SCOOT MCNAIRY: DE TEXAS AL MUNDO

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A paso lento pero firme, el actor que protagoniza la serie Halt and Cath Fire –que este año irá por su tercera temporada– ha conseguido formar parte de las películas más exitosas de la última década. La actuación, la vida al aire libre y un matrimonio sólido definen el día a día de Scoot McNairy, un intérprete que llegó a la cima luego de trabajar incansablemente para lograrlo. Encuentro con un artista con los pies en la tierra.

Texto: Gonzalo Paz / Fotos: Damien Fausset / Shamir Herndon / Jim Fernow

Halt and Catch Fire recrea uno de los momentos más importantes de la historia reciente: el desarrollo de las computadoras.

Halt and Catch Fire recrea uno de los momentos más importantes de la historia reciente: el desarrollo de las computadoras.

Scoot McNairy, cuyo verdadero nombre es John –aunque nadie lo llame así desde que tiene memoria–, personifica al joven estadounidense que persiste en busca de su sueño, hasta que lo consigue. Nació en Dallas, en 1977, y de niño fue a las clases de teatro que su escuela le ofrecía como programa extracurricular. Enseguida la actuación dejó de ser sólo un pasatiempo y se convirtió en su interés principal. Entretanto comenzó a volverse adicto a mirar películas, sobre todo durante las vacaciones y fines de semana que pasaba junto a su familia en la casa de campo que tenían en la pequeña ciudad rural de Paris, también en el estado de Texas.

Una vez finalizada la secundaria, McNairy se mudó a Austin donde consiguió trabajar en Wrong Numbers (2001), una película que alcanzó a tener cierta resonancia a nivel local. Envalentonado por el éxtasis que le produjo la pantalla grande, Los Ángeles era el destino obligado para el joven texano. Allí fue a una escuela de cine para desarrollar su otro interés: la fotografía. Pero al cabo de un año Scoot decidió abandonar los estudios para realizar trabajos de carpintería y construir escenografías para los sets de filmación.

“Regresar a Dallas me trajo a la memoria muchas vivencias de mi infancia. Fue como volver en el tiempo.”

Vivir el día a día del cine y la televisión desde cerca le permitió conseguir pequeños papeles en comerciales: el propio McNairy afirmó que fueron más de 200 y de los más variados –desde Taco Bell hasta Chevy pasando por Bud Light. Con el norte bien claro y el universo conspirando a su favor, todo sucedió a la velocidad de la luz para el actor que actualmente está casado con Whitney Able, actriz y modelo, también de origen texano, con quien comparte el amor por la vida al aire libre. En 2003, Scoot fue parte de Wonderland, dirigida por James Cox y protagonizada por Val Kilmer; y para 2008 ya había hecho apariciones en las series Six Feet Under, Bones, How I Met Your Mother y My Name is Earl.

Luego de casarse en 2010, las cosas se pusieron cada vez mejor en la vida profesional de Scoot. Ese mismo año tuvo su protagónico en la producción británica de ciencia ficción Monsters, en 2012 compartió pantalla nada menos que con Brad Pitt en Killing Them Softly e interpretó a Joe Stafford en Argo, el filme dirigido y protagonizado por Ben Affleck que ganó el Oscar a mejor película. Allí, Scoot se lució en la difícil tarea de tener que recitar un monólogo en una lengua como el persa.

“Todavía estoy aprendiendo mucho, lo hago constantemente. Se trata de trabajar duro y no creerte que lo sabes todo.”

Su brillante participación en la serie Halt and Cath Fire ha terminado de cimentar todo su trabajo de hormiga en el cine.

Su brillante participación en la serie Halt and Cath Fire ha terminado de cimentar todo su trabajo de hormiga en el cine.

Apenas un año más tarde volvió a ser ladero de Brad Pitt en 12 Years a Slave y próximamente se lo verá en la superproducción Batman v Superman: Dawn of Justice. Pero el punto más alto de su carrera comenzó en 2014 cuando se convirtió en uno de los actores principales de Halt and Catch Fire, la serie que retrata los albores de la era informática a principios de los años 80 y tiene como productores ejecutivos al galardonado equipo creador de Breaking Bad.

“Gran parte de la historia de Halt… trata sobre un grupo de inadaptados que superan todas las expectativas para romper los esquemas, y la historia de la tercera temporada sin dudas se centrará en cómo este grupo puede seguir estirando los límites”, comentaron Christopher Cantwell y Christopher C. Rogers, cocreadores y guionistas de la serie, quienes serán ahora los encargados de dirigir el show para esta tercera temporada que contará con 10 episodios y se estrenará en los próximos meses en Estados Unidos y en el resto del mundo.

ALMA MIAMI: Usted es una persona totalmente diferente con la barba de Gordon Clark, su personaje en Halt and Catch Fire. ¿La barba es real?

SCOOT MCNAIRY: ¡Sí! Y me llevó alrededor de un mes hacerla crecer.

