LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE LA CONSERVACIÓN: CUMBRE MUNDIAL SOBRE LA NATURALEZA

0

El Congreso Mundial de la Naturaleza o los “juegos olímpicos” de la conservación se celebró en Hawái entre el 1 y el 10 de septiembre con una misión: desarrollar un plan lo suficientemente ambicioso para salvar el planeta. Uno de los objetivos del encuentro fue la pregunta: ¿en qué medida seguirán formando parte de esta historia, sociedades saludables, prósperas y seguras? Entre los asuntos clave que se debatieron se destacan el tráfico de vida silvestre, la protección de los océanos, las soluciones basadas en la naturaleza para mitigar y adaptarse al recalentamiento planetario y la inversión privada en la conservación.

Texto: Guy Dinmore / Fotos: Gentileza Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN)

El lema del encuentro de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza fue: “Planeta en la encrucijada”.

El lema del encuentro de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza fue: “Planeta en la encrucijada”.

El mayor congreso mundial dedicado a la conservación de la naturaleza dejó como corolario voces de alarma y remarcó que el planeta se encuentra en un “punto de inflexión”, aunque tampoco faltaron expresiones de esperanza ante la posibilidad de que representantes de gobiernos, sociedad civil y grandes empresarios aprendan a trabajar juntos. El Congreso Mundial de la Naturaleza, organizado por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) en el estado estadounidense de Hawái, reunió a lo largo de diez días de septiembre a unos 9.500 participantes de 192 países y comunidades.

“Las ambiciones para esta conferencia son muy altas. Es la mayor reunión ambiental”, resaltó tras la ceremonia de apertura la directora general de la UICN, Inger Andersen. Y algo de eso hubo si nos dejamos llevar por la serie de propuestas y debates que se deslizaron en el encuentro. La UICN consideró al congreso como “el foro de decisiones más grande e inclusivo del mundo en materia ambiental”. Por lo pronto, la elección de Honolulú para el congreso no estuvo libre de controversia, pues los miembros de la UICN se mostraron consternados con el mensaje que deja la huella de carbono de los miles de delegados que debieron volar y recorrer vastas distancias para llegar hasta esta ciudad. Un pequeño grupo de manifestantes también aprovechó a reclamar que Estados Unidos removiera las bases militares de Hawái.

La UICN, con sede en Suiza y fundada en 1948 por el biólogo británico Julian Huxley, agrupa a sus miembros –entre los que hay gobiernos, organizaciones no gubernamentales, científicos y empresas– en un congreso que realiza cada cuatro años y donde las mociones y las resoluciones se someten al voto de todos. Las conclusiones de la UICN no tienen el peso de una ley internacional, aunque han terminado siendo la base de varias normas en diferentes países y organismos internacionales.

En esta ocasión, bajo el lema “Planeta en la encrucijada”, los oradores recordaron a los participantes que el principal objetivo era definir proposiciones y medidas concretas para implementar dos históricos acuerdos internacionales suscritos en 2015, los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París sobre cambio climático. El presidente de la UICN, Zhang Xinsheng, fijó el tono de la colaboración al elogiar al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, por ampliar el mayor santuario natural, que ahora tiene más de medio millón de millas cuadradas, en las aguas e islas del norte de este archipiélago de Hawái. “El presidente Obama puso la barra alta”, señaló Zhang, dirigente chino y ex funcionario de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

El congreso dejó como corolario voces de alarma y remarcó que el planeta se encuentra en un “punto de inflexión”.

Su declaración siguió al discurso dado por Obama en la reunión de la Conferencia de Líderes de las Islas del Pacífico, en Honolulú el miércoles 31 de agosto, lo que generó expectativas de que pronto China y Estados Unidos anunciarán que se integran formalmente al Acuerdo de París. Algo que sucedió días más tarde, ya en la cumbre del G-20 que se llevó a cabo en la ciudad de Hangzhou, China, donde ambas naciones –juntas son responsables del 40% de las emisiones de carbono del mundo– ratificaron el pacto histórico alcanzado en diciembre, en el que los países estipularon reducir las emisiones lo suficiente como para que el aumento medio global en temperaturas no sobrepase 2C (36F) y proseguir los esfuerzos para limitar a 1,5C (27F).

Aprovechando que la sede el congreso era Hawái, conocido por su gran biodiversidad, pero también como la “capital de la extinción”, por el gran número de especies desaparecidas o en vías de desaparición –en especial en materia de plantas: se extinguieron 38 especies endémicas, con otras cuatro consideradas como “extintas en estado silvestre”, es decir que solo existen gracias a su cultivo–, también se hizo énfasis, mediante canciones y danzas tradicionales, en la importancia de viejas prácticas y del conocimiento indígena.

Grandes ovaciones, grandes planteos

Como siempre, los gobiernos y los empresarios buscaron proteger sus estrechos intereses de los grupos ambientalistas de presión.

Como siempre, los gobiernos y los empresarios buscaron proteger sus estrechos intereses de los grupos ambientalistas de presión.

