VENECIA: LAS GONDOLAS EN SU LABERINTO

0

El sueño de los antiguos venecianos perdura ante el paso del tiempo y la ira del mar. Siguen inquebrantables aquellos míticos pilotes sobre los que se construyó una ciudad mágica y deslumbrante. Tras una muralla de agua, Venecia supo convertirse en un puente cultural y comercial entre Oriente y Occidente. Hoy es un encantador laberinto de canales y palacios que protegen exquisitas obras de arte y majestuosos templos. Fascinante y romántica, atrajo a artistas, cineastas y escritores, además de inspirar a miles de románticos turistas que arriban a sus costas hechizados por el canto de los gondoleros.

Texto: Felipe Real / Fotos: AP / Cortesía Consulado de Italia

ITALY VENICE THEATER

El teatro Mailiban -data de 1677- es el mejor sitio para disfrutar de la obra de Vivaldi.

Pocas ciudades pueden jactarse de ser únicas e irrepetibles sin faltar a la verdad. Venecia integra la selecta lista de destinos turísticos que poseen un carisma propio e inigualable. Admirada desde sus orígenes, los viajeros de todos los tiempos caían absortos al vislumbrarla. Antiguamente, cuando los navegantes extranjeros se acercaban, creían que la ciudad flotaba sobre el mar por arte magia. Su magnificencia le valió muchos nombres: “la magnífica señora del Adriático”, “la Serenísima República” y “La reina del Renacimiento”. Pero ninguno quedó a la altura de su hermosura. La ciudad de Marco Polo y del seductor Casanova mantiene en sus callejuelas una atmósfera romántica, donde todavía pueden escucharse los ecos del violín de Vivaldi y las serenatas interpretadas por los gondoleros.

Fundación.

A partir del año 400 d. C., la península itálica sufre la invasión del pueblo bárbaro y vándalo. Ante el peligro, los pobladores del Véneto abandonaron la llanura, atravesaron el mar y construyeron sus casas sobre pilotes en un conjunto de pequeñas islas, inalcanzables para quienes no conocieran los secretos de la navegación. Más de 1.500 años después, esos viejos pilotes continúan firmes y ese humilde caserío se convirtió en una de las ciudades más fabulosas del mundo.

Corazón.

Plaza San Marcos

El agua invade la plaza San Marcos y la belleza se duplica.

siempre, el epicentro de la vida social, espiritual y política de Venecia fue la Piazza San Marcos, enmarcada por edificios de ensueño. Cuando Napoleón ingresó a la plaza se sorprendió y la definió como “el más bello salón de Europa”. Sólo basta cruzar las arcadas que dan ingreso a la plaza, oír los lejanos violines y ver a las palomas dibujando círculos en el aire, para comprender –inmediatamente– aquella frase del emperador francés. Hacia la derecha se extiende una sección denominada piazetta, donde yacen las columnas de San Teodoro –primer patrono veneciano– y San Marcos –representado por el león alado–, que dan hacia el animado amarradero de góndolas del Gran Canal.

Joyas religiosas.

La construcción de la Basílica de San Marcos se inició en el año 828 para proteger el cuerpo del evangelista Marcos, traído por los cruzados desde Alejandría, donde había predicado su fe. En sus cinco magníficas cúpulas y la recargada fachada –decorados con columnas y con mosaicos de oro del siglo XII– se percibe la influencia oriental, aunque más tarde se añadieron elementos góticos europeos. El templo luce diferentes materiales preciosos y diversos estilos estéticos, ya que una antigua ley obligaba a los mercaderes afortunados a financiar las refacciones y la adquisición de obras artísticas. Para los expertos, San Marcos es el mayor museo de arte bizantino latinizado.

Campanas y relojes.

Dentro del gran escenario de la Plaza San Marcos sobresale el Campanile, torre de 98 metros que permitía identificar a los barcos que rumbeaban hacia al puerto. Asimismo, la Torre del Reloj –hogar de la familia gobernante, los Dogo– se destaca por su sobrecargada fachada de arcos, ventanas y capiteles. Sus grandes campanas son ejecutadas por dos simpáticas estatuas de bronce negro, conocidas, popularmente, como los Moros.

Gran Canal.

Canales de Venecia

Los turistas pueden alojarse en antiguos edificios convertidos en confortables hoteles, o alquilar cómodos apartamentos con vista a los canales.

Con 4 kilómetros y un ancho que varía entre los 30 y 70 metros, el Canalazzo es la principal vía de transporte que dibuja una gran “S” dentro del casco urbano. A lo largo desembocan los rii –canales menores– y se elevan cerca de 200 palacios, construidos entre el siglo XII al XVIII. La ribera que alberga a la Plaza de San Marcos es la que supo pertenecer a las familias de buen linaje y mayor poder. Entre esas soberbias construcciones, se destaca la Ca’ d’Oro, palacio gótico del siglo XV con dorados ornamentos, donde se presenta la colección de cuadros del barón Giorgio Franchetti. Otro ejemplo del poderío de la nobleza local es la Ca’ Pesaro, cuya edificación demandó 58 años y finalizó en 1710. Actualmente alberga a la Galería de Arte Moderno, que exhibe obras de Klimt, Kandinsky, Klee, Matisse, y al Museo Oriental con una colección de 30.000 piezas de Japón y China. La mejor forma de surcar sus aguas es navegando en las clásicas góndolas, en modernas lanchas o con lujosos yates. Por pocos euros podrá viajar en vaporetto, barcos de transporte público.

