la Rambla era el único acceso a la ciudad. Desde su comienzo en la parte más alta, junto a la plaza de Cataluña (que tiene las dimensiones de la plaza del Vaticano), hasta su final al pie del monumento a Colón, esta vía singular toma cinco nombres que la caracterizan: Rambla de Canaletes, Rambla dels Estudis (de los Estudios), Rambla de les Flors (de las Flores), Rambla dels Caputxins (de los Capuchinos) y Rambla de Santa Mónica, a dos pasos del mar. Gran parte de la vida barcelonesa se desarrolla en este paseo, repleto de bares de tapas y restaurantes marineros donde es posible saborear unos de los mejores mariscos del mundo.

Sagrada FamiliaEn esa dirección, el viajero puede visitar el templo de Montserrat, el Jardín Botánico con su inigualable colección de cactus, el Acuario (en donde es posible bucear en un estanque poblado de tiburones), el fabuloso Museo Picasso, la Fundación Joan Miró (con más de 11 mil piezas originales del artista catalán, de las cuales 240 son pinturas y 175 esculturas), las óperas del teatro Liceo y también, por qué no, el estadio Camp Nou del club Barcelona, la casa natal de Joan Manuel Serrat, en Pueblo Seco, o un almuerzo demorado en el mítico restaurante Els Quatre Gats, en la calle Montsió 3 Bis, donde el joven Pablo Picasso expuso sus cuadros por primera vez en su vida.

Londres, Reino Unido

Postales inconfundibles de la capital inglesa. El puente sobre el río Támesis y la torre del reloj Big Ben del Palacio de Westminster son dos íconos londinenses al igual que el Parlamento británico, sus clásicos guardias y los teléfonos públicos color rojo.

¬€Montados sobre uno de los famosos buses rojos, la impaciencia por conocer la ciudad gana fuerza apenas arribados, y cede sólo al comenzar a reconocer los típicos iconos de Londres. Las cabinas telefónicas, el underground, los famosos trajes de policías y guardias reales, los museos, el majestuoso Tower Bridge atravesando el río Támesis. Pero la ansiedad recién comienza a bajar cuando en la línea del horizonte asoma el Big Ben, uno de los monumentos históricos más importantes de Gran Bretaña y la mejor bienvenida a la ciudad. Partiendo de las Casas del Parlamento, que abren sus puertas al público entre julio y octubre, el tour ofrece un impredecible recorrido por los salones clave de la historia británica.

 Se puede efectuar el recorrido que usualmente hace la Reina para oficializar la apertura del Parlamento y visitar la silla del Primer Ministro en la Cámara de los Comunes. En el techo Westminster Hall puede apreciarse un deslumbrante cielorraso que data del siglo XIV. Otros de los puntos casi obligados es el Palacio de Buckingham, donde puede recorrerse el Throne Room, el Picture Gallery y el State Dining Room, decorados con obras de Rembrandt, Rubens, Vermeer, Poussin y Canaletto. No muy lejos de allí se encuentra la Clarence House, hogar de la Reina Madre de Inglaterra, y hoy residencia del Príncipe de Gales. La abadía de Westminster fue central en el período medieval de la ciudad. Allí se coronan todos los reyes de Inglaterra, y ofició de residencia de los reales hasta el fin del período normando; el castillo fortaleza de la Torre de Londres, donde hoy se custodian las joyas de la Corona. Con el pasar de los años, sobre la Londres Romana se desarrolló lo que hoy funciona como distrito financiero.

Parlamento britanicoSin dudas, cuando se menciona Gran Bretaña no se puede soslayar el nombre de William Shakespeare, tal vez el dramaturgo más importante de todos los tiempos. En Londres puede visitarse una reconstrucción del teatro original donde se presentaron sus primeras obras. El Shakespeare’s Globe Tour es un auténtico viaje al pasado, con guías expertos en contar historias sobre cómo trabajan y vivían los actores de la época. Avanzando unas décadas en la historia grande de Inglaterra, se puede conocer la catedral de St. Paul y su famoso domo. Diseñada por sir Christopher Wren y construida entre 1675 y 1710, alberga importantes obras de arte y está decorada por intrincados mosaicos. Ascender por la escalera en espiral ofrece de premio una imperdible vista panorámica de Londres. 

ÿfLa capital británica también cuenta con una de las ofertas museográficas más importantes de Europa. El Tate Modern, la National Gallery y el Victoria & Albert Museum, entre otros, albergan las más impresionantes colecciones de arte clásico y contemporáneo.