El presidente de Palau, Tommy Remengesau, recibió una gran ovación por sus políticas ambientales pioneras, mediante las cuales demostró que las pequeñas naciones insulares son capaces de marcar una diferencia. El mandatario asimismo elogió a Obama, quien se reunió con científicos en las islas Midway, con motivo de la ampliación del monumento nacional marino Papahanaumokuakea, el mayor santuario con más de 582 mil millas cuadradas de tierra y mar en el entorno de las islas de Sotavento.

El ex presidente de Estados Unidos, George W. Bush (2001-2009), creó la reserva hace diez años y Obama cuadriplicó su extensión en la última semana de agosto, a pesar de que la armada de Estados Unidos seguirá realizando ejercicios en sus aguas. “Eso asienta su legado como líder del océano”, destacó Remengesau, antes de convocar a Estados Unidos a seguir el ejemplo de Palau, en el Pacífico occidental, y convertir el 80% de su zona económica exclusiva marítima en aguas protegidas.

Tras observar que a pesar de la vasta extensión de Papahanaumokuakea, solo el 2% de las aguas del mundo han sido declarados santuarios marinos, Remengesau advirtió que Palau impulsaría una moción en el congreso para elevar la proporción al 30%. Por su parte, Erik Solheim, director ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), señaló que la humanidad destruye su único hogar, aunque destacó los avances logrados: Brasil redujo de forma drástica el grado de deforestación, mientras Costa Rica duplicó su cobertura vegetal.

Además, el funcionario noruego ponderó a la compañía francesa Total por abandonar sus intenciones de buscar petróleo en el océano Ártico, así como a las trasnacionales Kelloggs, Unilever y Nestlé por “guiar a los dirigentes políticos” en políticas ambientales. China, añadió Solheim, avanza rápidamente hacia inversiones “verdes”, mientras en Alemania, algunos días, toda la energía producida procede de fuentes renovables. En cuanto a la ampliación de la reserva decretada por Obama, Solheim solo expresó: “¡Cuánto extrañaremos al presidente cuando abandone el cargo!”.

La secretaria del Interior de Estados Unidos, Sally Jewell, subrayó que el ejemplo de Papahanaumokuakea puede replicarse mediante iniciativas similares en territorios indígenas de la parte continental de este país: “El mundo debe pasar de medidas generosas al azar a una conservación estratégica”, antes de mencionar que hay investigaciones que muestran que cada dos minutos desaparece “un terreno de fútbol” de áreas naturales en Estados Unidos. A su vez, ella y otros oradores recalcaron la necesidad de que este congreso propusiese medidas adicionales para atender lo que Jewell llamó “flagelo” del tráfico de fauna silvestre: “Estados Unidos forma parte del problema y debe ser parte de la solución”.

El senador hawaiano Brian Schatz llamó a los científicos que trabajan en las comisiones especiales de la UICN a ayudar a frenar la devastación causada por un hongo misterioso en el dosel arbóreo de la variedad metrosideros polymorpha, ‘ohi’a. Poco más de 12.700 hectáreas se vieron afectadas, lo que le valió el nombre a la enfermedad de “rápida muerte de ‘ohi’a”. Especialistas de Hawái están haciendo frente “a la lucha de sus vidas profesionales. Cada comunidad libra sus propias batallas”, observó Schatz.

Las prioridades

Este excepcional parlamento mundial aprueba resoluciones y recomendaciones sobre importantes temas de conservación.

Este excepcional parlamento mundial aprueba resoluciones y recomendaciones sobre importantes temas de conservación.

Al finalizar los diez días de sesión, los 1.300 miembros de la UICN definieron lo que consideran que será prioritario conservar en los próximos cuatro años en el mundo. Entre las 85 mociones aprobadas están la de combatir el tráfico ilegal de especies amenazadas, promover soluciones basadas en la naturaleza para responder al cambio climático y tomar en cuenta la conservación de la biodiversidad al desarrollar energías renovables.

La pesca no sustentable fue objeto de otra decisión que destaca la amenaza inminente de extinción de la vaquita marina (clasificada en peligro crítico) en México. Además, se determinaron acciones para el avance de la conservación de la vida oceánica en alta mar, la mitigación de los impactos causados a la biodiversidad por la expansión de los cultivos de aceite de palma, la protección de los bosques primarios y el cierre de los mercados nacionales a la venta de marfil para proteger a las especies de elefantes.

Por otro lado, en una decisión histórica, la UICN decidió crear una nueva categoría de membresía para las organizaciones de los pueblos indígenas. “Los pueblos indígenas son custodios esenciales de la biodiversidad del planeta. Al darles esta posibilidad crucial de ser oídos en el escenario internacional, hemos hecho de nuestra Unión una organización más fuerte, más inclusiva y más democrática”, sostuvo Inger Andersen, directora general de la UICN.

Traducción: Verónica Firme


Compartir.

Dejar un Comentario