KRISTEN STEWART: SOY LO QUE SOY

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Teñida de rubio y con el cabello recogido, la nueva Kristen Stewart a veces es más noticia por sus amoríos –reconociendo en estos días su relación con la productora de cine Alicia Cargile–, que por su actualidad profesional. Pero, en verdad, en lo que va del año ya estrenó dos filmes –Café Society y Personal Shopper– y a mediados de octubre llega a la pantalla grande con Certain Women, un drama sobre tres mujeres abriéndose camino en una pequeña ciudad estadounidense. Sin embargo, todavía le cuesta quitarse de encima el peso del súper éxito de la saga Twilight. Encuentro con una diva del siglo XXI.

Texto: Fabián W. Waintal / Fotos: Romar Media

ALMA MAGAZINE: Después de haber protagonizado un súper éxito como Twilight, ¿usted necesitó analizar los siguientes pasos de su carrera?

Stewart es el rostro de la colección Paris in Rome 2015/16 Métiers d'Art de Chanel, con fotografías tomadas por Karl Lagerfeld.

Stewart es el rostro de la colección Paris in Rome 2015/16 Métiers d’Art de Chanel, con fotografías tomadas por Karl Lagerfeld.

KRISTEN STEWART: Honestamente, yo no “pinto” cada película que hago con la misma energía y la misma inversión. En realidad, Twilight fue una película que empezó como algo muy chico. Después se volvió algo tan grande que terminaron siendo cinco películas que obviamente tomaron mucho de mi tiempo, pero en términos de navegar mi carrera, no reacciono tanto en ese sentido. Una película no me empuja a la siguiente, a menos que sea algo liviano donde quiera disfrutar del tiempo. Por eso también hice un par de películas más pesadas o me sentí bien rodando con Woody Allen, pero nunca acepto un trabajo por lo que todos creen.

AM: ¿Pero nunca tuvo que rechazar ninguna otra película cuando estaba en medio del furor de Twilight?

K.S.: Bueno, tampoco estaba obligada a hacer la segunda. Como tuvo tanto éxito, enseguida tuvimos luz verde para hacer las otras. Todos aceptamos volver porque la habíamos pasado bien en la primera. Y después todo se volvió muy intenso. Por suerte, entre cada película también tuve la oportunidad de hacer otros proyectos como Welcome to the Rileys, The Runaways o On the Road, que eran un poco diferentes. Aunque siempre tuve la libertad de trabajar en el estilo de cine que yo quiero.

AM: ¿Qué hay de cierto que usted va a dirigir su propia película?

K.S.: Sí, por fin pude conseguir la financiación de mi primera película como directora y voy a empezar con la filmación en cualquier momento. Decidí que no iba a actuar en ninguna otra película hasta terminar con ésta. Empecé a trabajar en este mundo cuando tenía nueve años. Me encanta esta industria. Me encanta lo que las películas pueden hacer.

Herencia

FRANCE-CANNES-FILM-FESTIVAL-ENTERTAINMENTEn la ciudad de Los Ángeles, Kristen Jaymes Stewart nació el 9 de abril de 1990, en un mundo donde hasta los meseros de restaurantes son actores. Ella, en cambio, tuvo mejor suerte: con apenas ocho años la descubrió un representante que la vio en una obra de teatro de Navidad en la escuela; aunque también ayudó que el padre, John Stewart, fuese un importante productor de televisión y la madre, Jules Stewart, asimismo trabajase en el medio, como supervisora de guiones. Así fue como en sus inicios ella logró involucrarse en el universo televisivo, hasta que obtuvo el primer éxito en el cine como la jovencita hija de Jodie Foster en Panic Room (2002). Por el buen trabajo en aquel rol, la contrataron para interpretar a otra hija de famosos como Sharon Stone y Dennis Quaid en Cold Creek Manor (2003), aunque esta vez no se repitió el éxito en la taquilla.

