Plodvid: La capital europea de la cultura

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Desde hace siglos Plodvid ha sido una encrucijada de varias culturas. Esta ciudad búlgara es la segunda más poblada por detrás de la capital del país, Sofia, y se enorgullece de ser de las más antiguas del mundo. Con sus seis colinas, Plovidv es una pintoresca urbe con numerosos parques, jardines, museos, monumentos arqueológicos y dueña de una gran riqueza cultural. Un lugar de ensueño para cualquier visitante.

Texto: Ulises Parigi / Fotos: Hristo Rilski / Plamen Petrov / Jristo Dvoretzka / Asen Kolev / Elisaveta Vazov

Bulgaria es, tal vez, el más inescrutable de todos los países de Europa a pesar de haber desempeñado un rol significativo en la historia del continente. Su ubicación geográfica es un punto de encuentro natural entre el este y el oeste, el norte y el sur, y esta pequeña nación que cuenta con menos de ocho millones de habitantes supo ser sitio de cruce de diferentes civilizaciones, lenguas y culturas. Con 341.041 habitantes, Plovdiv es la segunda ciudad más poblada de todo el país, sólo después de la capital, Sofía. Es una de esas urbes que, a pesar de su tamaño, resultan acogedoras. A ello contribuyen sus casitas coloridas, el pavimento adoquinado y los mercados de artesanía. En los últimos tiempos el número de turistas extranjeros que la han visitado ha aumentado en más del 30%; y se calcula que 600 mil visitantes la pisaron en 2014. No por nada la ciudad logró quedarse con el título de Capital Europea de la Cultura para 2019.

Estacionada en el Alto Valle de Tracia, en ambas orillas del río Maritsa y al pie de los montes Ródope, la historia de Plovdiv se remonta a unos 6 mil años atrás, por lo que es una población con mucha historia, donde pasaron tracios, macedonios y romanos, quienes dejaron su impronta, visible en varios restos antiguos que hay por allí. Fue durante las décadas de 1970 y 1980 cuando el gobierno comenzó a destapar con sumo cuidado estas gemas enterradas. Los numerosos hallazgos arqueológicos no sólo recuerdan el pasado glorioso, sino que se han combinado perfectamente con la arquitectura moderna. Con el mismo esmero, varios edificios abandonados han sido reconstruidos y revestidos como museos, hoteles o restaurantes.

Ciudad Vieja. Se encuentra entre los tres cerros y fue la localización original de la ciudad. Todo el patrimonio que nos ha dejado el pasado se concentra en esta zona, muy conocida por sus estrechas calles de piedra, en su mayoría peatonales. Allí se agrupan varios edificios históricos que datan de los siglos XVIII y XIX, que le dan un particular aire museístico. También hay un sector donde se atesoran hermosas casas restauradas, muchas de las cuales aún están habitadas. Algunos ejemplos son la Casa de Zlatyu Boyadzhiev, con obras del pintor; la galería Georgi Bozhilov-Slony, en la que se exponen obras de pintores búlgaros modernistas. Otras casas que nadie debe perderse son la Casa Nedkovich –que sobresale por su ostentoso interior–, la Casa Georgiadi, la Casa Georgi Mavridi y la Casa Hidliyan. Uno de los símbolos más significativos y legendarios de esta parte de la ciudad es el Anfiteatro Antiguo, construido en el siglo II a. C y descubierto en 1972. Gracias a su buen estado de conservación, el viajero puede disfrutar de unas increíbles vistas tanto sobre el anfiteatro como sobre la ciudad. Estaba muy bien decorado y podía acomodar hasta siete mil espectadores. En la actualidad brinda diferentes espectáculos en las calurosas noches de verano.

Nightly_Ancient_Roman_theatre,_Plovdiv,_Bulgaria_6Estadio Romano. Está ubicado bajo la Plaza Dzhumaya, en la calle principal del centro de la urbe y fuera del casco antiguo. Construido en el siglo II, este magnífico espacio permite a los visitantes descubrir elementos de la valiosa historia de la ciudad. Otro elemento importante de esta época es el Antiguo Foro. Se halla en la Plaza Central y data del siglo I. Siendo el complejo más grande de Bulgaria, alberga importantes ruinas de calles de piedra, bases de edificios y columnas, una biblioteca, un Odeón, y más sorpresas.

