WARREN BUFFET: EL ORACULO DE OMAHA

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Hijo de un corredor bursátil –que también fue congresista–, a los 11 años ya había realizado su primera inversión. Si bien destronó a Bill Gates y es el hombre más rico del mundo –su fortuna está estimada en 62 mil millones de dólares–, lleva un estilo de vida austero: maneja su propio auto, vive en la misma casa que compró hace 50 años y celebra los astronómicos dividendos que reparte su compañía con barbacoas en el patio o partidos de béisbol.

Texto: Claudi Pérez / Fotos: AP / AFP

BUFFET GATES

Warren Buffet y Bill Gates.

Cuando el oráculo habla, los mercados escuchan con atención. Warren Buffett, el oráculo de Omaha (Nebraska), es uno de los inversores más influyentes del mundo. Y el más rico entre los más ricos, con una fortuna estimada en 62 mil millones de dólares. A sus 78 años no ha perdido su toque mágico y convierte en oro casi todo lo que toca, incluso en épocas de turbulencias como ésta. ¿Algunas de sus cualidades, vivadas por el universo fi nanciero? Su vena profética, su ojo clínico para diseccionar los mercados y su facilidad para el análisis certero, entre otras cosas. Pero el gurú tiene otras ideas en la cabeza. “Una Coca-Cola bien fría” es lo único que quiere el hombre más rico del mundo momentos antes de la entrevista. Cuentan que Buffett (Omaha, Nebraska, 1930) irrumpió un día en su oficina de Berkshire Hathaway –el conglomerado desde el que controla sus participaciones en la propia Coca-Cola, American Express y 74 compañías más– y preguntó a sus 19 empleados cuántos impuestos pagaban. Nadie, ni el recepcionista, pagaba menos que él en proporción a sus ingresos. “La anécdota es auténtica”, concede. “Mis empleados pagan un 33% de su renta y yo, sin asesores ni planificación ni paraísos fiscales, limitándome a hacer lo que dicta el Congreso, el 17%”.

ALMA MAGAZINE: ¿Cree que los excesos de los últimos años, las ideas neocon que hay tras esas bajadas de impuestos para los ricos y la desregulación fi nanciera pueden ser una de las semillas de la crisis actual?

WARREN BUFFETT: Es cierto que durante la era de Bush ha habido una rebaja gradual de los impuestos que pagan las grandes fortunas, mientras que las clases medias pagan cada vez más. Y aprovecho cada ocasión que tengo para denunciarlo. En cuanto a la crisis, es evidente que después de lo que ha pasado tiene que haber más regulación. Hasta el Fondo Monetario Internacional es partidario de eso. Tal vez no a muy corto plazo, pero toda crisis provoca cambios regulatorios. No creo que sean profundos, pero sin lugar a dudas lo que ha sucedido con la banca y con los bancos de inversión estadounidenses llevará a una normativa financiera más estricta.

AM: ¿Qué ha fallado para que las hipotecas basura desaten esta tormenta? ¿Hay que achacar los errores a la banca o a la supervisión bancaria?

W.B.: Los bancos se han expuesto demasiado, han asumido demasiados riesgos. Así que el problema es evidentemente de los bancos. Son quienes tienen la culpa. No hay por qué echársela a nadie más.

AM: ¿Crisis o recesión?

W.B.: Creo que los auténticos problemas podían haber surgido en caso de dejar caer a Bear Stearns. La recesión es un término técnico que define el National Bureau of Economic Research (Oficina Nacional de Investigación Económica): dos trimestres de caída del PIB. No hemos llegado a eso, así que técnicamente no puede hablarse de recesión.

AM: Si le pregunta a quien se ha quedado sin trabajo…

W.B.: Para el que pierde el trabajo por supuesto que hay recesión. Pero para mi sorpresa, la tasa de desempleo no ha variado demasiado hasta el momento. Me sorprende que con todo lo que ha pasado en los mercados financieros, el inmobiliario y en otros sectores el paro no haya subido más. No me extrañaría que la tasa de desempleo aumentara en los próximos meses.

AM: ¿Eso significa que lo peor está por venir?

W.B.: Los pasos que han dado las autoridades y los supervisores han contenido la posibilidad de que surjan problemas de mayor calibre. No creo que la situación empeore en los mercados financieros. Las condiciones generales en el mundo de los negocios empeorarán, pero sólo durante un tiempo.

“Es evidente que después de lo que ha pasado tiene que haber más regulación. No creo que los cambios sean profundos, pero sin lugar a dudas lo que ha sucedido con la banca y con los bancos de inversión estadounidenses llevará a una normativa financiera más estricta.”

AM: ¿Va a haber más víctimas después de Bear Stearns?

W.B.: En marzo atravesamos el peor momento y en mi opinión la decisión de la Reserva Federal en el caso de Bear Stearns fue un gran paso adelante. Fue un momento decisivo para el sistema financiero. Una línea de arena para contener la crisis. Ese episodio ayudó a que el problema desapareciese, o al menos se moderase para otros bancos de inversión.