Sin embargo, Sean Penn confío en ella para su debut como director en Into The Wild (2007). Al año siguiente, Kristen apenas era una joven con diecisiete años cuando aceptó el papel de una adolescente que se enamoraba de un vampiro, sin saber que se convertiría en la súper estrella de la franquicia Twilight. Manteniendo el estatus de gran celebridad, no tuvo problemas en ser parte del jurado de un caso real de prostitución al mismo tiempo que aceptó bajar su salario a 200 mil dólares para filmar On the Road (2012), porque también ganaba lo suficiente como el rostro de las firmas de moda Chanel y Balenciaga.

No obstante, tampoco tuvo problemas en mantener el primer lugar en las recaudaciones con Snow White and the Huntsman (2012), además de haber pasado por el Festival de Cannes dos años diferentes, con las producciones independientes On the Road y Clouds of Sils Maria (con la que ganó el Premio César). En el camino, también rechazó el rol de Mary Jane Watson en The Amazing Spider-Man 2, el personaje de Lois Lane en la versión de Superman Man of Steel y pudo haber sido la Mujer Maravilla en la última entrega de Batman v Superman: Dawn of Justice.

Como fiel reflejo de su fama, el día que realizamos la entrevista con Kristen, subimos nuestra foto a Twitter con el título “Entrevista con un vampiro” y en menos de 24 horas ya había recorrido el mundo con más de 100 retweets casi instantáneos. Es la mejor muestra de que todavía conserva a los más leales admiradores que adoptó con la saga Twilight.

En realidad, Kristen es bastante parecida a aquel rol de Bella que la hizo tan famosa. La timidez se le nota en la forma de hablar, mirando siempre hacia abajo, sin sonreír nunca, aprovechando los lentes de sol para evitar la mirada directa. Y es evidente que no le gusta llamar la atención. Pero es algo inevitable. Hace unos meses, ella misma abrió nada menos que el Festival de Cannes con Café Society de Woody Allen, la misma semana que también compitió con Personal Shopper –y si bien el filme fue abucheado por el público, terminó ganando el premio a mejor dirección–.

En Certain Women, Kristen comparte cartel con Laura Dern y Michelle Williams. Un auténtico sueño hecho realidad.

En Certain Women, Kristen comparte cartel con Laura Dern y Michelle Williams. Un auténtico sueño hecho realidad.

AM: ¿Qué tan importante resulta para una actriz haber estrenado nada menos que dos películas en el último Festival de Cannes?

K.S.: No lo sé bien porque el Festival de Cannes tiene la tendencia de emocionarme mucho. Supongo que es por todo el prestigio que posee, por todas las buenas razones que lo sostienen. No se siente lo que se ve. Es una celebración genuina del cine. Y es épico estar en Cannes, por todo el nivel que conlleva algo tan grande.

AM: Y en un festival así, ¿es difícil ver películas como una espectadora más?

K.S.: Sí, porque también suelo estar muy ocupada. En esta oportunidad, un par de amigos estrenaron sus películas en Cannes pero yo estaba trabajando en el momento de las premiers, y no las pude ver. Eso es lo único malo.

AM: ¿Implica un premio especial el hecho de haber tenido el honor de abrir el Festival de Cannes con la película de Woody Allen?

K.S.: No lo sé. Las otras veces que estuve sentí que no estaba al mismo nivel. Sin embargo, esta vez fue todo mucho más fácil. Y aunque ya lo conozco bien, tampoco sé cómo comportarme en ciertas situaciones sin quedar mal. Ahora bien, en esta ocasión, el evento superó mis expectativas por la genuina celebración. Supongo que también tuve mucha más confianza.

AM: ¿Quiere decir que no le molestaron para nada las malas reacciones de Cannes cuando estrenó Personal Shopper?

