GUSTAVO SANTAOLALLA: LOS LATINOS SOMOS MAS QUE CONGAS Y MARACAS

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MUSICO Y PRODUCTOR, LA REVISTA TIME LO INCLUYO EN AGOSTO DE 2005 ENTRE LOS 25 HISPANOS MAS INFLUYENTES EN AMERICA. EN SU ESTUDIO SE MACERO EL ACTUAL EXITO DE JUANES, Y DE MUCHAS BANDAS MEXICANAS, DESDE CAFE TACUBA HASTA MOLOTOV. COMPUSO LA MUSICA DE VARIOS FILMS (AMORES PERROS; 21 GRAMOS; DIARIOS DE MOTOCICLETA Y NORTH COUNTRY) Y YA SE LLEVO OCHO PREMIOS GRAMMY A SU CASA DE LOS ANGELES. ESTE ARGENTINO, DE 53 AÑOS, QUE EN LA DECADA DEL 60 ERA UN ROCKERO IMAGINATIVO Y DIFERENTE CON SU BANDA ARCO IRIS, RECIBIO A ALMA MAGAZINE PARA HABLAR DE COMO ENTIENDE SU DISTINCION COMO EMPRESARIO MUSICAL HISPANO.

Texto: Silvia Maestrutti Fotos: AP y Archivo Alma

SANTAOLALLAGRABANDO

Gustavo Santaolalla es considerado el gurú del rock en español. El reniega de ese título.

Lo que menos me siento es un empresario”, dice el músico y productor Gustavo Santaolalla mientras lee el calificativo que la revista Time le puso cuando lo eligió, en su edición de agosto de 2005, uno de “Los 25 hispanos más influyentes en América”, compartiendo cartel con actrices como Jennifer López y Salma Hayek, políticos como el alcalde de Los Angeles Antonio Villaraigosa y hasta diseñadores como Narciso Rodríguez. Y cuando una de las revistas más prestigiosas e influyentes de este país dice “América”, los hispanos que vivimos aquí sabemos que la referencia alude a Estados Unidos y no a todo el continente americano. “Cuando tengo que llenar formularios y me piden la nacionalidad pongo American, pero en realidad lo que quiero expresar usando esa palabra es que soy americano desde Alaska a Ushuaia”, reflexiona. Nació en Argentina hace 53 años y vive en Los Angeles desde 1978. Santaolalla aplicó por la ciudadanía de Estados Unidos hace una década –“por cuestiones burocráticas”, admite–, por la época en que fundó su sello discográfico, Surco, desde el que produjo y grabó a talentosos músicos latinoamericanos, como el colombiano Juanes, exitosa tarea que lo ha convertido en poco menos que “el gurú del rock en español”, otro rótulo que Santaolalla discute, por supuesto. “Preferiría que los medios no me reduzcan a un personaje”, se defiende.

“UNA GRAN DIFERENCIA DE LOS HISPANOS CON RESPECTO A LOS AFROAMERICANOS ES QUE NOSOTROS TENEMOS CONEXION CON NUESTRA RAZA Y ELLOS NO. ELLOS HAN DESARROLLADO UNA CULTURA IMPRESIONANTE, PERO NO TIENEN CONTACTO CON AFRICA. EN CAMBIO CUALQUIER PERSONA DE GUATEMALA LE MANDA PLATA A SU MAMA, Y CUALQUIERA SABE CUAL ES EL HIT EN MEXICO. Y ESO NO HAY QUE PERDERLO”.

SANTAOLALLAJULIETLEWIS

Junto a Juliette Lewis en una entrega de premios en California.