París, Francia

París no sería la misma sin el Arco del Triunfo, la torre Eiffel y la pirámide del Museo del Louvre. El interior de la catedral de Notre Dame es tan bello como su imagen exterior. La avenida de Los Campos Elíseos es considerada una de las más elegantes del mundo.

Œ=Hay un aroma parisiense que envuelve y enamora. Como si fuera la banda sonora de la ciudad, es imposible abstraerse de los sonidos de acordeón, dulces, melancólicos, que se escuchan a la vuelta de cada esquina. “París era una fiesta”, escribió Hemingway. Sobran motivos para actualizar esa afirmación. Si tras conocer a la Mona Lisa y otras magistrales obras del Louvre todavía siguen vivas las ansias de visitar muestras, el Musée d’Orsay y el Conservatorio Nacional de Artes y Oficios y el Rodín, además del Instituto del Mundo Arabe, ofrecen ferias, impresionantes exhibiciones repletas de nombres consagrados o con la energía de las propuestas más vanguardistas. Al mediodía, tras un recorrido cultural, vale tomarse unos minutos para almorzar una típica baguette (sandwich) a la orilla del río Sena, debajo de los pequeños puentes que adornan la ciudad y con el paisaje de los edificios y barcos.Una de las mejores vistas de la ciudad es sin dudas desde el último piso de la torre Eiffel.

La avenida de Los Campos EliseosUn icono parisiense de paso obligado. Si el aliento acompaña, también vale la pena subir a la cima de catedral de Notre Dame y conocer la pequeña cárcel donde Cuasimodo, el famoso jorobado, tenía encerrada a Esmeralda. Todavía permanece allí la campana que tocaba, aunque ya no suena. Recorriendo la ciudad, es un espectáculo andante caminar por la Rue Saint-Honoré, y ver las lujosas tiendas de moda. Sobre la Rue Voltaire se puede visitar el hotel donde vivió el escritor, y luego detenerse por un tentempié en Closerie des Liles, el restaurante preferido de Hemingway, o tomar una infusión en el Café de Flore o en el Deux Magots, los dos visitados por escritores y artistas, y la bohemia parisiense.

Arco del TriunfoAl atardecer, es un deleite aparte caminar por Montparnasse y tomar una bebida fresca en alguno de sus bares.No muy lejos de allí se puede recorrer el Barrio Latino y probar comidas de todo el mundo. Otra de las atracciones callejeras se encuentra cerca del Pompidou, otro de los museos de París, en cuya explanada se pueden ver espectáculos de artistas locales. El Arco del Triunfo es uno de los monumentos más imponentes de la capital francesa. Fue construido por orden de Napoleón Bonaparte, tras su victoria en Austerlitz (1805), con el objetivo de honrar a los soldados que participaron en esa batalla. Debajo del monumento, sobre las piedras, pueden leerse grabados los nombres de algunos de ellos.

Egipto

Las pirámides y construcciones del antiguo Egipto contrastan con el desarrollo moderno de El Cairo, una de las ciudades más pobladas de África. La capital egipcia todavía conserva sus típicos bazares, como en los cuentos de Las mil y una noches.

Egypte, le Caire, les pyramides de GuizÈ, le sphinx“Sabah el-kheir”, suele escucharse por las calles de El Cairo. Así es como se dice “buen día” en árabe egipcio, y da cuenta de la cordialidad que reina al llegar a esta parte de Africa. Una de las principales atracciones son las pirámides de Giza, que junto a la Gran Esfinge son las principales atracciones. Se complementan con los tesoros del museo de El Cairo, que exhibe el tesoro de Tutankamón, y el bazar Khan El Khalili (pronunciado “Jan el jalili”). Las pirámides todavía encierran muchos misterios, aun para los especialistas. Entre las explicaciones populares que circulan por Egipto, una historia indica que, en realidad, han sido construidas gracias a la mano de extraterrestres, algo desechado por arqueólogos e historiadores.

Egypte, le Caire, le souk khan El KhahiliLo que sí parece ser cierto es que probablemente las pirámides no sean obra de los egipcios, puesto que las pruebas realizadas con carbono 14 revelaron que tienen una antigüedad de 14.000 años, muchísimo antes de que esa civilización apareciera. En la zona sur de Egipto puede visitarse el Valle de los Reyes, Abu Simbel y otras riquezas arqueológicas, además de impresionantes recorridos en cruceros por el río Nilo. Adentrados en la legendaria península del Sinaí, llenan la vista sus costas extremadamente áridas sobre el mar Rojo. Es un lugar famoso por la riqueza y variedad de su fauna y flora subacuática. El balneario de Sharm el- Sheij es un punto de referencia en la zona. A El Cairo se la conoce como la “Ciudad de los Mil Alminares”, por cientos de lugares de oración que pueden visitarse en sus barrios. Si bien nace en las épocas de los faraones, los orígenes formales de la capital egipcia datan del año 642, a partir de una invasión tras la cual se levantó el campamento que se convertiría en El Cairo.

