HENRI DE TOULOUSE-LAUTREC: ERAMOS TAN BOHEMIOS

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Los célebres carteles, grabados e ilustraciones de periódicos y revistas del legendario artista de la belle époque parisina, Henri de Toulouse-Lautrec, son los protagonistas de la exposición The Paris of Toulouse-Lautrec: Prints and Posters que el Museum of Modern Art (MoMA) de Nueva York presenta hasta el 1 de marzo de 2015. Esta muestra es la primera que la institución neoyorquina dedica exclusivamente al artista en 30 años. La exhibición consta de más de 100 ejemplares de sus obras más conocidas realizadas en la cúspide de su carrera.

Texto: Florencia Rolón / Fotos: Gentileza Museum of Modern Art (MoMA)

De Paris a NY

Su trabajo permite introducirnos en muchas facetas de la vida parisina, desde la política hasta el entretenimiento popular.

“La fascinación del MoMA por la obra de Toulouse-Lauctrec ha sido una constante, aunque hace más de 30 años que no se dedicaba una muestra al artista. En 1931, justo dos años luego de su fundación, el museo presentó Toulouse-Lautrec – Odilon Redon, exposición que reconoce a Toulouse-Lautrec como una figura fundamental en la historia y desarrollo del arte moderno. Desde esa época ha sido sujeto de varias importantes exposiciones en el museo, culminado en una icónica retrospectiva en 1985”, recalcó semanas atrás Glenn D. Lowry, director del Museum of Modern Art (MoMA).
Tres décadas después, The Paris of Toulouse-Lautrec: Prints and Posters sella otra vez esa fascinación que remarca Lowry como distintivo del vínculo entre el artista francés y la institución cultural de la Gran Manzana. Elaborada casi exclusivamente a partir de la colección del MoMA, la muestra permanecerá abierta hasta el 1 de marzo de 2015. Toulouse-Lautrec hizo a los lugares y artistas del París de finales del siglo XIX famosos gracias a sus carteles y grabados. Entonces, ésta es una ocasión ideal para conocer la belle époque parisina, vista a través de los ojos de un gran artista, explorando al mismo tiempo su relación con el tiempo y con su espacio de creación.

Ventana a la vida parisina
El arte siempre es una ventana desde donde espiar los vaivenes de una sociedad. Para el espectador, estos trabajos de Henri de Toulouse-Lautrec (1864-1901) expuestos en el MoMA son una puerta abierta al París de la época, a su sociedad y su cultura, así como a sus salones, sus icónicos café-concerts, sus cabarets y sus burdeles. A través de sus carteles, grabados o ilustraciones, Toulouse-Lautrec supo acercar el lenguaje de las vanguardias de finales del siglo XIX al gran público.
“En litografía, la piedra angular de su práctica, Toulouse-Lautrec demostró una experimentación intrépida y absoluta maestría, haciendo tanto posters para las calles de París, ediciones para las salas de los coleccionistas, como libros de artista e ilustraciones para revistas, periódicos, cartas de restaurantes, programas de teatro, libros y cuadernos de música”, expuso Lowry.
Organizada por temas, la exposición rastrea cinco ejes que erigen un retrato del París de Toulouse-Lautrec. Una sección está dedicada a los café-concerts y los salones de baile en la que se explora el crecimiento de la cultura nocturna de Francia a través de la representación de lugares famosos, incluyendo el célebre Moulin Rouge. La segunda se centra en las actrices, cantantes, bailarinas y performers que llenaban la imaginación del artista y le servían de musas, incluidas Yvette Guilbert, la aclamada bailarina Loie Fuller y su querida amiga Jane Avril. Así, se destacan las obras La Goulue (1894), Au Moulin Rouge (pintada entre 1892 y 1895), La Goulue et sa Soeur (1892), La Clownesse au Moulin Rouge (1897) y La Danse au Moulin Rouge (1897).
La obsesión de Toulouse-Lautrec por el universo femenino se hace evidente en los trabajos de su portafolio icónico llamado Elles, el cual plasma a prostitutas durante sus horas de descanso, en momentos tranquilos de introspección. Aquí, sobresalen Femme qui se lave, la toilette (1896) y Femme au tub (1896). El papel de Toulouse-Lautrec en la comunidad artística parisina se descubre en la sección dedicada a su círculo creativo, resaltando diseños de cuadernos para música popular que inundaban en aquella época los café-concerts de la ville lumière, programas para producciones teatrales avant-garde a los que había asistido y su contribución a revistas y publicaciones intelectuales. Los carteles de La Revue blanche (1895) y L’Aube (1896) son algunos ejemplos de ello.
La sección final exhibe los placeres de la capital, desde las carreras de caballos en Longchamp y los paseos en el Bois de Boulogne, hasta la nueva moda del patinaje en hielo y el eterno encanto de la cultura gastronómica parisina. En este apartado se incluye su obra Confetti (1894), uno de los pocos carteles que el artista creó para publicitar un producto de consumo.

Henri de TL

Toulouse-Lautrec hizo famosos a los lugares y artistas del París de finales del siglo XIX gracias a sus carteles y grabados.

París fue la ciudad de Toulouse-Lautrec, el lugar de su estudio, de sus impresores y editores, de sus amigos, de su amada vida nocturna, y de sus musas. El artista encontró inspiración en el carácter urbano de la gran capital, y pasó muchas horas dibujando en el Bois de Boulogne, el gran parque de la ciudad, donde miembros de todos los sectores de la sociedad iban a pasear, ya fuese a pie, a caballo, en bicicleta, o en transporte público. Su profesión le permitió ingresar en muchas facetas de la vida cotidiana parisina, desde la política a la cultura visual y al entretenimiento popular. Además, Toulouse-Lautrec creó un nexo cultural, conectó a artistas, autores, intelectuales y figuras de la sociedad de su tiempo, estableciendo un puente entre los burdeles y los salones de sociedad del momento.
Estos trabajos que componen The Paris of Toulouse-Lautrec: Prints and Posters abarcan la madurez de su estilo y son ejemplo de su rango como artista y evocan en forma brillante el entorno y la principal preocupación de Toulouse-Lautrec: el París de finales de siglo, con sus ambientes altos y bajos.

The Paris of Toulouse-Lautrec: Prints and Posters se exhibe hasta el 1 de marzo de 2015. MoMA, 11 W. 53 St., Nueva York.
www.moma.org


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