K.S.: Simplemente sentí que si alguien quería salir de lo normal, haciendo algo demasiado superficial o diciendo algo estúpido, no me iba a ofender en lo más mínimo. Al contrario, ellos son los que quedan mal, no yo, porque generalmente es lo opuesto. En un punto, me sentí genial, porque todos estábamos por las mismas razones. La gente mala se reconoce al instante como insignificante y superficial cuando quieren tirar abajo algo positivo.

“Una película no me empuja a la siguiente, a menos que sea algo liviano donde quiera disfrutar del tiempo.”

AM: En Los Angeles, ¿usted asiste a las salas de cine como una persona más?

K.S.: Vivo en Los Feliz, un vecindario bastante tranquilo de Los Angeles. Y hay un par de cines buenos cerca de casa.

AM: ¿Cuándo fue la última vez que fue al cine?

K.S.: Fui a ver The Jungle Book.

AM: ¿La escena donde aparece King Louie no le recuerda a Apocalypse Now?

Semanas atrás, la actriz habló por primera vez de su novia. Aseguró que está muy enamorada y que no le agobia admitirlo.

Semanas atrás, la actriz habló por primera vez de su novia. Aseguró que está muy enamorada y que no le agobia admitirlo.

K.S.: Sí, pero todos los directores lo hacen. Le garantizo que el director Jon Favreau, si estuviese sentado con nosotros, nos diría que robó esa escena de Apocalypse Now. Lo admitiría sin ningún problema.

AM: Woody Allen, en persona, me dijo que él roba también de los mejores…

K.S.: Es que te “inspiran”. Esa es la belleza del cine. Así es como se filma una película: por algo que viste antes.

AM: ¿A quién le hubiera gustado conocer de la mejor época de Hollywood en los años 30?

K.S.: Katharine Hepburn.

AM: ¿Alguna vez se acercó para conocer a alguien que admira, de la misma forma que se le arriman hoy sus fans?

K.S.: No me identifico con mis admiradores que quieren conocerme. Ni siquiera quiero existir cerca de la gente que idolatro. No quiero afectarlos en lo más mínimo. Quiero que sigan siendo como me los imagino, no quiero que afecten mis ideales. Para ser honesta, crecí obsesionada con una banda de indie rock que se llama Rilo Kiley y su cantante, Jenny Lewis, me apasionó siempre. Un par de años atrás, yo había ido a un concierto de ella y todos mis amigos insistían en que fuera al camarín, para saludarla. Y no quise…

AM: ¿Por qué?

K.S.: Es algo que tendría que analizarlo con un psicoanalista. (Risas) No lo sé. Pero al final terminé haciendo un video musical con ella. No pude con mi genio. La canción no tiene desperdicio. Se llama Just One Of The Guys. En el clip participaron también Anne Hathaway y Brie Larson.

AM: ¿Y cambió su percepción después de conocerla personalmente?

K.S.: La amo, pero ahora el sentimiento es totalmente diferente. Me sigue encantando su música, aunque ya está humanizada y a veces no te gusta algo así.

AM: ¿Cuál fue el lugar más extraño del mundo donde le sorprendió que la gente le reconociera?

K.S.: Botsuana, eso fue muy bizarro. Fue demasiado. Estaba en unas vacaciones ridículas que me consiguió el estudio de cine. Y nunca imaginé que había tantos fans de Twilight en Botsuana.

AM: ¿Y qué tal resultó la experiencia de trabajar con alguien como Woody Allen?

K.S.: Es como cuando escuchas una canción sin conocerla, pero puedes reconocer quién la canta. Básicamente, él es un artista que te resulta familiar con sus películas. Tiene eso de particular.

AM: ¿Lo disfrutó al menos?

K.S.: Sí, trabajar con él lo disfruté. Mi forma de trabajar es muy impulsiva y espontánea. Y nunca antes había tenido que salir de mi personalidad natural, aunque tuve que dejarlo todo a un lado desde el momento que empezamos con el rodaje.