AM: En la serie, Gordon Clark es un ingeniero. ¿Cuánto sabía usted sobre la profesión antes de la serie?

S.M.: No mucho. No sabía mucho sobre las computadoras en general, pero la historia y el papel me ayudaron a saber más sobre el tema y a investigar un poco. Entrevisté a algunos ingenieros sólo para ver cuáles eran sus particularidades, para que yo pudiera construir mi personaje. Ellos me dieron algunas ideas sobre otros ingenieros con quienes trabajaron y cómo eran ellos. De este modo incorporé algunos elementos y los uní para traer a Gordon a la vida. Los guionistas son muy talentosos y eso se ve en los guiones que nos dieron. Cuando cuentas con buen material, todo lo que tienes que hacer es decir las líneas.

AM: ¿Necesitó hacer alguna investigación sobre la época para preparar su rol?

S.M.: Leí la biografía de Steve Jobs que escribió Walter Isaacson, me resultó increíble. Habla sobre aquellos tiempos y sobre cómo las cosas solían ser en términos de lo que usamos hoy. Es un libro muy bueno.

Sobre la esperada Batman v Superman…, McNairy dijo: “Si bien es una película de cómics, está muy conectada a la realidad”.

Sobre la esperada Batman v Superman…, McNairy dijo: “Si bien es una película de cómics, está muy conectada a la realidad”.

AM: Sorprende ver unas computadoras tan viejas pero en tan buen estado. ¿Son reales o de utilería?

S.M.: Aunque algunas de las partes no funcionen, son máquinas reales. Así como todas las cosas utilizadas para construir las computadoras en aquella época. Todo está tal cual como era fabricado.

AM: Volvamos a su personaje, Gordon Clark. Cuando lo conocimos por primera vez estaba borracho y saliendo de la cárcel. ¿Qué esperaba de la historia de su personaje cuando leyó el guión del primer episodio? ¿Gordon terminó por sorprenderlo?

S.M.: Absolutamente. Cada vez que recibo un nuevo episodio, se pone más y más excitante. A mí me gustaría verlo llegar a un punto donde encuentre una trama definitiva para su personaje.

AM: ¿Ha cambiado su percepción sobre Gordon desde el comienzo de la historia?

S.M.: Definitivamente mi percepción cambió mucho porque él también cambió mucho. Gordon sufrió demasiado durante el último año y atravesó momentos inesperados que inevitablemente le hicieron cambiar. Ahora tiene tiempo en sus manos, mucho tiempo. Experimentaremos con lo que Gordon pueda hacer con tanto tiempo y dinero en sus manos, algo que le dará muchas oportunidades. El quiere abrir sus alas, cumplir con sus emprendimientos y crear algo que lo ponga en el centro de la escena. Esta fue mi primera oportunidad de interpretar un personaje, dejarlo durante ocho meses y regresar a él. Fue muy interesante volver a ponerme en sus zapatos.

AM: Halt and Cath Fire transcurre en Dallas, Texas, la misma ciudad de la cual usted es originario. ¿Siente que eso le jugó a favor a la hora de sentirse cómodo con el entorno?

S.M.: Seguro. Regresar a Dallas me trajo a la memoria muchas vivencias de mi infancia. Fue como volver en el tiempo. Además, tengo dos hijos, entonces una parte de mí se siente durante la serie como se sentía mi padre.

AM: ¿Hubo algún lugar en particular que le trajo esos recuerdos?

S.M.: Sí, sobre todo la casa de Gordon. Hay muchas cosas allí que mis padres tenían y que tuvimos en nuestra casa cuando éramos niños. Desde la televisión hasta las frazadas, son cosas que recuerdo de mi casa. Todo eso te lleva al pasado en una ráfaga de segundos. Mientras filmábamos, me sentía como si fuera mi padre caminando conmigo y mi hermano alrededor de la casa. Porque la arquitectura, los muebles, los pequeños detalles, todo me hizo viajar en el tiempo.

AM: Si miramos hacia atrás, Monsters parece haber sido un punto de inflexión en su carrera. A partir de allí no paró de trabajar en películas y series importantes.

S.M.: Definitivamente. Aunque en ese momento no sabía qué iba a suceder. Sólo estábamos haciendo una película, sin tener idea en lo que se iba a convertir. Obviamente que todo era posible de la mano de Gareth Edwards, que es un verdadero genio cuya capacidad todavía no ha sido del todo valorada ni apreciada por la industria y el público. No tengo dudas de que va a ser uno de los mejores directores de nuestra generación. Me siento muy afortunado y bendecido de haber comenzado a andar mi propio camino con él siendo yo tan joven. Por eso, definir si fue el puntapié inicial de mi carrera o no, me resulta muy difícil. Todo fue más arduo y menos lineal de lo que parece. Se trata de seguir intentando, seguir audicionando y continuar buscando trabajos que sean importantes para mi carrera.