Dzhumaya. Plovdiv cuenta con una gran cantidad de templos y edificios religiosos de interés. Las iglesias de San Constantino y Santa Helena, la de Santa Marina y la de Santa Nedelya, la de Santa Petka y la de la Santa Madre de Dios, son todas ellas ejemplos del estilo arquitectónico ortodoxo. A su vez, se preservan dos mezquitas alzadas en el período de dominación otomana; una de ellas, Dzhumaya, es la más antigua de Europa. Tiene nueve cúpulas, de arquitectura otomana temprana con rasgos bizantinos y un alminar muy característico, con decoración romboidal. Otra mezquita que sigue en pie es Imaret, situada cerca del río. Fue edificada en 1445 y se destaca por su decorado minarete y su elegante jardín.

Museo Etnográfico. Es el museo más popular de la ciudad. Se ubica en una bella casa erigida en 1847 y que perteneció a un antiguo comerciante. El edificio es un ejemplo del barroco de mediados del siglo XIX en Bulgaria: construido en madera, está profusamente adornado con motivos florales tanto en el exterior como en su interior. Posee una gran colección de objetos como herramientas agrícolas, telas, muebles, instrumentos musicales y fotografías, entre otros.

Monasterio de BachkovoMonasterio de Bachkovo. Se localiza a 29 kilómetros de Plovdiv, a los pies de los montes Ródope. Lo fundaron los hermanos Gregory y Abasius Bakuriani, de origen bizantino, en 1083. Las ampliaciones posteriores han convertido al monasterio ortodoxo en un lugar extraordinario compuesto de varios edificios. La primera iglesia que el viajero se topa al cruzar la entrada es la Sveta Bogoroditsa; justo enfrente se localiza la Sveti Nikola en cuyo interior se puede contemplar un precioso fresco que representa el juicio final.

Galería estatal de Bellas Artes. Exhibe una colección de pintura búlgara de los siglos XIX y XX en un excelso edificio neoclásico utilizado antiguamente como escuela. Luce las obras de artistas paradigmáticos del arte nacional como Ivan Markvichka, Ivan Angelov, Vladimir Dimitrov-Maistora y Zlatyu Boyadzhiev. La segunda planta está consagrada al arte contemporáneo.

Fortaleza de Asenova. Es la atracción turística más visitada de los alrededores de Plovdiv. Los tracios fueron los primeros en cimentar aquí una defensa, en el siglo V a. C. Actualmente se conservan los restos de esta fortaleza y de las posteriores, que las levantaron los romanos y los bizantinos respectivamente. En el recinto se alza también la iglesia medieval de Santa María de Petrich cuya torre servía de campanario y torre de vigilancia.

Vida deportiva. En Plovdiv, el deporte está muy presente. De hecho, se ha convertido en la primera localidad búlgara galardonada por ACES Europe al recibir el premio de Ciudad Europea del Deporte en 2014. Es imprescindible acercarse al canal de remo: de tamaño olímpico, ofrece excelentes oportunidades para navegar. Y en el costado del mismo se puede correr y montar en bicicleta.

2Gastronomía. La cocina búlgara es una mezcla de influencias griegas, turcas y balcánicas. El gusto por los productos frescos de la huerta, las ensaladas, el yogur, los quesos, los embutidos y las carnes –especialmente de cerdo–, están a la orden el día y son las señas de su identidad gastronómica. Es recomendable cenar en una mehana, la típica taberna búlgara. En pocos lugares se recibirá un trato tan amable como en estas acogedoras tascas. En cuanto a los platos característicos, algunos de ellos son: el taratur (sopa fría de pepino), la ensalada shopska (es el entrante por excelencia de toda comida búlgara), la kavarma (estofado de carne con verduras), el queso sirene, la banitsa (suerte de panecillo, primordial en todo desayuno), el boza (bebida fermentada de bajo contenido alcohólico), la mekitsa (una torta) y la blakava (un pastel de nueces). En cuanto al vino, es uno de los productos estrella de Bulgaria. La tradición vitivinícola viene de lejos, puesto que tracios y griegos ya cultivaron la vid en estas tierras. Así pues, el país ofrece una buena ocasión a los amantes del vino. Los itinerarios incluyen visitas a bodegas, catas y, ante todo, poder degustar distintas marcas y denominaciones de origen búlgaras.


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