SERGIO PINO: CONSTRUYENDO EL FUTURO

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Sergio Pino es presidente y fundador de Century Homebuilders Group, una de las mayores constructoras hispanas del país. Opera negocios inmobiliarios diversificados que están fuertemente enfocados en la adquisición, desarrollo, construcción y gestión de comunidades residenciales y comerciales. En sus casi dos décadas de vida la compañía ha comprado, impulsado y negociado más de 15 mil hogares en los condados de Miami-Dade y Broward. Conversamos con Pino en sus oficinas del emprendimiento Midtown Doral.

Texto: Alex Gasquet / Fotos: Florencia Brandolini

Pino Midtown DoralALMA MIAMI: Usted ha sido banquero, es desarrollador inmobiliario y ha tomado parte en algunos importantes asuntos de la comunidad. Me gustaría conocer brevemente su origen, ¿cómo empezó todo?

SERGIO PINO: Mi familia y yo vinimos de Cuba en 1969. Recuerdo que mi padre me decía: “Nos vamos, pero regresamos pronto”; y todos los cubanos en aquellos tiempos pensábamos que era una cuestión de 2 ó 3 años. Tenía 12 años cuando llegué aquí. Empecé la escuela desde sexto grado hasta el high school. Si bien cursé unos años de college, nunca lo terminé; he regresado dos o tres veces allí pero por una razón u otra no he podido concluirlo. En 1977, inicié mi negocio, una compañía de materiales de plomería. Era muy joven y esa fue la razón fundamental por la que no finalicé el college. En ese instante tenía 20 años, la compañía la comencé con mi padre y nos fue muy bien, aunque siempre quise estar en el real estate. Entonces, a mediados de los años 80, empecé a hacer inversiones en ese campo: comprar tierras, desarrollarlas y vendérselas a otros desarrolladores. Sin embargo, en 1997 me propuse encarar el desarrollo completo, en vez de adquirir terrenos y hacerlo con otro desarrollador. Mi sueño era construir. Y tuvimos la oportunidad de comprar una compañía de construcción que en aquel momento estaba teniendo serios problemas. Cuatro años después pasamos a ser los desarrolladores número uno del condado Miami-Dade. Hemos construido cerca de 15 mil viviendas, y hoy tenemos a Midtown Doral como nuestro proyecto más importante. No sólo porque es el más grande, sino porque el concepto del proyecto tiene un componente comercial, de oficinas, un club house, un pequeño hotel, y todo en una de las áreas más fuertes, más pujantes y de mayor crecimiento en la actualidad.

AM: ¿En qué etapa se encuentra el proyecto?

S.P.: El proyecto ha sido muy exitoso. Estamos en la primera fase, que son 509 unidades de condominios y 72 mil pies cuadrados de tiendas comerciales. A la fecha, después de un año y medio, el 70% ya está vendido. Empezaremos a entregar unidades en septiembre próximo. La parte comercial ha ido muy bien, de hecho hay 3 ó 4 veces más de interés del espacio con que contamos en este momento.

AM: Ese 70% que está vendido, ¿en qué porcentaje lo han adquirido extranjeros y en qué porcentaje residentes?

S.P.: Se ha vendido como un 60% a extranjeros, aunque los compradores en un 80% son venezolanos. O sea, esta es un área que los venezolanos han elegido como la pequeña Venezuela; primero eran los colombianos, ahora son los venezolanos. Quieren vivir en este lugar, porque sus amistades y sus familiares viven aquí. Pero también tenemos mercado local. La ciudad del Doral es la de mayor empleo en todo el condado. Aquí hay 258 mil puestos de trabajo. Es una ciudad muy industrial, muy comercial, y de mucho crecimiento. Ahora mismo hay aproximadamente 53 mil personas que viven en esta ciudad, aunque se aguardan otras 35 mil en los próximos 5 años.

AM: ¿Esa cantidad que se espera es proveniente del exterior o en general de Estados Unidos?

S.P.: Básicamente, proveniente del exterior, y mayormente de Venezuela.

AM: Es decir, suponen que el éxodo venezolano se va a sostener por unos cuantos años.

S.P.: Definitivamente, creo que eso no para. A cualquier lugar que vamos de Venezuela a hacer una presentación de Midtown Doral, todo el mundo lo conoce. Y si les hablas de otra ciudad quizá no la conocen: ellos se han concentrado aquí y en Weston, pese a que en Weston no queda nada por construir. Nosotros estamos desarrollando otra comunidad en el Doral que se llama The Mansions At Doral, un proyecto de viviendas que van desde 1,5 millones a 3,2 millones de dólares.

AM: En cierta medida, eso es un valor récord para el Doral…

S.P.: Sí, lo es. Los precios en el Doral son más altos que en Kendall, por ejemplo.