Egypte, Alexandrie, la nouvelle BibliothequeHoy, la ciudad es una de las más pobladas del continente, y en sus calles habitan algo más de 8 millones de personas. Tiene una intensa vida social y cultural: se divide en grandes barrios o zonas residenciales, entre las que se destacan Ataba (centro de la ciudad), Zamalek (situada en la isla del mismo nombre, habitada desde principios del siglo XX), Mohandesin (barrio construido sobre las huertas del Nilo), Heliopolis (construido sobre el desierto, que ha cumplido recientemente su centenario), Nasr City (construido en los años ’70 como barrio militar), Garden City y Maadi. El Cairo cuenta con interesantes monumentos y museos: el más importante es el Museo Egipcio, situado en la plaza Tahrir, que alberga la mejor colección del mundo de objetos del antiguo Egipto. Actualmente se está planteando su traslado a un edificio mayor, en la zona de Giza. Pero la oferta egipcia no termina en El Cairo. Otras de las ciudades que pueden visitarse es Luxor. Con un pasado muy rico en arquitectura e historia, no puede dejar de resaltarse los templos de Luxor y Karnak, sitios realmente formidables y testimonio de toda la grandeza de la civilización egipcia. Conocida también como Dyeb por los egipcios antiguos, y como Apolinopolis Magna por los griegos y romanos, la ciudad de Edfu es otro de los distritos a los que vale la pena aventurarse. Allí puede visitarse un antiquísimo templo, del año 237 a.C., uno de de los mejores conservados de todo el país.

Argentina

El glaciar Perito Moreno es una mole congelada de 30 kilómetros de largo. El tango nació en barrios portuarios como La Boca. Abajo, el teatro Colón es el mayor emblema cultural y Puerto Madero, el barrio más joven de la ciudad.

Glaciar Perito MorenoDebido a sus múltiples propuestas, Argentina se volvió un país muy tentador para el turismo internacional. Tanto por la calidad y el precio de sus servicios, como por su fascinante geografía –que incluye selvas, desiertos, cataratas, llanuras y cumbres con nieves eternas–, el país se convirtió en un destino muy conveniente. La primera escala suele ser Buenos Aires, una de las capitales más fascinantes del continente. Elegante y descontracturada, posee un espíritu cosmopolita y una fisonomía europea. Puerto Madero, Palermo y Recoleta son los barrios más glamorosos, y dueños de una intensa oferta cultural. Los amantes de la buena vida, el diseño y la alta cocina los recorren para disfrutar de su sofisticado espíritu urbano.

Puente de la Mujar bridgeEn sus calles se encuentran las típicas parrillas –donde ofrecen las exquisitas carnes y delicados vinos locales–, hasta restaurantes de comida italiana, francesa, finlandesa, peruana y vietnamita. En cambio, otros barrios como La Boca y San Telmo, que cobijaron a los inmigrantes y trabajadores portuarios, se mueven al ritmo del tango, la apasionada música cuyos mayores referentes son Carlos Gardel y Astor Piazzolla. Su sugestiva actividad nocturna es tan amplia como el apasionante circuito cultural de la ciudad. El principal emblema artístico es el Teatro Colón, una joya arquitectónica admirada por su acústica y finos ornamentos. Por su parte, la peatonal Florida y los diferentes malls son recorridos por quienes buscan, a precios muy accesibles, artículos de cuero, indumentaria deportiva y elegantes accesorios, además de libros, CD’s y DVD’s, que difícilmente hallará en otros sitios.

ARGENTINA MARADONA ON TVLejos del mundanal ruido citadino, la Patagonia se muestra solitaria e enigmática. A poco más de dos horas de vuelo, en la provincia de Santa Cruz yace una de las maravillas naturales más afamadas del mundo: el Glaciar Perito Moreno es un auténtico río de 30 kilómetros de longitud cuyas aguas congeladas avanzan continuamente sobre el lago Argentino, lo que provoca el desprendimiento de gigantescos bloques de hielo de su imponente frente de 5 kilómetros de ancho y 60 metros de altura. Esas caídas producen un sonido comparable al de violentos truenos, que maravilla a quienes conocen por primera vez el glaciar. Además de contemplarlo desde los miradores, en el pequeño pero pintoresco pueblo llamado El Calafate –poseedor de una hotelería de primer nivel– pueden contratarse excursiones para realizar trekking sobre los hielos del glaciar o navegar en confortables veleros a pocos metros de la mole helada.