AM: ¿Los bancos centrales han hecho lo necesario con las bajadas de tipos y las inyecciones de liquidez?

W.B.: En general, sí.

AM: Pero la situación no acaba de normalizarse. ¿Cuándo se reanudará el crecimiento?

W.B.: Ni idea.

AM: ¿Y cuándo cree que se normalizarán los mercados?

W.B.: Una vez más, ni idea. Lo veremos en un plazo de seis meses a dos años. No sé lo que va a hacer la Bolsa en ese plazo. Pero yo pienso encontrar buenos negocios e invertir en ellos.

AM: ¿Es optimista?

W.B.: Sí. La economía estadounidense saldrá adelante. No creo que las empresas estadounidenses vayan a ir mejor el próximo año o en los dos próximos años, pero eso no cambia mi opinión sobre el panorama empresarial.

AM: ¿Ve la crisis como una oportunidad para sacar tajada?

W.B.: Si hubiera estallado el caos –afortunadamente eso no ha sucedido–, no habríamos tenido la oportunidad de seguir creciendo. Pero cuando los mercados se muestran caóticos es una ventaja para nosotros. Podemos sacarle partido a eso.

AM: Hace 10 años decidió no invertir en las puntocom y a pesar de las críticas, acertó de pleno. ¿Dónde hay que buscar la próxima burbuja?

W.B.: No lo sé. Eso sólo se sabe cuando pasa…

AM: Pero hay problemas graves, muy especialmente aquí.

W.B.: Tenemos una enorme burbuja en el sector inmobiliario. No en todo el país, pero en estados como California, Arizona o Florida sí tenemos una burbuja de verdad. Y la tenemos porque muchas de esas viviendas se financiaron al 95% o incluso al 100% por bancos que en muchos casos ni siquiera sabían lo que estaban comprando. Combinadas con la crisis financiera, las repercusiones de todo eso van a ser muy dolorosas.

LOS PODERES DEL ORACULO

Berkshire Hathaway era en 1965 una empresa textil en crisis. Buffett tomó el mando de la sociedad por unos 22 millones de dólares y la convirtió en un holding inversor con una fuerte presencia en el sector asegurador. Participa en 76 sociedades y su valor en Bolsa supera los 190 mil millones de dólares (rentabilidad a prueba de crash). Buffett presume de batir a la Bolsa y a todos los índices, con una rentabilidad media anual para los accionistas superior al 20%. Berkshire emplea a 19 trabajadores. Entre las empresas en la que participa el holding de Buffett están American Express, Wells Fargo, Procter & Gamble, Kraft, Johnson & Johnson o Wal-Mart. Pero sobre todo Coca-Cola, de la que es primer accionista y gran consumidor. A su vez, Buffett superó a Bill Gates en la lista de ricos de Forbes en febrero último. Con una fortuna estimada en 62 mil millones de dólares, hace unos años hizo la mayor donación de la historia: 30 mil millones de dólares a una fundación: la de la familia Gates.

AM: Hace muy poco ha estado en Europa en busca de nuevos negocios por primera vez en mucho tiempo. ¿Qué está buscando?

W.B.: La razón por la que estuve en Europa es porque tengo la impresión de que allí no me conocen y quiero que lo hagan, quiero que se acuerden de mí cuando los empresarios piensen en vender su negocio, como sucede aquí. Mi nombre… Hay gente que ha emprendido negocios con mucho éxito en España y en otros países, pero no creo que me tengan en mente a la hora de vender. Y hay que cambiar eso.

 AM: ¿Por qué la vieja Europa y no economías emergentes como China o India, que crecen a toda velocidad?

W.B.: Queremos comprar grandes empresas que ganen al menos 50 millones de euros brutos (antes de impuestos), y hay más de ésas en Europa que en otras partes del mundo. Hay muchos negocios que marchan muy bien en toda Europa, muchos más de los que se encuentran en los nuevos mercados. La mejor manera de pescar es encontrar un estanque en el que haya muchos peces. Y éste es el estanque que hemos elegido.

AM: ¿En qué tipo de empresas está pensando?

W.B.: Mi modo de ver los negocios es buscar cosas que entienda perfectamente, de las que pueda sacar beneficios en un plazo de hasta 20 o 25 años, así que busco empresas que tengan una ventaja competitiva fuerte, que tengan una gestión que yo admire y en la que confíe y claro, que pueda comprar a un precio razonable.

AM: ¿Las empresas inmobiliarias podrían estar en su radar?

W.B.: Podría ser. Pero no pienso en sectores. Cuando el teléfono suena y te dicen “Tengo una empresa que vender”, lo único que me importa es que sea un negocio que yo comprenda y que tenga futuro. No busco empresas que tengan grandes problemas. Ese no es mi juego. Persigo negocios que tengan éxito y cuya gestión pueda hacer que continúen creciendo en el futuro.

AM: Se reunió con varios empresarios europeos, ¿vio diferencias con los de otros países?