AM: Dices que no te sientes del todo un “nuevo empresario”, como te llamó Time. ¿Cómo te ves entonces? G.S.: Me veo como un artista que utiliza distintos foros para expresar su creatividad. Y cuando estoy haciendo “negocios”, lo hago desde una perspectiva artística. Además de Lennon, Los Beatles y Bob Dylan, otra gran inspiración para mí ha sido Andy Warhol. Aprendí de él que puedo juntar cosas que tienen que ver con la sociedad de consumo y el arte. Lennon decía que su “Give peace a chance” era una campaña publicitaria. AM: En Argentina eras un músico respetado, ¿qué te llevó a radicarte en Los Angeles? G.S.: Cuando me vine, en aquel momento espantoso en 1978 (plena dictadura militar), para mí ya no daba para más. Había empezado como músico de chico y quería seguir creciendo. Quería irme. Con el tiempo me di cuenta de que existe otro mapa del mundo, existe un mapa físico y geográfico, pero existe también una Argentina de la dispersión. Gente que mantiene contacto con su país y mantiene una actividad cultural y económica con su país, y es una especie de expansión virtual argentina. Yo tengo la doble ciudadanía y sigo sintiéndome profundamente argentino y latinoamericano. Y también le debo mucho  a este lugar y quiero mucho a los Estados Unidos, pero no el país que vemos desde Latinoamérica, sino el otro Estados Unidos, el de Bukowski y Coltrane, el de los Red Hot Chili Peppers y Miles Davis. AM: ¿Cómo fueron tus primeros años como inmigrante? G.S.: Fueron muy difíciles. Los primeros ocho años al menos la pasé muy mal, aunque volví a la Argentina a producir junto a León Gieco De Ushuaia a La Quiaca (un viaje musical por la geografía argentina y sus folkloristas olvidados) y Pensar en Nada. Fueron épocas duras. Hasta que un día tuve una crisis y decidí que tenía que empezar a desarrollar un esquema de protección para que mi creatividad se pudiera mantener intacta y no me aplastaran al niño de adentro. Tuve que aprender a negociar con las multinacionales.

DE ARCO IRIS A JUANES

Gustavo Santaolalla inscribió su nombre en varios proyectos del rock argentino que hicieron historia. En el caso del grupo Arco Iris, a principios de los políticamente convulsionados años ’70, el acierto luego refrendado por músicos de generaciones posteriores, fue mezclar con un criterio estético y musical, las raíces folklóricas con las influencias del rock anglo. El exilio en Estados Unidos en los años en que Argentina era gobernada por militares dio lugar al nacimiento de una nueva personalidad pública. Desde Los Angeles, Santaolalla comenzó a aplicar su experiencia en grupos que representaban a la nueva ola del pop rock mexicano, como Café Tacuba en el final de los ’80, como ejemplo más ilustre de una época en la que casi todas las bandas existentes en México pasaban por sus estudios. El nivel de sus producciones lo convirtió en un referente ineludible para el mundo pop rock en español de los Estados Unidos. Creó su propio sello Surco como parte de un acuerdo con Universal Music, y lanzó dos de sus artistas más exitosos, Juanes y el cuarteto mexicano de hip-hop-rock Molotov. El cantante colombiano, que venía de publicar cinco discos con una banda sin mucha resonancia continental, como Ekhymosis, encontró en Santaolalla el socio ideal. Y en cada uno de sus tres discos como solista logró superar las expectativas artísticas y, sobre todo, las comerciales, con ventas millonarias en cada caso. La figura de Santaolalla en Estados Unidos ha crecido a la par de la de Juanes. En los últimos años ha compuesto música  para películas alternativas pero exitosas como Amores Perros; 21 Gramos; Diarios de Motocicleta y North Country. Y también se ha dedicado a experimentaciones varias con el tango. Primero lanzando su propia visión de cómo debe sonar la fusión de tango y música electrónica que está tan de moda, a través del combo Bajofondo Tango Club, un seleccionado de productores rioplatenses. Más recientemente, Gustavo Santaolalla buscó y grabó a los sobrevivientes de una histórica generación de tangueros argentinos en vías de extinción, trabajo retratado en el disco Café de los Maestros. Ganador de ocho premios Grammy, uno de ellos anglo, en 2005 recibió su tercera nominación consecutiva a Productor del Año por la academia que otorga el Grammy Latino.