República Dominicana / Jamaica

El imponente acuario es uno de los atractivos de Santo Domingo. Las solitarias playas de Bavaro y Altos de Chavón, recreación de una ciudadela medieval, son excursiones que se pueden realizar por las afueras de Punta Cana, principal destino dominicano.

Jamaica, la isla de las fantasías. En Kingston se encuentra el museo dedicado a Bob Marley, padre del reggae. En las playas de Negril se aprecian los mejores atardeceres. Es habitual que las personas se refresquen en sus cristalinas aguas sin traje de baño.

Bavaro beachEntre los cientos de islotes que componen las Antillas sobresale la isla de Santo Domingo, donde se encuentra República Dominicana, cuya capital fue declarada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad. El barrio colonial de Santo Domingo, compuesto por templos, palacios y casonas, es dueño de una belleza superlativa. Los principales hoteles se encuentran en esa zona y el Malecón, pintoresca avenida frente al Caribe. Sin embargo, la mayor parte de los turistas arriban para disfrutar de sus 1.500 kilómetros de playas de arenas finas y aguas azuladas. La más famosa es Punta Cana, lujosa localidad ubicada en la Costa del Coco, ribera de paradisíaca belleza. Destacada en el mundo entero por su magnífica infraestructura turística y la amplia oferta de establecimientos All Inclusive, sus celestes aguas y las playas pobladas sólo por cocoteros componen una postal irresistible.

Acuario Santo DomingoDurante el día, además de ganar un bronceado envidiable, se puede recorrer el litoral en velero o a caballo. Por la noche, bares y discotecas invitan a prolongar las románticas veladas después de cenar en restaurantes gourmet. Sin tener la fama de su vecina, Puerto Plata, fundado en 1502, es uno de los puntos turísticos más importantes del país. Además de tener un imponente malecón de 6 kilómetros conserva –magníficamente– antiguas construcciones españolas en medio de un escenario idílico. Una de ellas es la fortaleza de San Felipe, cuya misión era defender la isla de invasores y corsarios. Otra isla que se destaca dentro del archipiélago antillano es Jamaica, la tercera en tamaño. Es imposible pensar en ese país sin sentir el llamado de la música de Bob Marley en nuestra mente.

JamaicaLos recorridos suelen empezar en Kingston, la capital, que está divida por su animado casco histórico, y New Kingston, donde se encuentran las atracciones turísticas y el museo dedicado al singular músico. Una opción atractiva es visitar el poblado de Negril, que asiló a los hippies en los años ’70, y actualmente mantiene ciertos aires salvajes e informales. La desnudez es común en sus playas, donde se aprecian espectaculares puestas del sol. Por la noche, la diversión está asegurada: en cada bar tocan excelentes bandas de reggae. Luego, al realizar apasionadas caminatas por las playas, puede descubrirse la luz del faro que señala, todavía, las rocas a los barcos. Al amanecer, los pájaros llenan el firmamento de colores y sonidos exóticos.

México

México tiene múltiples facetas. La península de Yucatán posee deliciosas playas y asombrosos vestigios arqueológicos. En la soleada costa del océano Pacífico, se encuentran Los Cabos y Puerto Vallarta, balnearios ideales para practicar pesca y buceo.

PUERTO VALLARTAEl país azteca es una verdadera maravilla en cuanto a su oferta turística y arqueológica. Posee 25 sitios declarados Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO, liderando el ranking latinoamericano. Un ejemplo es la península de Yucatán, que posee cuatro lugares galardonados por Naciones Unidas. A 300 kilómetros de Cancún se encuentra Mérida, conocida como la Ciudad Blanca. Fundada sobre las ruinas de la ciudadela maya de T’ho, que significa “cara al infinito”, se destaca por pintorescos edificios coloniales hechos de cal y canto. La mejor forma de admirar su arquitectura es caminar por el Paseo Montejo, donde se encuentran numerosos hoteles y restaurantes.