“Siempre tuve la libertad de trabajar en el estilo de cine que yo quiero.”

AM: ¿En qué momento se sintió lo suficientemente cómoda para evitar la presión de filmar una película de Woody Allen?

K.S.: En el momento en que entendí al personaje fue todo mucho más natural, me sentí más cómoda con esa versión de mi personalidad. Al principio, iba a aprender la letra exactamente como figuraba en el guion. Y aunque él no ensaya nunca previamente, yo sentí que tenía que ir preparada. Y, en ese sentido, soy muy mala, no funciono para nada. Por suerte, apenas empezamos el rodaje, comencé a entender ese tono tan familiar propio de Woody y creo que la película salió bastante bien.

AM: ¿Cómo fue que la eligieron?

K.S.: Woody habrá visto en mí algo que yo nunca vi. El momento en que recibes la primera llamada, es el mejor sentimiento del mundo. Es por lo que sigo haciendo todo esto. Es la mejor relación que puedo tener con un director, cuando me muestran algo que yo no sabía de mí. Y también pasé por una prueba de audición donde tuve que demostrar que valía la pena formar parte del elenco.

AM: Y luego de haber filmado una película de fantasmas como Personal Shopper, ¿cree que hay algo del otro lado de la realidad?

K.S.: Sin entrar en el plano religioso, porque soy bastante agnóstica, no lo sé. Soy muy sensible con las energías. Realmente creo que me controla algo que tampoco puedo definir y por lo que tampoco puedo tomar ninguna responsabilidad. Es algo que me hace sentir que no estamos solos. Personal Shopper es una historia de fantasmas, seguro, pero el aspecto sobrenatural te hace cuestionar si no tenemos percepciones diferentes o que todo sea blanco y negro. Y vivir en esa zona gris permite que la gente se acerque también.

AM: ¿Cree en fantasmas?

K.S.: ¿Si creo en fantasmas? No lo sé, supongo que creo en algo que no puedo definir con una respuesta.

AM: El miedo que vive su personaje es bastante convincente. ¿Cómo lo logró?

K.S.: Simplemente imaginé que estaba recibiendo realmente esos mensajes de terror. Es muy difícil reaccionar con algo así y tampoco quiero manipular mis ideas con nadie, pero cada día del rodaje me sorprendió el pánico que me daba esta película. Cuando leí el guión, pensé que estaba drogada; pensé que era un sueño existencial, sin pretender sonar demasiado pretenciosa con esto.

“Woody Allen habrá visto en mí algo que yo nunca vi.”

Kristen Stewart 2016 AM: ¿Y tampoco tuvo miedo de las escenas que exigían a su sexualidad?

K.S.: No es algo que me dio miedo. Yo estoy dispuesta a todo. Realmente aprecio todos los aspectos del cine. Y la única forma de mostrar a alguien que no puede conectar los puntos suspensivos, es mostrar las versiones extremas de una persona. En este caso, quise revelar la versión más presente, pensadora y desnuda que podía exponer de mí.

AM: En el último Festival de Cine de Sundance, usted estrenó Certain Women, y habló claro sobre la situación de las mujeres en Hollywood…

K.S.: La única forma de cambiar algo es hablando sobre ello y tomando decisiones para impulsar a las mujeres hacia una situación de poder. Aunque, cuanto más hablas, más te alejas de ti misma. No debería celebrar “lo bien que lo han hecho las mujeres en Sundance”, tendría que haber hablado del filme y punto.

AM: Usted transmite la imagen de mujer fuerte. ¿Es así?

K.S.: Me preocupa que la impresión que se tenga de mí sea errónea. A veces es una especie de cómic que se ha vendido. Es una historia falsa que ha sido avivada por una industria que está obsesionada con el dinero. Lo mejor que puede hacer cualquier actor es evitar que te encasillen, lo bueno es sorprender. Y la única forma de lograrlo es realmente desnudarte por completo y revelarte como persona.


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