COMPOSITORSANATAOLALLAAM: ¿Te “americanizaste” con el tiempo? G.S.: No, para nada. Conozco otros profesionales argentinos a los que sí les ha pasado. Entiendo que yo estoy en una situación privilegiada, por mi trabajo con la música latina alternativa paso mucho tiempo en Latinoamérica. Es una situación bien diferente de lo que le pasa a un Andy García, metido todo el tiempo en el mundo de Hollywood, todo el tiempo hablando con anglosajones. Muchos hispanos de los mencionados en la nota de Time casi no hablan español. Pero creo que es importante hacer el esfuerzo porque la remuneración puede ser enorme y muy importante para nuestra cultura. Si nos pusieron en esa nota como hispanos es porque tenemos una raíz común. AM: Jorge Ramos, el periodista mexicano de Univisión que también está en la lista de los 25 hispanos influyentes, dice que a veces siente que no es de aquí ni es de allá. ¿Compartes esa sensación? G.S.: Me pasó cuando algunos periodistas en Argentina dijeron que las grabaciones que hice con tangueros históricos, Café de los Maestros, que reúne a las más grandes personalidades del tango que están vivas, era una especie de Buena Vista Social Club. Me dolió la comparación, yo no soy un gringo que va a Buenos Aires y junta a varios tangueros, yo lo veía a mi padre afeitarse y cantar tango todas las mañanas cuando era chiquito. Y además, ya había hecho algo similar al Buena Vista, pero antes,  rescatando el sonido tradicional folklórico argentino en De Ushuaia a La Quiaca. AM: ¿En qué cambia tu vida el haber sido nombrado un hispano influyente en Estados Unidos? G.S.: No va a cambiar mi vida. Pero espero que con esto, mi influencia sirva para que la gente conozca más cómo es la realidad hispana y la de los latinoamericanos en este país. Una gran diferencia que tenemos los hispanos con respecto a los afroamericanos es que tenemos conexión con nuestra raza, y ellos no. Ellos han desarrollado una cultura impresionante, pero no tienen contacto con Africa. En cambio cualquier persona de Guatemala le manda plata a su mamá y cualquiera sabe cuál es el hit en México. Y eso no hay que perderlo. La hispanidad ha pasado por distintos momentos, el peor fue cuando se cometió un mini suicidio cultural y se perdió el idioma. Aquí está lleno de Peter Garcías y George Fernández que no hablan una palabra de español porque sus padres querían que se hicieran americanos.

“LA HISPANIDAD EN LOS ESTADOS UNIDOS HA PASADO POR DISTINTOS MOMENTOS, EL PEOR FUE CUANDO SE COMETIO UN MINI SUICIDIO CULTURAL Y SE PERDIO EL IDIOMA. AQUI ESTA LLENO DE PETER GARCIAS Y GEORGE FERNANDEZ QUE NO HABLAN UNA PALABRA DE ESPAÑOL PORQUE SUS PADRES QUERIAN QUE SE HICIERAN AMERICANOS”.

GUSTAVOSANTAOLALLACONCIERTO

De Arco Iris a Surco, su exitoso sello discográfico. Santaolalla combina arte y negocios.

AM: ¿Tu defensa del español se extiende también a los artistas latinos que produces, o crees que deberían intentar en algún momento el crossover? G.S.: Siempre estuve en contra del crossover. salvo que se dé de una manera natural, orgánica, como fue el caso de Shakira o de Ricky Martin. En Molotov, por ejemplo, el baterista es norteamericano, y es lógico que canten en español, en inglés y hasta en spanglish. Pero Juanes se ha resistido todo el tiempo a cantar en inglés y le va muy bien. No creo que sea necesario cantar en inglés para triunfar en el mercado norteamericano. En cuanto a la vida cotidiana, he tratado de que mis tres hijos sean bilingües. Para mí eso es fundamental, no podría tener un hijo acá y que me hablara nada más que en inglés. AM: ¿Y cuál crees que es la mejor manera de defender las raíces? G.S.: Me parece importantísimo que no se pierda el idioma español. También creo que hay una necesidad de que nos mantengamos en contacto con los lugares de donde venimos, con la cultura de uno, que es tan rica. Y con la historia de nuestros países. Me gustaría que hubiera más latinos concientizados de lo que es la política internacional de Estados Unidos y de cómo afecta a la política de hispanoamérica. Notas como la de Time abren un foro que hay que aprovechar para decir que los latinos no somos solo mano de obra barata, los latinos somos más que sombreros, congas y maracas Tenemos que luchar contra ese estereotipo tan fuerte. Alejandro González Iñarritu y Walter Salles (los directores mexicano y brasileño de Amores Perros y Diarios de Motocicleta) también son latinos. Ojalá se valore el trabajo que hacemos de recuperar una visión alternativa de lo que es la cultura latina.


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