Mujer MexicanaA 120 kilómetros, yace la enigmática ciudad maya de Chichén Itzá. Sus construcciones despiertan muchos interrogantes aún no resueltos. Tal vez la más misteriosa es la Pirámide de Kukulcán, diseñada para producir un asombroso juego de sombras y luces que recrean la silueta de la Serpiente Emplumada durante el equinoccio. Los antiguos pueblos podían vivir gracias a los cenotes (espejos de agua interconectados de forma subterránea), donde ahora se practica natación y buceo. Sobre el océano Pacífico, la península de Baja California también conjuga sitios salvaguardados por UNESCO y una moderna infraestructura. Su mejor ejemplo es Los Cabos, un exclusivo balneario que cuenta con gran cantidad de resorts y complejos hoteleros ubicados frente a las aguas del Mar de Cortés, en las que habitan unas 650 especies de peces y mariscos.
Los CabosJacques Cousteau lo llamó El Acuario del Mundo. Además de practicar buceo y kayak, muchos llegan sólo para obtener el marlin, rey de esta agua, o avistar ballenas grises. Un campo de golf de 27 hoyos diseñado por Jack Nicklaus y sofisticados spa completan su oferta. También frente al Pacífico se encuentra Puerto Vallarta, un antiguo poblado colonial que combina las comodidades de la modernidad con las tradiciones mexicanas. En 1963, cuando arribaron Ava Gardner y Richard Burton para filmar La noche de la iguana era todavía un pueblo habitado sólo por pescadores. Tras el éxito del film, se convirtió en un destino insuperable para todos aquellos que disfrutan de largas jornadas en playas de arenas finas y las actividades náuticas como el buceo, el jetski y el windsurf. Debido a su oleaje seguro se realizan excursiones en divertidos cruceros y de pesca, especialmente, para obtener el pez vela y el atún. Tan cercano y tan distinto, México seduce por sus múltiples rostros.

Montreal, Canadá

Canadá, con acento francés. Montreal se distingue por sus paseos de compra y sus bellas construcciones religiosas. Sus calles tienen un fuerte aspecto parisino. El río San Lorenzo, frontera con EE.UU., permite practicar canotaje y otras actividades náuticas.

PANORAMIQUE-HRDebido a su ambiente multicultural y alma francesa –posee la cuarta población francófona del mundo–, Montreal puede considerarse una ciudad inigualable, que supo mantener el crecimiento económico sin olvidar el bienestar urbano y cuidar su arquitectura. Apaciblemente pueden recorrerse las antiguas calles empedradas del Viejo Montreal hasta encontrar la Basílica Notre Dame –de estilo gótico y delicados ornamentos– y perderse por el Boulevard Saint Laurent, importante arteria comercial, y disfrutar de los restaurantes de parisiense fisonomía.

Vista MontrealPara tener la vista de la ciudad es necesario ascender al Mont Royal, montaña donde se levanta el Oratorio Saint-Joseph, que convoca a peregrinos de todo el mundo. Mientras tanto, otro mundo habita bajo tierra. Para hacer frente a las inclemencias del invierno, Montreal desarrolló una red subterránea de más de 30 kilómetros de galerías y pasillos que unen a los grandes almacenes, restaurantes, hoteles, museos, cines y teatros. Por esos túneles transitan 500.000 personas diariamente entre 2.000 comercios, instituciones y viviendas. Cabe destacar que sus ciudadanos realizan un auténtico culto a la vida urbana, que se aprecia en sus elegantes boutiques, locales nocturnos y los excelentes spa, que brindan tratamientos de relajación y belleza. Sin embargo, esta gran metrópoli no olvida mantener sus espacios verdes en excelente estado.

EGLISE-HRUn ejemplo es el Dorchester Square, un bonito parque donde los ciudadanos se reúnen a realizar actividades aeróbicas. Asimismo, a la vera del río San Lorenzo, que une el Atlántico con los Grandes Lagos, se encuentra el Mont-Tremblant Activity Centre, donde se rentan botes y se realiza esquí acuático. Como posee “la mayor cantidad de estudiantes universitarios de toda América del Norte”, Montreal tiene una vocación cultural y artística muy marcada. Cada año se realizan más de 70 festivales dedicados a las diferentes ramas del arte y la creatividad. Entre ellos se destaca el Festival Internacional de Jazz de Montreal. Además, la ciudad posee un complejo de salas llamado Place des arts, donde se encuentra la sede del imponente Museo de Arte Contemporáneo, la Orquesta Sinfónica y Opera de Montreal, y de la compañía nacional de baile Les Grands Ballets Canadiens.

 


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