W.B.: Todo el mundo es diferente en todas partes, incluso dentro de un mismo país. Los empresarios suelen ser individuos que sienten una gran pasión por su negocio; eso ocurre aquí, en Europa y en todas partes. Son gente excepcional, que trabaja a una escala extraordinaria y que tiene una visión muy clara de lo que quiere construir. Y gente así se encuentra en todos los países.

AM: ¿No notó diferencias con los empresarios de Estados Unidos?

W.B.: No demasiadas. En todos ellos puede detectarse el mismo impulso básico. Es mucho más amor por el negocio que amor por el dinero. Por lo general, las grandes empresas las construyen personas que en primer lugar aman su negocio y que por el camino ganan dinero, pero el dinero no les impulsa tanto como las ganas de triunfar con su empresa.

EL METODO BUFFETT

1. Compró su primera acción a los 11 años y se lamenta de haber empezado… ¡demasiado tarde!

2. Compró una pequeña granja a los 14 años con sus ahorros provenientes de repartir periódicos.

3. Todavía vive en la misma pequeña casa de 3 cuartos en Omaha que compró luego de casarse hace 50 años. El dice que tiene todo lo que necesita. Su casa no tiene ningún muro o reja.

4. Maneja su propio automóvil a todos lados y no se pasea con chofer o guardaespaldas.

5. Nunca viaja en jet privado, a pesar de ser el dueño de la compañía de jets privados más grande del mundo.

6. Les escribe sólo una carta cada año a los CEOs de sus compañías, dándoles las metas para el siguiente período. Nunca convoca a reuniones o los llama regularmente. Les ha dado dos reglas a sus CEOs. Regla número 1: No perder nada del dinero de sus accionistas. Regla número 2: No olvidar la regla número 1.

7. No socializa con la gente de la alta sociedad. Su pasatiempo cuando llega a casa es prepararse palomitas y ver televisión.

8. Bill Gates lo conoció apenas hace 6 años. Bill Gates pensó que no tenía nada en común con Warren Buffett. Por esto, programó la reunión para que durara únicamente media hora. Pero cuando Gates lo conoció, el encuentro duró diez horas y Bill Gates se volvió un devoto de Warren Buffett.

9. No anda con teléfono celular ni tiene una PC en su escritorio.

10. Su consejo para la gente joven: Aléjese de las tarjetas de crédito e invierta en usted. Recuerde: A. El dinero no crea al hombre, sino que fue el hombre el que creó el dinero. B. La vida es tan simple como usted la haga. No vaya tras las marcas. Póngase aquellas cosas con las que se sienta cómodo. No gaste su dinero en cosas innecesarias. Gaste en aquellos que de verdad lo necesitan. Después de todo, es su vida. ¿Para qué darles a otros la oportunidad de que se la manejen?

AM: ¿Cómo ve el futuro inmediato de la economía estadounidense?

W.B.: No sé lo que va a pasar en los próximos meses, pero le garantizo que sus hijos van a vivir mucho mejor dentro de 10 años de lo que vivimos nosotros ahora.

AM: Ante los problemas del déficit financiero, el gobierno de Bush ha puesto en marcha un paquete de ayudas. ¿Está haciendo lo que debe?

W.B.: Creo que no ha tenido opción. Cuando cometes errores, hay que pagar por ello.

AM: Bush es partidario de un dólar fuerte.

W.B.: Al menos eso dice…

AM: ¿Y usted?

W.B.: Estoy de acuerdo con las políticas que con el tiempo tienen como consecuencia un dólar razonablemente fuerte. Pero en los últimos años las medidas que se han tomado han provocado que tengamos una moneda débil. Eso se ha demostrado con la venta masiva de dólares en el extranjero en los últimos años.

Warren Buffet

Warren Buffet multimillonario.

AM: No parece muy contento con lo sucedido en la era de Bush. ¿Obama o McCain?

W.B.: Obama antes que el candidato republicano, aunque McCain es un buen tipo, con ideas políticas notables. Apoyaré al 100% al candidato demócrata.

AM: ¿Por qué?

W.B.: Estoy más cercano a sus ideas sobre el sistema de impuestos, sobre el modelo sanitario, sobre el derecho al aborto, el derecho de la mujer a elegir si quiere tener un hijo o no. John McCain es un hombre maravilloso, pero no estaría de acuerdo conmigo en eso. Creo que si McCain gana, no va a hacer nada al respecto.

AM: ¿Se plantea su sucesión en Berkshire Hathaway?

W.B.: Claro, es algo que tengo que asumir…

AM: ¿Lo tiene encarrilado?

W.B.: Sí, toda la directiva coincide en que hay tres nombres sobre la mesa que serían buenos sucesores. Así que si me sucede algo una noche, ya saben a quién nombrar a la mañana siguiente.

AM: ¿Puede dar un nombre?

W.B.: No, eso sería mucha ventaja para usted…

AM: ¿Va a continuar con sus actividades filantrópicas?

W.B.: Todos los beneficios que procedan de mis acciones en Berkshire Hathaway van a ir destinados a organizaciones filantrópicas. Todos.


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