AM: Pero a partir de allí tuvo una seguidilla de dos o tres años en los que apareció prácticamente en cada película exitosa que se realizó…

Con un pasado en el mundo publicitario, hoy en día Scoot McNairy vive mitad del año en Los Ángeles y la otra en Texas.

Con un pasado en el mundo publicitario, hoy en día Scoot McNairy vive mitad del año en Los Ángeles y la otra en Texas.

S.M.: Sí, es cierto. Pero fue un proceso largo, se produjo un quiebre lento en un período de diez años. Hice muchas películas que se estrenaron recién dos años después, y eso hizo que yo no dimensione tanto las cosas en ese momento. Hubo un período de espera que fue clave en mi vida. La mayor parte de la gente con la que trabajé en ese momento no sabía que había trabajado en Monsters, y eso me ayudó a que no pierda el norte y me pudiese concentrar en películas que me hicieron crecer como actor. Todavía estoy aprendiendo mucho, lo hago constantemente. Se trata de estar bien predispuesto, trabajar duro y no creerte que lo sabes todo. No creo que se trate de un trabajo específico o un momento específico. Se trata de persistir en busca de tu sueño. No podría contar la cantidad de veces que me dijeron: “No”, “Sal de mi oficina”, “Ustedes es horrible” o “Debería dedicarse a otra cosa”.

AM: Todos los actores hablan sobre lo duro que es el período de filmación, las largas horas de trabajo y el poco tiempo para descansar. ¿Es comparable a la escena independiente en la que trabajó antes de convertirse en un actor de renombre?

S.M.: Sigue siendo un trabajo pesado. El mundo independiente también lo es, pero de un modo diferente. Allí la lucha es una lucha creativa para tratar de resolver, crear y obtener cosas cuando no tienes dinero disponible. Cuando tienes un estudio y una gran productora detrás, las complicaciones son otras. El tiempo se vuelve invaluable, debemos hacer todo rápido para ajustarnos al calendario.

AM: Es decir, usted pudo nutrirse de ambas realidades…

S.M.: Soy un afortunado en ese sentido. Pude aprender mucho en un mundo y en el otro. Y siempre mi objetivo es que cualquier situación me convierta en mejor actor y en mejor persona.

AM: A esta altura de su trayectoria, ¿cuál sería el proyecto de sus sueños, esa película que se muere por protagonizar?

“Soy de esas personas que no pueden quedarse quietas, por eso vivir en una granja me mantiene activo.”

S.M.: ¡La próxima! (Risas) Lo que quiero decir es que no sueñas con un rol específico. O si hay algún actor que tenga una respuesta a eso, me gustaría oírlo. Te dan un guión, lo lees y a partir de ahí comienza el sueño por interpretarlo. No podría decir: “Me gustaría interpretar a un drogadicto”, pero si lo que me ofrecen es una buena historia sobre un drogadicto, querría hacer de drogadicto para que la historia funcione. Hay muchas dinámicas y facetas que juegan al mismo tiempo cuando te ofrecen un papel.

AM: Desde que se casó, usted ha decidido vivir parte del año en California y otra parte en Texas. ¿Qué lo llevó a tomar esa decisión?

S.M.: Quería mudarme al campo para tener un lugar donde despejar mi mente y disfrutar de la naturaleza. A mi esposa también le gusta estar al aire libre, desayunar viendo grandes extensiones de verde, así que ambos estuvimos de acuerdo. Tenemos una pequeña granja con vacas, algunas cabras y un gallinero. Todavía no demanda trabajo de tiempo completo, y por eso me puedo ocupar cuando no tengo que filmar. Soy de esas personas que no pueden quedarse quietas, no me gusta tener tiempo ocioso, entonces la granja me mantiene activo. También puedo salir a cazar que es otro pasatiempo que tengo.

AM: En el pueblo donde se encuentra su granja viven apenas quince personas. ¿Alguna de ellas lo reconoció?

S.M.: No, para nada. Creo que a nadie le interesa realmente ese tipo de cosas.

AM: También vivió en Austin, donde se lleva a cabo el South by Southwest, el evento que transforma a toda la ciudad en un festival. ¿Le gustó volver a experimentarlo?

S.M.: Sí, me gustó mucho. Y me ayudó a dimensionar lo importante que es. Crecí escuchando música country y yendo a ver bandas en vivo. Disfruto de ir a lugares pequeños como el Continental Club. Allí, en 1997, vi a Vallejo, una banda de Austin que hace más de 15 años que sale de gira por todo el país y todavía la recuerdo cada vez que la escucho en la radio.

AM: ¿Qué música escucha actualmente?

S.M.: Copperhead Road, de Steve Earle, es uno de mis discos favoritos. Pero mis gustos musicales son muy amplios. Me gusta mezclar Johnny Cash con Radiohead cada tanto y hace años que soy fan de Wilco. Disfruto de diferentes músicas dependiendo de la parte del mundo en que me encuentre.


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