AM: Hay analistas que proclaman que en las zonas costeras de Miami y en Miami Beach la propiedad ya está sobrevaluada. ¿Qué piensa usted?

S.P.: Sobrevaluada todavía no, pero observando la cantidad de oferta que existe en ese mercado, hay áreas que van a sufrir antes que otras.

AM: Usted se ha involucrado fuertemente con el rechazo hacia la remodelación del estadio de los Dolphins con financiamiento de los contribuyentes. ¿Por qué su participación en el tema?

S.P.: Creo que toda gran ciudad necesita tener un estadio de baseball, uno de football, otro de básquetbol y otro de vóleibol: todos los estadios del mundo, pero eso es un negocio privado. Toda mi vida he estado en contra de que el dinero de los contribuyentes se utilice para ese tipo de emprendimientos. Si uno va al estadio de los Dolphins, verá 35 mil o 40 mil asientos; son 40 mil personas las que asisten. Sin embargo, aquí viven más de 2 millones de personas, no hay razón por la cual el resto de la comunidad tenga que pagar por algo que no usa. Además, es un negocio; los Dolphins se vendieron por 40 millones de dólares hace 20 años. Hoy no lo puedes comprar por menos de 2 billones de dólares y ese es un negocio muy bueno para los dueños; entonces, ¿por qué ellos van a venir y pedirle a la comunidad que les dé dinero para hacer un estadio? Me alegró mucho que el dueño de los Dolphins –un señor que cuenta con todos los millones del mundo– finalmente decidiera fondearlo él mismo, es una buena actitud.

AM: Usted es republicano.

S.P.: Sí.

AM: ¿Por qué?

S.P.: Cuando llegué a Estados Unidos con mi familia, todos nos hicimos republicanos. Tal vez porque simpatizamos más con las personas que tienden a ser un poco más conservadoras. Por otro lado, en los años 80 comencé una amistad muy especial con Jeff Bush, cuando él todavía no era gobernador; en ese momento no era ni siquiera el hijo del vicepresidente, y eso me ató mucho más al Partido Republicano. No quiere decir que no he estado muchas veces de acuerdo con las decisiones de los demócratas.

AM: Es decir, es una especie de republicano racionalista.

S.P.: Sí, puede ser. No soy un republicano loco, Tea Party, ultraderecha; creo que soy muy moderado. Por eso en algunas cosas puedo estar de acuerdo con el pensamiento de los demócratas. Al fin del día lo bueno que tiene éste país es eso, ¿no?

AM: ¿Qué es lo que más le gusta de Miami?

S.P.: El clima: tenemos el mejor clima del mundo. Además, me gusta que nos estemos convirtiendo en la capital de los hispanos, pero dentro de Estados Unidos; o sea, en el país más seguro del mundo para cualquier cosa, sea inversión, leyes, todo. No obstante, lo que más me encanta es lo que hago día a día: construir viviendas; en mi opinión, es el mejor trabajo del mundo. No hay nada que me dé más satisfacción que entregarle una vivienda a una persona, que en muchos casos es su primera casa. Es decir, lo que le llamamos aquí el sueño americano.

AM: ¿Y qué es lo que no le agrada de Miami?

S.P.: No sabría decir. Pero estoy seguro de que no podría vivir en otro lugar del mundo que no fuera Miami. Llevo 46 años aquí, un lugar donde nos ha ido bien. Me encanta todo de Miami, las amistades que tengo: toda mi familia vive aquí. Además, adoro la cercanía que tenemos a todos los sitios en Latinoamérica, además de la cercanía con Cuba; esto es algo muy importante para nosotros los cubanos. Es que un día Cuba va a ser libre, y cuando eso suceda, va a ser la bomba económica más grande que va a haber en el estado de la Florida y Miami. Porque todo lo que haya que hacer en Cuba, va a pasar por Miami. Es que somos el puerto más cercano, y hay millones de cubanos aquí.

AM: ¿Qué opina del último acercamiento del gobierno estadounidense con Cuba y de la posibilidad de eliminar el bloqueo?

S.P.: No se va a eliminar el bloqueo, porque hay una oposición muy grande en contra de eso. Creo que los mismos Castros no quieren ni siquiera que se elimine el bloqueo porque es la excusa que les sigue permitiendo estar en el poder y hablar mal de Estados Unidos. Pienso que ninguna conversación con los hermanos Castro es seria. Lamentablemente se van a morir en el poder, no creo que vaya a haber cambios. El pueblo de Cuba no tiene las cosas que les hace falta, pero a los que están en el poder no les falta nada. Es muy lamentable que haya dos millones de cubanos fuera de Cuba por esta situación. Pero nada dura 100 años.

AM: ¿Dónde espera estar dentro de 5 años y haciendo qué?

S.P.: Aquí, haciendo lo mismo. Constantemente buscando propiedades nuevas, conceptos nuevos.


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