Puentes.

La ciudad está unida por 800 puentes, de los cuales muchos son verdaderas obras de arte expuestas tanto a disposición de los transeúntes como de los navegantes. El más famoso (y fotografiado) es el Puente de los Suspiros. Antiguamente, los jóvenes llevaban a sus novias a bordo de las góndolas para admirar la agraciada construcción y así aumentar la sensibilidad de sus amadas. Según decían, quienes pasaban por abajo se amarían para siempre. Otra versión, algo más cruel, indica que su nombre se debe a los suspiros y lamentos que daban los prisioneros al transitarlo rumbo a la cárcel de Piombo. Igual de novelesco es el puente Delle Tette, atraídos por su tentadora historia. Su nombre hace referencia a los tiempos en los cuales los hombres interesados en encontrar amores pagos se acercaban para observar, desde las alturas, a las mujeres que mostraban sus pechos a la potencial clientela.

Carnaval.

ITALY VENICE CARNIVAL

Los carnavales y las regatas, dos postales famosas de Venecia.

Desde el siglo XI comenzó a festejarse el Carnaval como una sugestiva manera de celebrar el dominio de Venecia sobre el Mediterráneo. Sin embargo, su esplendor se desarrolló en el siglo XVIII, cuando aristócratas de toda Europa acudían en busca de diversión y placer. Los festejos se llevan a cabo durante febrero, hasta el miércoles de ceniza, e incluyen entretenidos desfiles y sobrios bailes de salón, donde los invitados acuden portando sus sofisticadas máscaras, una de las postales más divulgadas de la ciudad.

Notables.

Después del 1500, muchos artistas llegaron atraídos por la gran cantidad de comerciantes interesados en financiar y adquirir obras de arte. Entre los artistas que se dejaron seducir por la ciudad y sus mecenas se encuentran Tiziano y Tintoretto, pintores del Renacimiento. Sus huellas pueden rastrearse en templos, galerías y museos. Uno de los grandes “hijos de Venecia” es Antonio Lucio Vivaldi (1678- 1741), violinista del período barroco, cuyas composiciones marcaron la escena musical del momento. Desde principios del siglo XX, se impulsó la cinematografía, y su principal emblema fue la muestra de cine que se realiza cada agosto.

Cúpula blanca.

Pocos turistas caminan hasta la boca del Gran Canal para admirar la Iglesia de Santa Maria della Salute, erguida en 1630 como agradecimiento de los fieles hacia su madonna por terminar con una mortal epidemia. Bajo la enorme cavidad blanquecina, la nave interior alberga seis capillas trabajadas por los refinados orfebres y artesanos. Tras el altar se exhiben famosos cuadros de Tiziano: Caín y Abel, El sacrificio de Abraham e Isaac, David y Goliat. Desde las escalinatas del templo puede disfrutarse de una inigualable vista panorámica de la ciudad y del Gran Canal.

Murano.

Sólo basta subirse al vaporetto para navegar 16 kilómetros hasta la isla, famosa por su producción artesanal de vidrio y lámparas. En el trayecto podrá conocer otros solitarios islotes y la isla donde funciona il camposanto (cementerio). Debido a los pocos turistas y a su aire relajado, Murano es el lugar de descanso elegido por los venecianos. Allí se encuentra la Iglesia de Santa María y San Donato, conocida por sus mosaicos bizantinos del siglo XII y por albergar los huesos del supuesto dragón matado por Donato antes de ganar la santidad.

Cafés.

ITALY HISTORICAL REGATTA

En el extremo del Gran Canal se encuentra la iglesia Nuestra Señora de la Salud.

En la Plaza San Marco yacen dos bares de apasionada atmósfera. El Café Quadri, fundado en 1775, enfrenta a los clientes ante un difícil dilema: sentarse adentro para sentir que el decorado los transporta al pasado, o quedarse afuera para mirar la plaza y escuchar a la pequeña orquesta integrada por violín, chelo y piano. Muchos creen que bebieron el café más caro de su historia y otros, más optimistas, que participaron del concierto de música clásica más económico del mundo. Otra opción es caminar hasta la piazetta y sentarse a las mesas del Café Florian, favorito de Giacomo Casanova, Il seduttore. Lo mejor es pedir un capuchino, espolvoreado con chocolate rallado y cacao, para disfrutarlo mientras el sol cae y un mar de colores invade la ciudad. Allí descubrirá que el mítico seductor sabía elegir muy bien los lugares para sus citas.


Compartir.

Dejar un Comentario